ÓSCAR DE LOS SANTOS

"Antía quiso generar una sensación de agujero negro"

El exintendente de Maldonado y actual diputado Óscar de los Santos salió a responder los cuestionamientos a su gestión que hizo el Partido Nacional. Aseguró que desde que asumió Enrique Antía como intendente se quiso crear una imagen de “caos” que no es real.

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"A Sendic lo veo golpeado, no quisiera estar en su pellejo". Foto: M. Bonjour

Afirmó que el déficit en Maldonado es prácticamente igual al que había cuando él inició su gestión en 2005 y dijo que la “bicicleta financiera” es un problema que “se arrastra desde hace 20 años”. La derrota en Maldonado todavía le duele y se siente “absolutamente responsable”; para él ganó la “inmediatez” de alguien que se presentó como “salvador” del empleo y de la seguridad.

—El director de Hacienda de Maldonado, Luis Eduardo Pereira, aseguró que usted dejó un déficit de US$ 100 millones en la Intendencia

—Sí, y en algún momento hablaron de US$ 138 millones. En el marco de la especulación de las cifras, nosotros pedimos al Tribunal de Cuentas que hiciera una auditoría y lo está haciendo, pero por una cuestión aparte que no tiene nada que ver con esto, dejamos una línea abierta de crédito al intendente Enrique Antía de US$ 50 millones. Esta es una línea de crédito que siempre tiene abierta la Intendencia y como el gobierno que se va la tiene que dejar paga fue lo que hicimos. Ahora Antía está pidiendo pasar esa cuenta que está en unidades indexadas a dólares, que son US$ 53 millones. El Tribunal de Cuentas en el informe que hace en marzo de 2016 dice que el déficit proyec-tado de la Intendencia es de $ 1.400 millones, son US$ 44 millones. Esta es la primera cifra oficial que aparece y esto quiere decir que no eran ni US$ 100, ni US$ 138 millones el déficit.

—¿Cuándo usted recibió la Intendencia cuál era el déficit?

—A los valores proyectados en ese momento el déficit era de $ 1.467 millones, lo que a cifras de hoy son US$ 45 millones. La cifra es la misma, lo único diferente es la composición de ese déficit.

—¿Por qué se sostiene que usted dejó un déficit mayor?

—Hubo una manipulación política, porque ni bien asumió Antía se empezó a generar un ambiente de caos, de agujero negro impagable, de situación catastrófica. La lectura que yo hago es que el gobierno de Maldonado es un gobierno de Concertación, porque acordó una parte del Partido Colorado con el Partido Nacional y eso significó que Antía incorporara 108 cargos de confianza cuando asumió y va por más. No digo esto por una cuestión caprichosa, sino porque en el presupuesto el Partido Nacional le votó la posibilidad de utilizar un porcentaje del rubro cero que es equivalente a $ 700 millones a lo largo del quinquenio para cargos de confianza, para incrementar sueldos e incorporar más gente. Cuando se mira la línea de cargos de confianza se ven tres vertientes del Partido Nacional y una importante representación de Vamos Uruguay. Antía tenía que tapar esa discusión, contraer el gasto y generar un eje de distracción, de agujero negro. Empezó a decir que la gestión estaba espantosa, que estaba sin terminar y en paralelo pedía la posibilidad de un fideicomiso, porque están de moda. Dijo: "Estos desgraciados me dejaron esta deuda, lo que pido es que me voten un fideicomiso de US$ 80 millones".

—¿Qué pasó con el fideicomiso?

—No se aprobó porque el Frente resolvió que hasta que no estuviera la auditoría del Tribunal de Cuentas no iba a tratar ningún fideicomiso. Igual el presupuesto que se votó incrementa el rubro cero, baja la inversión y el gasto de los municipios. creo que es un retroceso para la descentralización.

—Antía dio una entrevista donde decía que había arrancado menos 10 y con cero peso en caja

—No es cierto, pero por ejemplo tenía una línea abierta de efectivo de US$ 50 millones, esa línea se empieza a tomar cuando baja la recaudación.

—¿A qué se debe el déficit?

—El déficit es un déficit estructural que viene desde hace 20 años, tiene que ver con una composición del gasto porque se gasta más de lo que entra. Esto se manifiesta en una especie de bicicleta financiera que no quisimos cambiar, decidimos mantener en valores constantes el déficit, porque si no teníamos que cambiar la inversión. Cuando nosotros llegamos al gobierno el déficit era el 48% de la recaudación, el salario era el 49% y eso me da el 97% del presupuesto. Lo que hicimos fue mantener el déficit en valores constantes y en lugar de ser 48% lo pasamos a 29%, bajamos el peso del salario del 49% al 39% porque terminamos la gestión con 400 funcionarios menos. El déficit pasó del 48% al 29% del presupuesto y ese ahorro de plata se transformó en inversión. Pasamos así del 14% de inversión al 26% del total del presupuesto.

—¿Por qué el Frente Amplio perdió las elecciones?

—Se hizo todo un proceso de debate y lo que hicieron fue anotar en una lista la multicausalidad de la derrota, no hay una síntesis. En términos gráficos hay un trasiego de 10.000 votos del Partido Colorado al Partido Nacional. La estructura del diputado Germán Cardoso militó para Antía, eso es notorio y este es un triunfo del gobierno de la Concertación. Nosotros veníamos de una baja de la construcción ya de un año, había una baja del empleo y Antía incorporó en la agenda "Vuelve Antía vuelve el trabajo" y "Vuelve Antía vuelve la seguridad" y capitalizó el descontento de esos sectores e hizo la diferencia. Nosotros tuvimos un problema de transmisión de lo actuado y nos faltó trabajo con la gente. Nos absorbieron las estructuras del Estado.

—¿Le dolió haber perdido el gobierno en Maldonado?

—Sí, me duele todavía, me dolió pila. Me siento absolutamente responsable. Nunca corté una cinta en 10 años de gobierno, porque me daba pudor. Esa es mi modalidad de militar y creo que al Frente lo que le faltó es reivindicar la gestión. Me siento responsable, pero creo que también fuimos derrotados culturalmente y fue el triunfo de la inmediatez. De un salvador que dice que resuelve la seguridad y el trabajo y no es cierto. En definitiva perdimos la base cultural, la concertación nos ganó también en el campo de las ideas.

—¿Está conforme con el funcionamiento que tiene el Frente Líber Seregni?

—No, ninguno de los que estamos integrando el Frente Líber Seregni lo estamos. No ha funcionado, funcionó como una coalición electoral.

—¿Es posible un proyecto más allá de la figura del ministro de Economía, Danilo Astori?

—Tiene que ser posible. Efectivamente cuando se habla del Frente Líber Seregni se habla del astorismo y creo que hay una confusión porque se interpreta desde afuera así. Así que el gran desafío del FLS pasa porque el liderazgo fuerte de Astori sea suplido por un liderazgo más colegiado, más colectivo.

—¿No hay heredero de Astori?

—No, no hay un heredero y no lo habrá. La figura de Astori o José Mujica o Tabaré Vázquez no hay quien calce en la izquierda y la pregunta es si un colectivo puede suplir esos liderazgos tan fuertes creando uno por encima de los sectores. Creo que eso es posible, que se puede crear una gestión de transición, ojalá seamos capaces de hacerlo.

—¿Le gustaría que Astori fuera candidato en el 2019?

—No me gustaría ni que Astori o Mujica se volvieran a presentar, no porque no me gusten ellos, hicieron una dupla extraordinaria y Danilo ha tenido una responsabilidad tremenda con el gobierno y con el Frente. Lo que es cierto es que tenemos un enorme desafío como izquierda para este siglo XXI y son necesarias nuevas figuras.

—La figura del vicepresidente Raúl Sendic parece haber quedado golpeada por su gestión en Ancap y el episodio de la licenciatura. ¿Lo ve como candidato?

—Lo puede revertir, yo lo veo golpeado. No quisiera estar en el pellejo de él ahora, yo pasé los primeros tres años acusado de corrupción, tuve juicio político con Satenil en el Senado. Tuve tres juicios penales. Yo sé lo que es pasar por eso de estar acusado y saber que no hiciste nada, tengo la misma percepción con Raúl. Cometió errores y hay cosas que no se pueden explicar como la fiesta, pero no creo que se haya aprovechado de Ancap, lo siento adentro y no es de mi palo Raúl. La Justicia lo dirimirá.

Las tarifas diferenciales para mejorar ingresos.

El diputado Óscar De los Santos (Alianza Progresista) dijo a El País que su sector comenzó a estudiar una propuesta para que las tarifas públicas sean un elemento de distribución de la riqueza entre las personas con menores ingresos.

"Si hoy le doy un aumento del 5% de recuperación a los que ganan $ 15.000 eso en términos reales no significa gran cosa y no todas las empresas lo pueden asumir, un boliche chico no lo puede asumir. Ahora si nosotros tuviéramos tarifas diferenciales capaz que el poder adquisitivo del salario puede crecer más que ese 5% que lo pierde con la inflación", explicó.

De los Santos señaló que es partidario de discutir si no hay que ir a un sistema diferencial tarifario según el ingreso. Como ejemplo citó el caso del gas, ya que el presidente Tabaré Váz-quez había señalado que paga lo mismo el que lo usa para calefaccionar una piscina que para cocinar.

"Yo creo que hay que ir a la baja de las tarifas en general y priorizar a los sectores de menores ingresos, pensando en las parejas jóvenes y en los que ganan $ 15.000, como un estímulo al ingreso", afirmó.

Según dijo, este sistema que propone se debería sostener en base a una mayor eficiencia de las empresas públicas.

Por ejemplo dijo que de concretarse la regasificadora se puede bajar el costo del gas, se genera una "plusvalía" que puede sostener la rebaja de las tarifas públicas en un proceso gradual.

"Hay que definir si se pueden bajar de a 3 a 5 años o de 3 a 7 años, pero que permita seguir ese camino", argumentó el legislador.

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