CONTRATO OBJETADO

Cae director de un hospital luego de violar la ley anticorrupción

Pertenecía a firma que vendía servicios de ambulancias para la institución.

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En votación dividida, el Tribunal de Cuentas aprobó el uso de fondos públicos. Inés Guimaraens.

El director del Hospital de Rosario debió renunciar a su cargo luego de que el Tribunal de Cuentas advirtiera que no podía vender servicios de ambulancias al mismo centro de salud que dirigía, actividad que este desarrolló durante tres años. En la resolución en que se anuncia su salida, la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) le agradeció por los "valiosos servicios prestados".

Todo empezó en 2013 cuando el Centro Auxiliar de Rosario hizo un llamado a licitación para empresas que se pudieran hacer cargo de los traslados comunes y especializados. Según un documento de septiembre de ese año, al que accedió El País, el entonces director del centro adjudicó esta tarea a la empresa Semco S.A. (Servicio de Emergencia Móvil de Colonia), que fue el único oferente. Allí se señala que el "monto total de la adjudicación asciende a $ 2.343.000".

De allí en más, el centro continuó contratando a Semco. En abril de 2016, ganó una licitación por $ 3.525.576. La adjudicación también fue firmada por el exdirector del hospital.

Irregular.

En agosto de 2016, el Tribunal de Cuentas observó el gasto por la violación de varios artículos del Texto Ordenado de Contabilidad y Administración Financiera (Tocaf), entre ellos el 48, que establece que los funcionarios públicos no pueden vender servicios al organismo en que trabajan.

El texto advertía que el hasta ese entonces director de la institución "reviste doble calidad de funcionario público y funcionario de la empresa Emergencia Colonia del Este S.A., quien le realiza servicios a la empresa adjudicataria (figura en la lista de médicos para traslados especializados). De ser así, el director del hospital debió excusarse de intervenir en el proceso de contratación".

Pero más allá de esto, la resolución del Tribunal de Cuentas también advierte que "no se acredita la habilitación de la firma Semco S.A. para traslados especializados por parte del Ministerio de Salud Pública (MSP)".

Tanto la resolución del Tribunal de Cuentas como el documento de ASSE que da cuenta de la renuncia del director del centro en Rosario están fechados el 17 de agosto de 2016. En esta última, firmada por la presidenta de ASSE, Susana Muñiz, se agradecen "los valiosos servicios prestados" por el profesional, se lo excluye del sueldo de director, pero se advierte que este seguirá cumpliendo funciones "de acuerdo a su cargo presupuestal".

En octubre de 2016, finalmente, el nuevo director del Hospital de Rosario resolvió dejar sin efecto el proceso licitatorio por el cual se eligió a Semco el año pasado, al tiempo que autorizó la contratación directa provisoria para el traslado en ambulancias comunes y especializadas.

La cifra de lo que se gasta en contratos de ambulancias por parte de ASSE, que administra 900 hospitales y policlínicas en todo el país, crece año a año. En 2008 fueron US$ 1.200.000, mientras que en 2015 este número trepó a $ 11.700.000, según un pedido de informes que fue contestado al diputado nacionalista Martín Lema, quien ha denunciado varios casos de directores de hospitales que contratan con las instituciones de salud pública. Casos como el del Hospital de Rosario se han dado también en Soriano, Treinta y Tres, Bella Unión, donde la empresa que vende servicios pertenece a tres directores de instituciones, dos del Pereira Rossell.

Un negocio que está en la mira de las autoridades.

Los directores de hospitales que están de ambos lados del mostrador, pues también pertenecen a empresas, casi siempre de emergencia móvil, que le venden servicios a los centros de salud de la Administración de Servicios de Salud del Estado, están en la mira del Tribunal de Cuentas. Esto es así desde que saltó el caso Alfredo Silva, quien fue procesado por una maniobra de sobrefactuación llevada a cabo a través de la empresa Buena Estrella, que se encargaba de la limpieza del Hospital Maciel. El caso más escandaloso es el de Bella Unión, que contrata los servicios de la empresa Siemm, propiedad de tres directores de hospitales, dos de ellos del Hospital Pereira Rossell, que en el pasado también estuvieron al frente del centro de salud de Artigas y que pertenecen al grupo político del vicepresidente Raúl Sendic.

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