DOS CALLES CONVERTIDAS EN TRINCHERAS

Buenos Aires vs. Reconquista

Cambio de circulación de ómnibus por una de las calles desató polémica entre vecinos.

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Plazo: las obras en la calle Buenos Aires culminarán en mayo. Foto: Ariel Colmegna

Dos calles paralelas de Ciudad Vieja están en pie de guerra por los ómnibus. Los vecinos de la calle Buenos Aires quieren que los vehículos de transporte colectivo circulen por Reconquista. Y los de Reconquista quieren que lo hagan por Buenos Aires. Por ello, de un lado y del otro, emprendieron una campaña de recolección de firmas para hacer pesar sus argumentos en la Intendencia de Montevideo. La comuna aún no tomó una resolución pero convocó a una reunión para escuchar a las partes.

Todo se originó a fines de septiembre del año pasado. La comuna dispuso una ampliación de veredas de entre 40 y 50 centímetros y el reacondicionamiento asfáltico de la calzada de Buenos Aires. La obra, prevista para finalizar en febrero, se estiró algunos meses y ahora prevén que termine en mayo.

La intendencia aseguró meses atrás que el objetivo era "mejorar las áreas de espera en las paradas del transporte público y también el tránsito de los peatones".

Esto generó que todas las líneas que circulaban por Buenos Aires empezaran a pasar —"de manera provisoria"— por su paralela: Reconquista.

Alivio "bonaerense".

La no circulación de ómnibus capitalinos por Buenos Aires mejoró la calidad de vida de los vecinos de esa calle. Menos ruidos, sueño conciliador.

También la de los choferes. Dos funcionarios de la casa central de El Correo aseguraron que la fluidez vehicular mejoró notoriamente. "Antes los conductores demoraban 10 o 15 minutos en salir en horas pico. Ahora lo hacen en tres minutos", dijo uno de ellos.

Al haber "padecido" el pasaje de ómnibus durante tantos años, los "bonaerenses" piden que continúen transitando por Reconquista. En una campaña de firmas que iniciaron a través del portal Change.org postulan que lo "provisorio" se vuelva "permanente".

Los firmantes tienen algunos argumentos: "El tránsito pesado de los ómnibus está deteriorando las casas. Tenemos construcciones más antiguas que en Reconquista. Hemos detectado fisuras en las fachadas", dijo Adriana Espasandín, impulsora de la iniciativa que ya cuenta con casi 400 firmas.

Luis, de 55 años, vivió toda su vida en esta calle. En el edificio lindero a su vivienda, señala parte de una fachada dañada. "Fue por un choque de ómnibus", indicó.

Según opina, "es más fácil que los ómnibus se rebasen unos a otros en Reconquista".

Los residentes de Buenos Aires afirman que las construcciones de la calle paralela "son más modernas". Y agregan que las "amplias veredas" de Reconquista facilitarían la construcción de refugios para los usuarios del transporte público.

"Acá no se puede aglomerar tanta gente en una parada. Es una calle mucho más chica", opinó Luis.

Juan Casares, "bonaerense" desde 2009, dijo que "todos los problemas de polución y de ruido" lo sufren desde hace "muchísimos años" y que "es momento de repartir un poco los perjuicios que esto genera".

La otra trinchera.

Con más ómnibus sobre Reconquista, el enojo se mudó una cuadra. El dueño de una vidriería aseguró a El País que el cambio les afectó porque ahora pueden estacionar menos vehículos.

Y eso también afecta a los cuidacoches. Antes los autos podían estacionar en diagonal. Ahora, con el pasaje de los ómnibus, deben hacerlo en paralelo a la vereda. "Antes me entraban 20 autos. Ahora solo ocho", aseguró Diego, el cuidacoches que trabaja en la cuadra desde hace tres años.

Al no tener tantos sitios para dejar sus coches, los vecinos quieren que la intendencia contemple habilitar un "estacionamiento tarifado" especial, cobrando a los residentes "una cifra simbólica por mes".

Los vecinos de Reconquista también manejan argumentos arquitectónicos, sociales y climáticos para sacarse de encima los ómnibus.

Dicen que Reconquista —más ancha que Buenos Aires y con una ciclovía— es muy ventosa. "En invierno más de uno se va a enojar. En la otra están más resguardados", comentó un empleado de una tienda de insumos para automóviles.

La mayor circulación de ómnibus también afectó la calidad de vida en esta arteria. Sara de Salterain, por ejemplo, asegura que le cuesta dormir por el ruido de los ómnibus que empiezan a salir a las "cuatro y media de la mañana".

Mauricio Armas vive en un edificio de Reconquista e Ituzaingó. Defiende la idea de que su calle "es históricamente residencial". El impulsor de la juntada de firmas a favor de Reconquista asegura que convertirla "en una arteria de gran tránsito" implicaría "cambiar su naturaleza".

"¿Qué sentido tendría invertir millonarias sumas en arreglar la calle Buenos Aires, si luego estropean el pavimento de Reconquista?", señala la carta redactada por Armas.

También aseguran que sus propiedades "perderían valor" por el tránsito de los ómnibus.

La Intendencia los reúne para zanjar la discusión.

El próximo 26 de abril, los vecinos podrán dar a conocer sus posturas en una reunión a la que asistirán autoridades de la Intendencia de Montevideo, informó el alcalde del Municipio B, Carlos Varela.

"Estamos generando una instancia para escuchar a los vecinos", señaló Varela a El País.

El jerarca opina que, según el punto de vista de donde se mire, siempre habrá "perjuicios o beneficios". La mejor resolución, que seguro no va a dejar contento a todo el mundo, es la que se toma escuchando previamente la opinión de los vecinos", apuntó.

La decisión final de si los ómnibus pasarán finalmente por Reconquista o Buenos Aires corresponde a la Intendencia de Montevideo.

El director de Movilidad de la comuna, Pablo Inthamous-su, no quiere hacer declaraciones sobre este tema por el momento.

Qué dicen los vecinos de Buenos Aires.

"Es necesario preservar los edificios de la Ciudad Vieja que vienen sufriendo el impacto del tránsito pesado con el consiguiente deterioro desde hace muchos años", señala la carta de los vecinos de Buenos Aires.

Y agregan: "Las amplias veredas de la calle Reconquista permitirían construir refugios para los usuarios del transporte público, así como la comodidad durante la espera de los ómnibus".

Qué dicen los vecinos de Reconquista.

"La calle Buenos Aires está más próxi-ma al centro de la Ciudad Vieja. Es entendible y lógico que continúe siendo la calle donde la gente aborde o se baje del ómnibus", argumentan los residentes. Manifiestan que se debe analizar si Reconquista es una "conexión funcional". "Tomarla conlleva un aumento de recorrido de dos cuadras y cuatro curvas. Se suma que no ofrece una conexión directa con otras arterias", dicen.

CUATRO PUNTOS DE DISCUSIÓN VECINAL.

1 - Arquitectura y patrimonio.

Los vecinos de Buenos Aires dicen que los edificios son "más antiguos" que los de Reconquista y son más vulnerables ante los movimientos ocasionados por los ómnibus. Los de Reconquista dicen que sus viviendas están perdiendo valor.

2 - Sentido de las reformas.

Los vecinos de la calle Reconquista defienden que no tiene sentido hacer obras en las veredas y calzada de Buenos Aires si los ómnibus seguirían transitando por la arteria del sur. Sería "estropear el pavimento" de otra calle, dicen los vecinos.

3 - Paradas de los ómnibus.

En Buenos Aires, aseguran que Reconquista es "más ancha" y en las veredas pueden crearse refugios para las paradas. Los residentes de Reconquista dicen que su calle "es más ventosa" y eso la hace más perjudicial para quienes esperan ómnibus.

4 - Circulación vehicular.

Vecinos de Buenos Aires alegan que en Reconquista es más fácil para un vehículo rebasar a un ómnibus porque tiene más espacio para hacerlo. Los de Reconquista afirman que los ómnibus circulan a más velocidad de la permitida.

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