ACTO EN EL PARANINFO DE LA UNIVERSIDAD

Blancos evocaron la Constitución que implementó el voto secreto

Ayer se cumplieron 100 años de la elección de los constituyentes de 1916.

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Paraninfo: el expresidente Luis Lacalle, y los líderes blancos Lacalle Pou y Larrañaga. Foto: F. Flores

En la conmemoración del centésimo aniversario de la elección de la Convención Nacional Constituyente, por primera vez en votación secreta, el Centro de Estudios del Partido Nacional organizó un evento de exaltación histórica y jurídica de la Constitución de 1918, que implementara diversas reformas como la descentralización y autonomía municipal, la separación de la Iglesia Católica del Estado, y el propio voto secreto.

Asimismo, en virtud de su aplicación el Estado pasó de denominarse Estado Oriental del Uruguay a llamarse República Oriental del Uruguay, donde hubo una decisiva influencia argumental del constituyente Washington Beltrán, y se dio derecho a voto a todos los hombres mayores de 18 años que no fueran soldados.

Al comenzar, el presidente del Centro de Estudios, Pablo Da Silveira, agradeció la "actitud de civismo" del rector Roberto Markarian al cederle al Partido Nacional el Paraninfo de la Universidad de la República, lugar donde precisamente sesionara la Constituyente de 1916.

En ese sentido, Da Silveira remarcó que la Universidad está "indisolublemente ligada" al partido y que "cuando los hombres y mujeres del Partido Nacional entramos a la Universidad sentimos que entramos a nuestra casa".

Recordó que en la Constitución ratificada en noviembre de 1917 y vigente desde marzo de 1919, se incluyó el voto secreto, el registro electoral obligatorio y la representación proporcional.

En la primera mesa de análisis sobre aspectos históricos participaron Daniel Corbo, Alberto Mosquera y Romeo Pérez. Corbo recordó que en cuanto se formó la Convención Constituyente, a mediados de 1916, se produjo "un gran debate en la sociedad". José Batlle y Ordóñez era presidente. Se presentó una ley electoral solamente para elegir a los miembros de la Constituyente, mediante voto secreto.

Batlle y Ordóñez perdió. La Constituyente fue apoyada por el Partido Nacional y colorados anticolegialistas, opuestos al Batllismo. El gobierno aceptó el resultado, aunque el Batllismo se propuso prohibir de futuro el voto secreto, cosa que finalmente no lograría porque se estableció en la Constitución.

Pacificación.

Para Pérez Antón, la elección de la Constituyente el 30 de julio de 1916 fue "el primer gran acto electoral de la democracia", algo en lo que coincidieron otros expositores. Apuntó que de la labor de la Constituyente "surgieron varias soluciones pacificadoras", en una época políticamente turbulenta, como la separación de la Iglesia del Estado, propuesta por los colorados.

Acerca de la importancia de la Constitución de 1918, Pérez Antón dijo que puede verse como "reformista" porque, entre otras razones, sostuvo que "no hay reforma social ni económica que se consolide si no la preside una conciencia política a la altura y aún que las supere".

Luego, en una mesa jurídica donde participaron Carlos Delpiazzo, Martín Risso y Augusto Durán Martínez, el primero recordó que la Constituyente estuvo integrada entre otros por Washington Beltrán, Martín C. Martínez, Luis Alberto de Herrera, Leandro Aguirre y Alfredo Vásquez Acevedo. La Convención Constituyente dio lugar a la formación del denominado Grupo de los 8, formado por el Partido Nacional y el sector Batllismo del Partido Colorado. Durán Martínez apuntó que "la columna vertebral de la democracia" en el Uruguay "proviene de la Constitución de 1918", e hizo "un reconocimiento eterno a los constituyentes de 1916".

Cuando Delpiazzo mencionó a Daniel Hugo Martins, profesor de la Universidad durante 40 años, hubo aplausos. Eso le dio pie para decir que "sus alumnos seguimos teniendo la herida lacerante de que su Universidad no lo haya reconocido como profesor emérito ante pedido del Instituto de Derecho Administrativo". "Probablemente, el Consejo (de la Udelar) en su actual integración lo hubiera resuelto favorablemente".

Destacó que en la nueva Constitución el Partido Nacional "aseguró las garantías del sufragio, el voto secreto, la representación proporcional integral, la autonomía departamental, y que los Entes del Estado fueran autónomos".

Subrayan la decisiva participación de Beltrán.

El abogado y escritor Hernán Navascués fue el orador en el homenaje a Washington Beltrán por su decisiva participación en la Convención Nacional Constituyente instalada en 1916. Recordó que Beltrán fue el redactor del informe final de la Convención, que fuera aprobado con los cambios a la Constitución, y dijo que ese hecho fue "el advenimiento de la democracia en el Uruguay". Además sostuvo que la elección de esa Constituyente fue "el acto que consagró la soberanía nacional". Y contó que Beltrán fue quien consiguió cambiar la denominación del país de Estado Oriental del Uruguay a República Oriental del Uruguay. "El Estado debe reasumir la soberanía con este acto", dijo Beltrán en aquel momento, según Navascués. El acto sirvió para la presentación del libro "La Constituyente de 1916. Fundación de la democracia", a cargo de Guillermo Seré, como parte de la serie "Blancos", de Ediciones de la Plaza. Seré estuvo acompañado por quienes hicieron aportes a la obra.

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