El buque Francisco y su planta de combustible costaron US$ 150 millones

Buquebus evalúa comprar un nuevo barco ecológico

Buquebus tiene entre sus planes la compra de un nuevo barco ecológico como el Francisco, el buque insignia de su flota, para hacer los cruces desde Colonia a Buenos Aires, informaron a El País fuentes de la empresa.

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El Francisco presume ser el ferry más rápido del mundo. Foto: A.Colmegna.

Para abastecer el nuevo barco, la compañía debería hacer pequeñas modificaciones a la planta que construyó especialmente en la localidad de San Vicente, a unos 90 kilómetros del puerto de Buenos Aires, para abastecer de Gas Natural Licuado (GNL) al buque que fue bautizado en honor al Papa.

El excedente que produce la planta y el tramo más corto que haría el nuevo buque (de Colonia a Buenos Aires) no demandarían mayores reformas a la moderna instalación de San Vicente, que costó US$ 30 millones y fue desarrollada íntegramente en Argentina, con algunos componentes traídos desde Europa porque no se fabrican en Sudamérica (como por ejemplo las cisternas de los camiones, que difieren de las convencionales de combustible).

Aníbal Argomedo, gerente técnico de Buquebus y mano derecha del empresario Juan Carlos López Mena desde hace 33 años, explicó a El País que "estamos enviando diariamente al puerto cuatro camiones de combustible, ya que el barco utiliza dos camiones para cada viaje de ida y vuelta a Montevideo".

"La producción de gas natural licuado es de 90.000 metros cúbicos diarios y se cargan 70.000 al barco. Por cada frecuencia el barco consume entre 30 y 35 toneladas de GNL. Cargamos con dos camiones simultáneamente, porque tiene un tanque en cada casco y hay dos bocas de carga", indicó.

"La capacidad de producción de la planta supera el consumo en un 10 o 15%, de manera que nosotros vamos teniendo una reserva de GNL en los tanques. Tenemos una reserva de combustible para el barco de dos días y medio aproximadamente. Además de lo que pueda haber en los camiones, que son tres y pueden tener otras 60 toneladas", agregó Argomedo.

A partir del gas natural que recibe la planta a través de un gasoducto se realiza un proceso de depuración y filtrado para luego transformar su estado de gaseoso a líquido en unidades Cryobox (criogénicas) que son las primeras fabricadas en el mundo. El proceso reduce el volumen del gas 600 veces haciendo posible su almacenamiento y transporte.

Los equipos de licuefacción fueron diseñados y fabricados en el vecino país por la empresa Galileo, referente mundial en tecnología aplicada a GNL.

"El gasoducto atraviesa el campo y la tubería se pinchó cerca de nuestra planta. Es un gasoducto que viene desde el Sur con una presión de 60 kilos. Pasa por una estación reductora y de medición que lo lleva de 60 bares a 12 o 13 bares, que es la presión con la que entra a las máquinas de licuefacción. Hay siete máquinas de licuefacción que lo que hacen es tomar el gas en estado gaseoso —a través de un proceso de compresión y expansión e intercambiadores de calor— y lo llevan a una temperatura de 150 grados bajo cero. A esa temperatura el gas se licúa y se transforma en un combustible criogénico", informó el gerente técnico de Buquebus.

"Este líquido cuando entra en contacto con cualquier cosa, la congela. Hay que tener mucho cuidado con la manipulación. Pero también se evapora rápidamente. El gas que se utiliza es el de las cocinas de los hogares, que de peligroso no tiene nada", agregó.

No contamina.

Según Argomedo, el combustible que emplea el buque Francisco reduce prácticamente 100% las emisiones de dióxido de carbono (CO2). "Lleva a cero el azufre. Y el óxido nitroso, que es otro contaminante de la atmósfera, también está muy disminuido", anotó.

Comparado con el gasoil, este combustible cuesta aproximadamente 60% menos. "Si bien el gas es económico, el proceso de elaboración tiene su costo por insumos y personal. Hay un valor que se le agrega a la molécula de gas que es importante. Es más económico que el combustible líquido, pero tampoco es regalado", explicó.

La planta opera las 24 horas y tiene tres turnos de tres personas fijas, a lo que hay que sumarle el personal de vigilancia y los choferes que van a cargar el combustible para llevarlo a la terminal de Puerto Madero.

"La planta tiene botones de emergencia en lugares claves. Ante cualquier cosa que llegue a pasar, pulsando esos botones se corta toda la energía de la planta y se cierran todas las salidas de gas", indicó el gerente técnico de Buquebus.

Los 99 metros de eslora por 27 de manga del buque Francisco están compuestos por dos cascos de aluminio unidos por una sección central. Cada uno de los cascos está dividido en nueve compartimentos estancos que albergan los tanques y las máquinas.

Buquebus fue distinguida con el premio internacional Black Diamond (Diamante Negro) por el desarrollo del Francisco. Este premio se otorga a aquellos proyectos en los que el uso del GNL como combustible implica "un avance tecnológico, la apertura de nuevos mercados y una ejecución exitosa en un contexto desafiante".

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