INSEGURIDAD CIUDADANA

Los asesinatos bajaron 7,5% y las rapiñas cayeron 4% en 2016

También disminuyeron copamientos, lesiones y violaciones, según Bonomi.

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Acto: el ministro Bonomi ayer en la Plaza Independencia. Foto: Fernando Ponzetto

Los homicidios bajaron un 7,5% en todo el país y un 13% en Montevideo en 2016, informó ayer el Ministerio del Interior. Las rapiñas también cayeron en todo el país: 4%. En Montevideo, donde sucede el 84% de los atracos, estos delitos disminuyeron un 5,3%, dijo el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, en el acto de conmemoración del 187 aniversario de la Policía.

Pese a su disminución, se trata de ilícitos que impactan en la sensación de inseguridad de la población por la violencia que generan en las víctimas o por su volumen.

En 2015, por ejemplo, ocurrieron 289 asesinatos; 21.126 rapiñas y 108.755 hurtos, según datos del Observatorio de Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior.

Ayer, ante la plana mayor de la Policía, Bonomi dijo que, en el correr de este año también decrecieron otros delitos graves en el área metropolitana (Montevideo, Canelones y San José) en comparación con 2015.

Señaló que los copamientos descendieron en un 61%; la violencia privada en un 29%; las lesiones gravísimas en un 19%; las lesiones graves un 18%; las violaciones un 17%; la violencia doméstica un 6,5%; las lesiones personales un 6%; el atentado violento al pudor 6% y las amenazas un 4%.

Bonomi recordó que, los últimos cinco presidentes de la República desde el advenimiento de la democracia en seis períodos de gobierno, no lograron entregar el gobierno con menos rapiñas que cuando ingresaron a ese cargo.

Esta administración, sostuvo, se propuso "una meta ambiciosa" que es lograr un 30% menos de rapiñas al finalizar este quinquenio.

Insistió que 2016 cerrará con un "descenso" de las rapiñas en todo el país y "una baja más pronunciada" en el área metropolitana, donde en los ocho meses de aplicación de esta nueva estrategia de patrullaje —el Programa de Alta Dedicación (PADO)— los asaltos disminuyeron casi un 7,5% en todo el país.

"Hoy es posible plantearse, seriamente, un objetivo de bajar un 30% las rapiñas porque hay una Policía preparada, equipada, mejor paga y asesorada por los mejores referentes internacionales. A eso nos hemos comprometido. No a la fantasía que el delito va a desaparecer, pero sí a la meta de una sociedad que se sienta menos insegura", dijo Bonomi.

A juicio del ministro, la baja de los principales delitos se debe a factores como la implementación en la Policía de una reestructura realizada a partir de 2010; el cambio de paradigma de la actuación policial que hoy está enfocado en la prevención y disuasión y no en la represión; la incorporación de nuevas tecnologías en la investigación criminal y la realización de patrullajes preventivos —la aplicación del Programa de Alta Dedicación Operativa.

Para el desarrollo de este sistema de patrullajes, Bonomi dijo que se realizaron estudios de análisis criminal para conocer "los puntos calientes" donde ocurren los delitos.

"Este impacto provocado por esta nueva forma de entender la acción prevento-represiva, que desarrolla la Policía, no se ha limitado al objetivo de bajar los delitos", dijo.

Señaló que el nuevo sistema, si bien está concentrado en evitar las rapiñas, tiene "un efecto global" en la ocurrencia de otros delitos violentos.

Agregó que la presencia policial, el control vehicular y la verificación de identidad de personas "impactan notablemente" sobre otros delitos, que también han bajado en Montevideo, Canelones y San José en el 2016.

Isla.

Tras recordar los cambios generados por el extinto director Nacional de Policía, Julio Guarteche, Bonomi dijo que hoy hay una nueva fuerza policial que se "ha consolidado" en Uruguay.

"La convivencia y la seguridad son las preocupaciones más importantes de quienes vivimos en este país", dijo el jerarca ministerial.

Advirtió que Uruguay "no es una isla de excepcionalidad" en un entorno mundial y regional donde prima la violencia.

Posteriormente, Bonomi citó datos de las Naciones Unidas sobre que, en los últimos quince años en América Latina, ha habido un aumento de los delitos violentos, y que, por ese motivo, el miedo y la inseguridad se han instalado en la opinión pública.

"Somos conscientes que la dinámica criminal no puede justificarse por la pobreza. Eso es una ingenuidad y a esta altura, con la evidencia disponible, es también una forma de negar la realidad", dijo en alusión que, en el pasado, la izquierda vinculaba el delito con los indicadores de pobreza.

Los hurtos subieron, aunque se enlenteció su crecimiento.

En 2015, ocurrieron 297 hurtos por día en todo el país. Según cifras del Observatorio de Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior, el año pasado se cometieron 108.755 robos en el territorio uruguayo. En el 2014, la cifra también fue elevada: 105.892 hurtos.

El viernes 16, en una conferencia de prensa donde anunció que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) hará una encuesta sobre victimización, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi reconoció que los hurtos aumentaron en 2016 en comparación con el 2015 aunque aseguró que se sigue atenuando la curva de crecimiento de estos delitos. En febrero de 2016, el Ministerio del Interior divulgó un informe sobre que, en 2015, hubo 14.519 procesados por delitos y penados por faltas en todo el país.

Con un 36,8% del total, el hurto fue el delito por el que más personas (4.476) fueron procesadas el año pasado. En segundo lugar están los delitos vinculados a estupefacientes con un 10,9% (1.322) y en el tercer puesto los delitos vinculados a la receptación con un 10,8% (1.107). El delito con menos procesamientos fue el de "violación" (0,5%).

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