LAGUNA DEL SAUCE

A 2 años de la tragedia, divulgan los últimos mensajes de una víctima

La esposa de una de las víctimas de la tragedia de Laguna del Sauce divulgó la última conversación que tuvieron: él le había expresado su temor por viajar en la aeronave en que se subiría.

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Personal del ministerio de Defensa y Bomberos reflotan el avión accidentado. Foto: R. Figueredo

A dos años de la tragedia aérea de Laguna del Sauce, en la que murieron los ocho pasajeros y dos tripulantes de una avioneta que acababa de despegar del aeropuerto de Punta del Este, los familiares de las víctimas denunciaron que la Justicia uruguaya aún no logró determinar cuáles fueron los motivos del accidente y acusaron a los dueños de la aeronave por utilizarla como un taxi aéreo a pesar de que no contaba con autorización.

"Sin negar que fue una tragedia, que es parte de la fatalidad o del destino, les exijo a la Justicia argentina y a la Justicia uruguaya que nos den un informe de todas las irregularidades que hubo en este caso, saber quiénes fueron responsables de cada una de ellas y sentar un precedente a partir de esto", dijo a la agencia de noticias Télam Viviana Alonso, esposa de Mario Barba, uno de los pasajeros fallecidos el 19 de marzo de 2015 en Laguna del Sauce.

La jueza letrada de Primera Instancia de Maldonado Adriana Morosini Pérez, que tiene a su cargo la causa penal que se instruye en Uruguay por la tragedia, aún no recibió el informe final sobre las causas del accidente que debe elaborar la Comisión Investigadora de Accidentes e Incidentes de Aviación (Ciaia), que depende del Ministerio del Interior. Además, mantiene el "secreto de sumario" en el expediente, que no tiene imputados ni personas investigados.

"En nuestras investigaciones privadas se llegó a la conclusión de que el avión no tendría que haber estado en vuelo porque no estaba habilitado para hacer vuelos comerciales", explicó uno de los abogados de las familias de las víctimas, Javier Salerno.

El letrado aseguró que "los pasajeros trabajaban en La Rural, que contrató a la empresa Furlong para hacer un vuelo para traer a sus empleados a Uruguay y hacer un trabajo allí. Furlong contrató este avión, que pertenecía a Droguerías Meta, que estaba habilitado solamente para lo que se llama 'aviación general', que es para vuelos privados de placer o de negocios y estaba configurado para seis pasajeros, y fueron ocho".

Si bien oficialmente se desconocen los motivos por los cuales cayó el Beechcraft B90, matrícula LV-CEO, con sus diez ocupantes a bordo, la principal línea investigativa apunta a que la aeronave no estaba en condiciones técnicas para volar con el peso que llevaba.

La clave de esta sospecha son los documentos que posee la Junta de Investigación de Accidentes Viales de Aviación Civil (Jiaac) argentina, a los que tuvo acceso Télam, donde consta que la aeronave poseía un certificado de Aeronavegabilidad Estándar para seis pasajeros y dos tripulantes, pero al momento del accidente había ocho pasajeros y dos pilotos.

Esta hipótesis también fue avalada por un informe privado elaborado por la aseguradora del avión que señala que "el peso del despegue pudo haber estado excedido y el balanceo fuera de la envolvente permitida".

"La aeronave no estaba en condiciones de aeronavegabilidad al momento del despegue", dice el informe privado.

Las fuentes de la investigación aseguraron que la avioneta ya había sufrido un accidente en 2013 en el aeropuerto de San Fernando que le había provocado roturas en sus dos motores y hélices y que, desde entonces, sólo había realizado dos vuelos antes de la "tragedia de Laguna del Sauce".

Voceros de la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) de la Argentina confirmaron a Télam que el avión había logrado la habilitación para volver a volar a principios de marzo del 2015, apenas unos días antes de la tragedia, y que desde entonces había realizado solo dos vuelos.

"Estaba esperando que mi mujer volviera de trabajar en Punta del Este y nunca llegó. Desde ese momento, ni los dueños del avión ni nadie se puso en contacto con nosotros", dijo Matías Deleonardis, esposo de Joana Mc Cormack, otra de las víctimas.

La conversación y el miedo de una de las víctimas.

Días atrás, la esposa de Mario Barba hizo pública a través de Facebook la última conversación mediante mensajes de Wathsapp que mantuvo con su marido minutos antes de la tragedia, en la cual le expresaba los temores por la pequeña aeronave en la que estaba por viajar.

"Estaba en mi casa con mis hijos mellizos (en ese momento, de 14 años) y la mesa quedó servida, esperando a que llegara Mario para la cena. Nadie se comunicó con nosotros y nos enteramos de todo por la televisión. Desde entonces jamás recibimos una llamada de nadie", dijo.

6:54 Viviana Alonso: ¿Cómo vas?

6:56 Mario: Recién llego al aeropuerto.

7:59 Mario: Por salir.

8:10 Mario: (envía una foto de la avioneta)

8:54 Viviana Alonso: Ay, que miedo.

8:56 Viviana Alonso: Ay que miedo me da esa cosa tan chiquita......

19:27 Viviana Alonso:
¿Cómo vas?

19:36 Mario:
Terminando una reunión, ya saliendo en instantes para el aeropuerto.

19:37 Mario: Se hizo largo.

19:50 Viviana Alonso: pufffffff.

20:08 Mario:
(beso)

20:29 Mario: Por despegar.

Según la documentación oficial, el bimotor Beechcraft King Air B90, matrícula LV-CEO, que se estrelló en Laguna del Sauce, pertenecía en un 50% a la empresa Droguería Meta SA, el 25% a Dihemo SA y el otro 25% a la empresa Inversiones Locales SA.

De hecho, el presidente de Droguería Meta, Ezequiel Masjuan; el presidente de Dihemo, Juan Cereijo; el de Inversiones Locales, Gregorio Smith, y las autoridades de Furlong fueron -según las fuentes judiciales- demandadas por los familiares de las víctimas, pero dos años después de la tragedia aún no obtuvieron respuestas.

El vuelo había partido del aeródromo de San Fernando la mañana del 19 de marzo y aterrizó sin inconvenientes en el aeropuerto de Punta del Este una hora después.

El accidente se produjo cerca de las 20.35 de ese mismo día, cuando cayó 30 segundos después de haber despegado del aeropuerto de Punta del Este en su regreso a Buenos Aires.

La avioneta se estrelló sobre la Laguna del Sauce y se incendió de inmediato, lo que provocó la muerte de todas las personas que se hallaban a bordo: Luis Pivida (piloto, 59 años), Diego Chiaradía (piloto, 45), Mario Barba (42), Joanna Mc Cormack (41), Alfredo Dietrich (51), Carlos de Elías (56), Marcelo Zarco (48), Horacio Peñaflor (48), Luis Gustavo Pera (58) y Marta Pires Vieira (portuguesa, 41).

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