MILTON ROMANI

"Aviso, al que se haga el piola le arrancamos la cabeza"

Habla con autoridad sobre la reglamentación de la ley que habilitó la venta de marihuana en las farmacias que comenzará en poco, medida que defiende al extremo que no duda que dará buenos resultados.

El director de la Junta Nacional de Drogas dijo que además de las farmacias pueden haber otras alternativas para la venta legal de la marihuana, y aseguró que la dificultad mayor que han tenido “son las mentalidades que resisten al cambio” y que parecería que están más de acuerdo con que se siga distribuyendo por el narcotráfico.

—El gobierno de José Mujica dijo que la marihuana iba a estar a la venta en noviembre de 2014. Llegamos a mediados de 2016 y todavía no está listo el plan. ¿Por qué?

—La ley se está implementando. Ya están los autocultivadores y clubes canábicos, y la distribución en farmacias ha tenido un proceso inevitable de negociaciones comerciales, armado institucional y ajuste de normativa. Había que resolver el problema de la licitación para otorgarle a dos empresas las licencias y se presentaron 22. No hubo ni un solo reclamo, lo cual es bastante insólito porque hay una especie de deporte del reclamo. Fuimos dando paso a paso porque lo quisimos hacer bien.

—¿Ya está cosechada la primera zafra de cannabis?

—Sí, se está cosechando.

—Se anunció que finalmente son 50 las farmacias que venderán. ¿Molestó la poca adhesión, hay grandes cadenas que, solo ellas, tienen más de 100 sucursales?

—Para nosotros, a pesar de que ha sido un poco lenta la manifestación de voluntades, es un número lo suficientemente interesante para hacer un plan piloto. Está acorde al nivel de producción que vamos a tener, que son cuatro toneladas, y al nivel de registros de usuarios que no sabemos qué ritmo tendrá. Un poco de molestia tenemos porque está firmado el contrato en el Ircca y parecería que los acuerdos comerciales nunca tienen fin. Hay actores que quieren seguir negociando los términos comerciales y los márgenes de ganancias, lo cual es totalmente lícito. Esto es un negocio que intentamos sacárselo al narcotráfico, por lo tanto los que participan en el mercado regulado tienen derecho a tener su parte del negocio. Los que especulaban con que este gobierno no iba a aplicar la ley, que se saquen eso de la cabeza porque vamos a vender en farmacias o donde sea. Si las farmacias son un dolor de cabeza, venderemos por otros canales.

—Mujica en su momento planteó la posibilidad de vender a través de las redes de cobranza. ¿Esa es la salida?

—¿Y por qué no? Nos están ofreciendo máquinas expendedoras con los criterios de seguridad. No queremos, nunca lo quisimos. Las farmacias, en tanto son lugares de promoción de salud, son el mejor lugar porque el gobierno no quiere promover el consumo sino regularlo. Vamos a hacerlo con farmacias, pero nos vamos a asegurar llegar a los usuarios y vender la producción. La dificultad mayor que hemos tenido con esto son las mentalidades que resisten al cambio. Hay algunos que parece que están más de acuerdo con que se siga distribuyendo por el narcotráfico que canalizarlo en lugares más controlados.

—Tal vez tienen esa opinión porque creen que el Estado no logrará quitarle mercado al narcotráfico.

—Si hay propuestas en ese sentido está bien, pero hay quienes dicen que es un pecado hacerlo en las farmacias, que esto va a fracasar, etc. La verdad que hemos comprado todos los boletos para que el plan pueda ser un fracaso, pero la idea vale la pena. Este enfoque nuevo en drogas genera expectativas en el mundo entero porque pretende ser más eficaz después del desastre que han hecho las políticas de drogas en todos lados.

—Los farmacéuticos dicen que no adhieren por el temor a ataques de los narcotraficantes. ¿Ese temor es fundado?

—Las percepciones y temores de las farmacias son razonables. No hay mala fe. Los temas que se derivan de la seguridad ya los hemos hablado con el Ministerio del Interior y van a estar contemplados tanto en la distribución como en los puntos de venta. Mi percepción es que por el stock de marihuana que habrá en cada farmacia no es un botín preciado. Me he preocupado por revisar cuál es el botín de los actuales robos a farmacias y son los perfumes, porque son de fácil intercambio. La otra aprensión de los farmacéuticos es que si esta farmacia se va a llenar de "fumetas" yo como cliente no le quiero comprar más. Cuando se comience a dispensar y se demuestre que no va a haber problemas, se va a ver que la gente que fuma marihuana es gente como uno.

—En el caso de los clubes se permitirá obtener 40 gramos por persona. Los fumadores sostienen que eso es un disparate. ¿Temen que se genere un circuito informal?

—Aviso al caminante. Aquel que se pase de piola y quiera aprovechar esta regulación para hacer negocio propio le vamos a arrancar la cabeza. Creo que tanto los autocultivadores como los clubes que son los líderes interesados en el mercado regulado, van a ser muy cautos a la hora de actuar. El tráfico fuera de lo regulado está penado por ley, por tanto el que haga eso estará cometiendo un delito.

—¿Creen que van a poder colocar las cuatro toneladas de la droga en farmacias?

—¡El temor nuestro es que falte! Pero preferimos pecar por defecto y no por sobreabundancia.

—La ley contemplaba una pata que era la de la prevención. No se ha visto.

—En poco tiempo nos enteraremos. El lanzamiento de esto va a estar acompañado de una gran campaña de prevención y reducción de daños que nos permita subir la percepción de riesgo, porque la percepción de riesgo de la marihuana está baja. La naturalización del consumo es hija de la baja percepción de riesgo. En medidas de reducción quiero precisar que el cannabis regulado tiene 52 agentes tóxicos menos que el prensado paraguayo.

—¿Qué volumen de ingresos a través de licencias o inversiones cree que le va a dar al Estado?

—No puedo decirlo. Pero son cifras muy interesantes.

"Hubo débil apoyo del FA la política de drogas".

El secretario general de la Junta Nacional de Drogas, Milton Romani, considera que el Frente Amplio "ha estado un poco débil en manifestar su apoyo" a la política de drogas y a la implementación de la venta de marihuana. "Creo que mis compañeros tendrían que estar un poco más explícitos en defender una ley votada por la bancada", dijo. Según Romani, hasta el momento no ha tenido apoyo explícito porque "parecería ser que los frenteamplistas somos medio lerdos para apoyar políticamente cosas ante las que deberíamos reaccionar, y a veces damos por hecho que no es necesario". Si bien reconoce que hay otros asuntos que hoy acaparan la atención, sostiene que "precisamente por eso yo les diría a mis compañeros que este es un pequeño esfuerzo que está dando resultados y puede tener beneficios".

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