De cara al Presupuesto, estudian alternativas presentadas por Filgueira

Cambios en la evaluación docente y en programas

El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), planean impulsar "transformaciones" a partir del nuevo presupuesto, y lo hacen en base a un documento elaborado por expertos en educación de todos los partidos políticos, el cual fue presentado el año pasado, y el que inquieta a los sindicatos de la educación.

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El plan es generar centros educativos para no más de 350 personas.

"Diálogos en torno a un Proyecto Educativo de Largo Aliento: 2015-2020", es un documento que vio la luz en marzo del año pasado, y el cual fue elaborado por un equipo conformado, entre otros, por el hoy subsecretario de Educación y Cultura, Fernando Filgueira. También trabajaron en él Martín Pasturino y Ricardo Vilaró (ambos cercanos al Frente Amplio) y Renato Opertti (del Partido Colorado). Además, recibieron el asesoramiento del hoy consejero y en ese entonces presidente de Primaria, Héctor Florit, el representante de Uruguay en la Junta de Gobierno de las pruebas PISA, Andrés Peri, y el sociólogo Gustavo de Armas.

Allí se manejan conceptos que el director general de Educación, Juan Pedro Mir, adelantó a El País que son tomados como ejes en el armado del presupuesto, y que tiene que ver con un marco curricular único que vaya desde los 3 a los 18 años, el darle carácter universitario a la formación docente, y el fortalecimiento de los centros educativos. Los sindicatos de la enseñanza, en las 100 asambleas que llevaron a cabo en todo el territorio nacional durante el último mes, debatieron en torno a este escrito. Días atrás, el secretario general de la Asociación de Docentes de Educación Secundaria (ADES-Montevideo), definió este texto como "el hijo del borrego". Fuentes del MEC, en tanto, dijeron a El País que el documento es "una base" para el trabajo que están realizando.

Marco curricular.

No se trata de un cambio en la currícula, es decir, en lo que se enseña a los alumnos, sino en potenciar ciertos aspectos de los programas. En este punto, el documento da cuenta de un plan que fue mencionado días atrás en una entrevista con El País por la presidenta de Primaria, Irupé Buzzetti, que consiste en generar un "perfil de egreso" a través de un diagnóstico que se realizaría, no año tras año, sino en ciclos: uno lo formarían los dos primeros años de escuela, otro desde tercero de escuela a sexto, y otro desde primero a tercero de liceo.

El mismo punto dice que la evaluación de sus estudiantes será "personalizada", en el sentido que se irá "acompañando su proceso de crecimiento, dificultades y logros; buscará reconocer las modalidades y ritmos de trabajo de cada uno para apoyar su aprendizaje a medida". El cambio está en que en vez de buscar que todos los alumnos de un grupo estén en el mismo nivel —e inevitablemente quien no lo esté quedará rezagado—, se acepte que la velocidad de los estudiantes para aprender no es la misma.

También, y quizás sea lo que más moleste a los sindicatos de la educación, el documento insta a "la comunidad docente" a trabajar más horas en un solo centro, insta a no permitir cargos menores a 20 horas y también propone que el pasaje de grado de los profesores (que implica un incremento salarial), esté sujeto a una recertificación de sus conocimientos académicos.

Se establece que se necesitará establecer cambios en la elección de horas-docente, de manera que esta "garantice permanencia y continuidad en el centro educativo y que, conforme a reglamentos, establezca procedimientos para que los docentes que deseen presenten sus solicitudes de traslado, que se concederán en función de la disponibilidad y de razones de buen servicio".

Este párrafo es bastante polémico, ya que el año pasado la directora general de Secundaria, Celsa Puente, hizo un planteo para que la elección docente se realice cada dos años y lo que obtuvo fue una resistencia tajante por parte de los sindicatos. La idea es que los profesores se sientan identificados con la institución educativa en la que trabajan y que al mismo tiempo se comprometan a tomar, al menos, unas 20 horas de clase por mes.

"El primer y fundamental obstáculo para lograr comunidades educativas se encuentra en la elección anual de horas- docente (problema esencial en Educación Media); la baja permanencia de los docentes en el centro y su alta rotación; la existencia de muchos centros de educación media básica en donde un número considerable de docentes posee pocas horas asignadas", advierte el documento, que justifica su posición con cifras. De 18.785 docentes que hay en todo el país, 10.531 toman menos de la unidad docente (menos de 20 horas), lo que equivale al 56,1%.

Para que se lleve a cabo este cambio, el documento invita a modificar el Estatuto Docente y "avanzar hacia reglas que privilegien los derechos de los estudiantes". Se advierte que "no deben elegir horas cada año", que "no es admisible" una carga menor a 20 horas, que se debe cortar con "el profesor taxi" —que pasa de una institución a la otra— y que se debe progresar en la instauración del Profesor Cargo (o sea que trabaja al menos 20 horas en un mismo centro), empezando por los docentes de Lengua y Matemática.

Formación.

Mir ya adelantó que uno de los caminos que se va a transitar es el de mejorar la formación docente, tejiendo alianzas entre el Instituto de Profesores Artigas (IPA) y la Universidad de la República (UdelaR). El documento firmado por el subsecretario Filgueira, en tanto, dice que el docente debe "contribuir al desarrollo integral del educando". ¿Pero qué quiere decir esto? El texto especifica que, aunque en varios países como Alemania y Noruega "el docente obtiene su título docente obligatoriamente en dos disciplinas", la "aspiración" para Uruguay "es en un principio más modesta. Por ejemplo, un docente de Matemática debe recibir una formación básica en Biología, Física y Química, de modo de poder desarrollar un diálogo horizontal con sus alumnos en el Ciclo Básico" sobre estas temáticas.

También se advierte que los docentes deben ser formados para "tener en cuenta condiciones de los estudiantes, del contexto, de su entorno familiar, social y cultural".

Por último, se los insta también a "actualizar" los conocimientos. "Sin prejuicio de otro tipo de recursos, se destaca la evaluación por partes y el trabajo en equipo de docentes con acompañamiento sistemático de equipos que ofrezcan formación permanente".

En este sentido, también se destaca que para asegurarse el buen trabajo de los profesores se debería desvincular "el grado de la antigüedad", y propone avanzar por "competencia demostrada", con, entre otras instancias, la "certificación de cursos" realizados.

SABER MÁS

Lugar para atenderlos a todos.


En lo que tiene que ver con la estructura en los centros educativos, el documento con la firma del subsecretario Fernando Filgueira, el cual está a estudio del MEC y la ANEP de cara a las "transformaciones" que serán pautadas en el presupuesto, maneja como base que haya centros de "dimensión amigable", que no superen los 350 alumnos.

Al mismo tiempo, señala que "un principio a establecer" es que "cada barrio o localidad" tenga la cantidad de centros educativos necesarios para atender a todos los jóvenes de 3 a 18 años que vivan allí. También advierte que las instituciones, además de las aulas, deben tener espacio para hacer actividades físicas, teatro y danza, además de una cocina y un lugar donde almorzar. Además de tener sitio para los docentes y para que puedan recibir a los padres.

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