INE dice que el consumo de cigarros baja, pero DGI constata que venta aumenta

Apuntan a bloquear la publicidad de tabaco en las redes sociales

El gobierno tiene claro que no importan las trabas que establezcan para el consumo de cigarrillos, las tabacaleras encontrarán mecanismos para seguir "seduciendo" a los fumadores.

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Cigarrillos matan a 6 millones de personas al año.

Por esto analizan cómo "neutralizar otros pasos que van a dar las marcas" en sus estrategias de marketing, tales como el uso de redes sociales, dijo a El País el director del Programa de Control de Tabaco del Ministerio de Salud Pública, Enrique Soto.

El presidente Tabaré Vázquez adelantó el martes que el siguiente mojón en su combate contra el tabaco será la implementación de cajillas planas. Esto es, sin distintivos, con la misma tipografía y color. Pero lo que anticipan las autoridades es que la eliminación de todo rasgo distintivo "seguramente va a generar que la industria busque otras formas de mantener los elementos cromáticos que constituyen el signo que está vinculado a la cajilla y que genera que el fumador asocie el consumo a un cierto imaginario de tipo de vida". Por eso, "vamos a trabajar en neutralizar esas nuevas estrategias de marketing que van a buscar mantener la simbología" porque "la cajilla es un aspecto del problema, pero no todo el problema", enfatizó Soto, quien aclaró que ya se han detectado incursiones de tabacaleras en este sentido en Facebook y otras páginas de Internet.

La medida de cambiar las cajillas no tiene fecha aún y podría implementarse de forma "gradual". "Estamos viendo la oportunidad para implementarla porque hay que modificar cierta normativa y hay que dar un plazo para fiscalizar", aclaró Soto.

Un hecho no menor es que de implementarla, el gobierno se expone a recibir nuevos litigios de tabacaleras. Esa es la situación que atraviesa Australia, una pionera en la materia que ya cuenta con dos instancias judiciales en proceso. Una, de arbitraje presentado precisamente por una filial de Hong Kong de Philip Morris por violación del tratado bilateral de protección de inversiones. La otra es una demanda de los estados de República Dominicana, Honduras, Indonesia y Cuba contra el país ante la Organización Mundial de Comercio, porque consideran que viola las disposiciones del organismo.

Sin embargo, esto no atemoriza al gobierno. "El presidente Vázquez fue muy claro, se va a continuar adelante a pesar de todas las amenazas de juicio que haya", dijo Soto.

Licencias.

La estrategia del gobierno también incluye la trazabilidad de los productos y el requerimiento de licencias para operar en toda la cadena como forma de combatir el contrabando. Ambos aspectos están incluidos en la ley de control ilícito del tabaco que replica el protocolo internacional al respecto firmado por Uruguay.

"La idea es que cada punto que tiene que ver con la producción, traslado o comercialización quede registrado y tenga una licencia para ese trabajo. También incluye a quien importa maquinaria para hacer tabaco", explicó Soto.

Las autoridades analizan experiencias de Brasil bajo el novedoso sistema de control Scorpios y de Chile. Es que en el contrabando el gobierno tiene otro flanco abierto si se toma en cuenta que, según datos de Aduanas, en los últimos años se han incautado 13 millones de cigarrillos.

Sin embargo, las autoridades tienen claro que este aspecto no se concretará en el corto plazo. Por eso la medida de mayor inmediatez que se maneja es el incremento del Impuesto Específico Interno (Imesi) a los cigarrillos. La idea es que el fumador vea el desestímulo desde el bolsillo.

El porcentaje de incremento no está fijado aún ni la fecha en la que se implementaría, todo lo cual es negociado entre el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Economía, dijo Soto.

Esta no es la primera suba que define Vázquez al respecto. El 15 de junio publicó un decreto al respecto que llevó a que el Imesi suba de $ 41 a $ 45 en los cigarrillos con lo que el precio de la caja de 20 unidades pasó a ser de entre $ 94 y $ 99. La medida generó el rechazo de la Asociación de Kioscos y Sub Agentes de Quinielas de Uruguay que planteó que lo único que generaría es un incremento del contrabando que en 2013 había llegado a un 31%. Es más, afirmó que en los departamentos fronterizos con Brasil, ocho de cada 10 fumadores consumen cigarrillos que están al margen de toda regulación y no pagan impuestos, razón que permite conseguirlos a tan solo $ 25. Antes de esto, había sido el expresidente José Mujica quien en diciembre resolvió aumentar un 7% el valor del Imesi a los cigarrillos.

¿Fumas?

Pese a todas las medidas implementadas en los últimos años, la venta de cigarrillos viene en aumento.

De hecho, el Ministerio de Salud Pública analiza con técnicos de Economía las cifras de ventas de cigarrillos de la Dirección General Impositiva (DGI) ya que las mismas no van en línea con los datos sobre consumo que maneja el Instituto Nacional de Estadística.

Según la DGI, en 2014 y en los primeros siete meses de 2015 las ventas de cigarros crecieron. Sin embargo, según la encuesta de hogares del INE la cantidad de fumadores viene en descenso, del 33% en 2006 al 23,9% en 2011, y 22,2% en 2014, dijo Soto. Y a esto se suman datos de encuestas de tabaquismo de la cartera que reflejan que entre los jóvenes, especialmente, el consumo ha descendido.

Ya sea que haya aumentado el consumo o enlentecido su reducción, el comportamiento no está en línea con la pretensión del gobierno y la dirección de sus políticas, y las hipótesis sobre las razones del fenómeno son varias.

"Hay que ver si esto pasó porque se atenuó la suba de impuestos, porque estamos entrando en una zona más dura de consumidores para bajar, o porque son sectores a los que nos es difícil llegar, por ejemplo en los dos quintiles más pobres de la sociedad donde el tabaco tiene más incidencia, o porque ocurre todo esto a la vez", esbozó Soto. Lo cierto es que Vázquez no está dispuesto a dar tregua a una de sus más grandes batallas y pretende que el consumo de cigarrillos continúe en baja.

ESTRATEGIA OFICIAL.

Impuestos.

Tabaré Vázquez un aumento del impuesto al tabaco y los cigarrillos. Este es el segundo aumento que se genera en el año. El primero fue en el mes de junio, cuando las cajillas pasaron a valer más de 90 pesos. El presidente reconoció que en campaña prometió no poner nuevos impuestos, pero dijo que este era un impuesto ya existente y que por lo tanto lo podía aumentar.

Cajilla.

El 80% de las cajas de cigarrillos hoy no puede ser utilizado por las marcas. Pero el presidente Vázquez dijo que irá a más y apuntará a la cajilla plana, es decir que estas tendrán solo publicidades advirtiendo sobre los riesgos de fumar y que la tipografía que utilicen las marcas para poner el nombre del producto, debe ser igual en todas las cajillas.

Contrabando.

A inicios de este año el Ministerio de Salud Pública (MSP) habló de la necesidad de mejorar los controles sobre el contrabando de cigarrillos en las ferias vecinales, sin embargo, las cajillas siguen llegando al país. El presidente Tabaré Vázquez dijo que se está trabajando en conjunto entre "varios ministerios" para que se profundicen estos controles.

Marketing.

Tabaré Vázquez repite siempre que los protagonistas de una vieja publicidad de Marlboro, dos actores que interpretaban a cowboys, murieron de cáncer. Desde su primer gobierno ya las marcas de cigarrillos no pueden hacer publicidades en diarios, radios o en televisión. Ahora se piensa también en prohibir las publicidades en redes sociales como Facebook y Twitter.

GUERRA CONTRA EL CIGARRILLO.

Consumo de 22% en los 15 años.

En los últimos 10 años, desde la firma del Convenio Marco de Control del Tabaco, las cifras de consumo han disminuido considerable- mente. El porcentaje de la población de 15 años o más que fuma bajó alrededor de un 35% y actualmente el consumo se ubica en 22%, según datos del Ministerio de Salud Pública (MSP). En tanto, el 40% de las mujeres deja de fumar en el momento en que se entera que está embarazada.

Es "efectivo" aumentar los precios.

Esta semana visitó Uruguay Jeffrey Harris, experto del Massachusetts Institute of Technology, este calificó "la política antitabaco de Uruguay" como "un éxito". Pero advirtió que "quedan desafíos, pero en 10 años hemos visto una caída en la prevalencia de fumar en la población en general, así como en los jóvenes". También manifestó que "el aumento del precio de la cajilla de cigarrillos es una acción muy efectiva" para bajar el consumo.

Creció la compra de cajillas.

En los primeros siete meses del año los uruguayos compraron 72 millones de cajas de cigarrillos equivalentes a US$ 240,6 millones, según datos de la DGI. En comparación con el mismo período de 2014 el consumo aumentó 4,6% en cajilla. En los primeros siete meses de 2014, en tanto, la venta de cajillas de cigarrillos creció 3,6% frente al mismo período de 2013. Claro que aquí no se cuenta las que ingresaron por contrabando.

Medidas iguales en Australia.

La caja plana que se quiere instaurar en Uruguay existe en Australia desde 2012. Las advertencias sobre el riesgo de fumar toman todo el empaque y el nombre del cigarrillo no puede estar escrito con una tipografía especial, sino con una que es igual para todas las marcas. Australia fue un pionero en tomar medidas de este estilo contra el consumo de tabaco. Prohibió los avisos en televisión y radio en 1976, y en prensa escrita en 1989.

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