SEGUNDA CAUSA DE MUERTE

¿Por qué el cáncer tiene tanta incidencia en Uruguay?

Por año se detectan unos 13.000 nuevos casos y fallecen más de 8.000.

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Expertos dicen que falta de detección precoz explica la alta mortalidad. Foto: Archivo

El ser humano vive cada vez más, pero la buena noticia trae consigo algunos complejos cambios: la sociedad envejece, aumenta el gasto en salud y las enfermedades no transmisibles pasan a ser la nueva epidemia. El cáncer escala dentro de las principales causas de muerte, siendo ya la segunda en el país, y uno de cada cuatro uruguayos fallecidos al año padecen por esta enfermedad.

En Uruguay se diagnostican unos 13.000 casos nuevos de cáncer al año, exceptuando el de piel sin melanoma que, por su difícil registro, no integra las estadísticas. Del total, más de 8.000 pacientes mueren por la enfermedad, según una investigación de Enrique Barrios y Mariela Garau que publicó este mes la revista Anales de la Facultad de Medicina.

Las cifras, que parten del Departamento de Métodos Cuantitativos y el Registro Nacional de Cáncer, revelan que Uruguay exhibe tasas de incidencia comparables al conjunto de los países desarrollados, pero tasas de mortalidad más elevadas y que lo acercan a los subdesarrollados.

En los países más desarrollados, se diagnostican 267 casos de cáncer cada 100 mil personas por año. En los menos desarrollados, en cambio, la incidencia cae a 148 cada 100 mil. Como Uruguay tiene una afectación de 298 cada 100 mil, los expertos entienden que su comportamiento es similar al primer mundo. La excepción son los cánceres de cuello de útero en la mujer, un tipo de enfermedad ligado a inequidades económicas y cuya penetración es inferior en Europa y Estados Unidos. Entre todos los cánceres detectados en el primer mundo, el porcentaje de fallecidos por la enfermedad es menor a la proporción (mortalidad sobre incidencia) de los países subdesarrollados. Uruguay, en ese sentido, está a mitad de camino entre ambos universos.

Una explicación son las buenas estadísticas que hay en el país. "Dentro de la Agencia Internacional para la Detección de Cáncer, Uruguay es de los pocos que tiene registros serios", explicó el oncólogo Álvaro Luongo, presidente de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer.

Pero hay otra explicación que es de fondo: "La falta de un diagnóstico precoz", dijo Luongo. "Todavía tenemos limitantes en las campañas contra el cáncer: algunos tests que en Uruguay recién se están promocionando en forma masiva, en países desarrollados son casi obligatorios". Como ejemplo, el oncólogo contó que "se trajo la vacuna contra el HPV y, aunque es el método de prevención más consolidado en el mundo, es muy poca la población que se vacunó".

Según Luongo, se "ha cargado demasiado las tintas sobre el tabaco" y se ha dejado de lado la incidencia del alcohol, la comida chatarra, los embutidos, conservantes y los agroquímicos. Al respecto, dijo, "el Ministerio de Salud está dando un paso importante con el etiquetado de alimentos".

La detección tardía, explicó Barrios, uno de los autores de la investigación, "hace que el costo de la enfermedad sea cada vez mayor". La dinámica de las técnicas de diagnóstico y tratamiento, los días de internación y la pérdida de jornadas laborales, entre otros gastos, hacen del cáncer una de las patologías más caras para la sociedad. El gasto público en salud fue de 6,5% del PBI. Es un porcentaje mayor que el promedio de la región (4,6%), pero debajo de los países de la OCDE (7,7%), según The Economist.

La clave para mejorar, según Barrios, está en generar políticas equilibradas: "sin que el Estado sea invasivo en las libertades, debe promover cuidado".

Mama: el más frecuente

Entre ambos sexos, el cáncer más frecuente en Uruguay es el de mama — unos 1.860 casos anuales, de los cuales 1.840 se dan en mujeres. Una de cada 11 mujeres corre riesgo de padecer esta enfermedad a lo largo de su vida. Factores hormonales y la edad en la que se tiene el primer hijo motivan la alta prevalencia. Aun así, dice el informe de Medicina, "parece haberse alcanzado un pico".

Esófago: bien uruguayo

Si Uruguay fuera un semáforo, los departamentos del noreste estarían en rojo, los del centro de amarillo y los del suroeste en verde. Así es la incidencia del cáncer de esófago en el territorio. Es que se da más "en las zonas de mayor consumo de alcohol y tabaco, como en la frontera", explicó Enrique Barrios. El otro causante es la alta temperatura de la infusiones, como la del mate.

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