ganancias de hasta un 300%

20.000 bocas de drogas en la capital

En Montevideo hay unas 20.000 “bocas” de venta de drogas. Eso explica el elevado número de ajustes de cuestas y la violencia que impera en barrios periféricos de la ciudad.

Una casa ocupada en Peñarol se transformó en una boca de pasta base. Foto: F.Flores.

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dom oct 26 2014

El negocio genera enormes dividendos a los delincuentes. Un kilo de pasta base en Argentina vale US$ 3.800. Ya en Uruguay, ese kilo pasa a costar US$ 6.000 al propietario de una “boca” de drogas. Este traficante, que debe asumir los riesgos del negocio minorista -la acción de la Policía, los “mejicanos” (delincuentes que se especializan en rapiñar “bocas” de drogas) y las deudas de los consumidores- gana un 300% con ese kilo. Es decir, obtiene US$ 18.000. Para que se tenga idea del volumen del negocio, con 10 gramos de pasta base se obtienen 70 dosis (chasque). Cada dosis cuesta entre $ 30 y $ 50, dependiendo de la zona.

El volumen de negocios es de tal magnitud que hace que un traficante empiece con una sola “boca”. A los pocos meses, al ver las ganancias, ya tiene tres. Eso lo lleva a competir con otros traficantes por tener el mejor precio y así comienza la violencia. También genera conflictos aquel minorista que en lugar de comprar drogas al mayorista que domina su barrio viaja a Argentina, por su cuenta, a traer pasta base. O la compra a “mulas” -generalmente peruanos y bolivianos- que trafican pasta base a Uruguay sin depender de un mayorista.

También afecta a familias de zonas periféricas. Primero empieza el padre vendiendo droga. Cae preso. Su pareja debe continuar vendiendo para pagar las deudas y mantenerlo en la cárcel. También termina en prisión. Ha habido casos donde abuelas terminaron en prisión por continuar al frente de la “boca”. Y, en algunos casos, hasta niños debieron ofrecer drogas.

Ese negocio lleva a que se multipliquen los lugares de venta de drogas. En Montevideo hay unas 20.000 “bocas” de venta de drogas, según un investigador policial con más de 25 años de experiencia en el combate al tráfico de drogas.

Demanda.

Los traficantes y los sicarios se conocen en la cárcel e intercambian información.

Se trata de un problema que hace tiempo alertó el director Nacional de Policía, inspector Julio Guarteche.

Los rapiñeros observan que los narcos son millonarios y enseguida ofrecen sus servicios. De ahí a empuñar un arma para matar a un traficante rival por dinero hay solo un paso, según fuentes policiales.

El fiscal de Corte y exjuez especializado en crimen organizado, Jorge Díaz, también alertó sobre ese "acuerdo" entre traficantes y rapiñeros. "Creo que la oferta (sicarios) y la demanda (narcos) ya se están juntando. No tenemos que generar alarma, pero tenemos que saber que el problema existe por lo que debemos estudiarlo y tratar de combatirlo. No tenemos que minimizarlo y hacer como que no existe. El problema preocupa", afirmó a El País.

El Ministerio del Interior constató que los ajustes de cuentas entre delincuentes pasaron a ser la principal causa de muerte en el país (31% de 260 asesinatos ocurridos en 2013).

Un alto número de casos de homicidio son consumados mediante armas de fuego. El año pasado fue el 61% según datos del Observatorio Nacional de Criminalidad y Violencia del Ministerio del Interior.

Pistolas 9 milímetros, revólveres calibre magnum 3.57, subfusiles FMK-3 —un arma militar de fabricación argentina que tiene una cadencia de tiro de 650 disparos por minuto—, fusiles FAL, fusiles AK 47 —la vieja arma soviética—, e incluso granadas.

La violencia en zonas periféricos (Casavalle, Borro, Casabó, Cerro Norte, Piedras Blancas, algunos puntos en Malvín Norte) empujó el crecimiento de la tasa de homicidios hasta ubicarla por encima del promedio internacional, aunque aún por debajo de la mayoría de los países de América Latina, según el director del Observatorio de Criminalidad, el sociólogo Javier Donángelo.

Cara de vieja.

A mediados de diciembre del año pasado, Gustavo Alvariza, de 24 años, circulaba por la avenida Santín Carlos Rossi. Al llegar a la esquina de Carlos María Ramírez, dos motociclistas lo obligaron a estacionar.

Los motociclistas extrajeron pistolas 9 milímetros y lo asesinaron de cinco tiros, según un testigo. Un año antes, el 4 de diciembre de 2012, los mismos sicarios ultimaron al narco Víctor Lisandro. La Policía lo investigaba por ser uno de los principales "importadores" de cocaína y pasta base de Argentina.

Lisandro estaba dentro de su camioneta Toyota Hilux frente a la Plaza Videla (Colón). Sin importar que a las 16 horas esa zona de Colón hierve de gente, los sicarios le dispararon tres tiros en la cabeza a Lisandro y luego escaparon en una moto.

Uno de los sicarios es de Cerro Norte y el otro de Paso de la Arena. También se les atribuye otros cuatro homicidios. Están prófugos.

La Policía cree que estos sujetos "trabajaban" para organizaciones de traficantes de drogas de Cerro y La Teja.

Se ponían a disposición de cualquiera que pudiera pagar su precio entre US$ 500 —un disparo a un adicto a la pasta base que no pagó sus deudas— hasta $ 100.000 para ultimar a un narco rival.

El viernes 24, "El Manolo", conocido como el zar de la droga del barrio Casabó, declaró ante la jueza Fanny Canessa por dos ajustes de cuentas ocurridos el 16 de septiembre pasado y el domingo 12.

En la medianoche del 16 de septiembre de este año, un menor de 17 años fue baleado en el pecho por desconocidos en Paralela La Vía y Burdeos. A las 2 de la mañana de ese día, el adolescente falleció en el Hospital Italiano.

El domingo 12, fue encontrado el cuerpo semicalcinado de un hombre en una cuneta en la calle Etiopía esquina Rusia, en el barrio Casabó.

Una de las balas entró en el hemitórax izquierdo, otra en el coxis y el tercer disparo fue a la cabeza, a la altura de la frente, informó la Jefatura.

Al igual que la novela Capitanes de la Arena, los menores de zonas periféricas de Montevideo irrumpieron en el mundo real con mucha más violencia que los "pequenhos" ladrones de Jorge Amado. En el Casabó, un niño de 12 años, conocido como "Cara de Vieja", ya tiene varias muertes encima.

Otros, de 16 y 17 años, quieren emular su "trayectoria" y andan con una 9 milímetros en la cintura a la espera de un "patrón" o de "un encargo". Tráfico de drogas, Casabó, homicidios, ajustes de cuentas, seguridad pública

Crearon unidad policial especial

El Ministerio del Interior creó una repartición especializada para investigar los casos de homicidios no resueltos. Este departamento, denominado Unidad de Información y Análisis de Hechos Complejos, depende del jefe de Policía de Montevideo, Mario Layera.

Cuenta con 15 oficiales con experiencia en investigación de homicidios y drogas, así como una especialista en lenguaje corporal.

Creada hace dos meses, la unidad ya esclareció cuatro crímenes que estaban sin aclarar. Uno de los casos fue la muerte de un joven de 20 años ocurrida el 13 de enero de 2013 en las inmediaciones del estadio Tróccoli del Cerro. Los autores del crimen eran dos menores. Luego cometieron rapiñas y terminaron en el Comcar. Ahora deberán purgar ese asesinato en el INAU.

El departamento resolvió, además, el asesinato del dueño de una distribuidora del Cerro ocurrido el 7 de julio de este año en el estacionamiento del hipermercado Géant. La víctima era padre del cantante de música tropical "El Reja".

Otro caso relevante que aclaró esta unidad fue el secuestro y asesinato de un joven del Cerro ocurrido en enero de 2014. También descubrió a los autores del homicidio de Marcelo Llano, quien fue ultimado a tiros el 6 de septiembre de este año.

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