CAMPAMENTO PUNTA ESPINILLO

Aguardan testigo clave por muerte de Andrés Pereira

El adolescente desaparecido hace 3 años falleció tras sufrir brutal golpiza.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Una vez al año el Nuevo Partido Comunista organiza una salida campestre. Foto: archivo

El caso de Andrés Pereira, el joven que desapareció en febrero del año 2014, volvió al tapete tras la aparición de sus restos el pasado martes 13 de junio. Su cuerpo fue localizado debajo de un pino por parte de un hombre que andaba buscando leña.

La familia y sus amigos pasaron tres años de angustiosa búsqueda. Había salido rumbo a un campamento comunista en Punta Espinillo y no volvió a su casa. Al parecer, tuvo una pelea a golpes de puño con miembros de la organización política frentista y luego murió.

Desde el primer momento los organizadores del campamento dieron versiones distintas. Además, algunas personas declararon ante la Justicia haber visto al joven deambular por el Cerro. Sin embargo, la aparición de sus restos obligó a cambiar todas las versiones.

El forense reconoció fracturas en el cuerpo que delatan violencia. También pudo probar que el deceso se produjo en una fecha aproximada al campamento.

Búsqueda.

Poco después de su desaparición, Adriana Fernández, la madre de Andrés comenzó a pedir ayuda en todos lados. Como militante del sindicato del Casmu se presentó ante el Pit-Cnt para que le gestionaran una entrevista con el ministro del Interior, Eduardo Bonomi.

El secretario de Estado aceptó recibirla junto al entonces coordinador de la central, Fernando Pereira, y la dirigente de Afcasmu Cecilia Miller. Bonomi les dijo que tenía a sus mejores policías trabajando en el asunto. Los efectivos "peinaron" la zona de Punta Espinillo pero no encontraron nada.

La familia de Andrés pegó su fotografía en cuanto muro tuvo a mano. Junto a su rostro había un teléfono de contacto. Los padres recibieron decenas de llamados con datos que no los llevaron a nada. Les dijeron que el joven estaba en algún barrio de Montevideo o que andaba por el interior. Todo falso.

Ahora la Justicia aguarda poder recabar en los próximos días un testimonio que sería fundamental para la causa, según confirmó anoche a El País la juez María Noel Odriozola.

En ese sentido, la magistrada adelantó que la indgatoria no se detendrá durante la feria judicial.

Hasta el momento la sede judicial realizó una serie de interrogatorios a testigos que habían declarado tras la desaparición de Andrés durante el año 2014. Tres de ellos, que habían dicho que luego del campamento se encontraron con el joven, se retractaron aduciendo "presiones", según confirmaron fuentes del caso.

La juez Odriozola tiene en su poder los informes del forense pero se negó a comentar su contenido porque se encuentra dentro del presumario.

No obstante, trascendió que las condiciones en que se encontró el cuerpo permiten sostener que el fallecimiento se habría producido en una fecha próxima al campamento de Espinillo. También se pudo saber que los restos óseos presentaban señales de lesiones previas a su deceso. Entre otros elementos, se confirmó que tenía el maxilar fracturado.

En tanto, se aguarda la designación de un fiscal definitivo para el caso dado que la titular se jubiló. Hasta el momento venía actuando como subrogante la fiscal Stella Llorente, quien podría seguir en el caso.

La otra versión.

Por su parte, Marcelo Sánchez, principal referente del Nuevo Partido Comunista, organizador del campamento en que desapareció Andrés, afirmó que el crimen no fue cometido en ese sitio ni por personas de su partido. "Eso lo puedo afirmar categóricamente", afirmó.

"Todo esto lo han hecho porque nos quieren incriminar. Montaron una escena para culparnos. Ahora la Justicia debe demostrar quienes la armaron. El asesino está fuera del partido", indicó. Negó que el joven hubiera recibido una golpiza.

Sánchez no cree en la pericia forense. Resaltó que la fecha de muerte del joven no es algo que se pueda determinar con exactitud ya que Uruguay no cuenta con las herramientas necesarias para ello.

"El informe forense dice que murió hace tres años, pero es relativo: puede ser más o menos tres meses. El campamento fue hace 3 años y 4 meses", dijo.

El dirigente comunista cree en los testigos que sostienen haber visto a Andrés circulando por Montevideo durante casi seis meses después del campamento, la última vez en agosto de 2014. "Yo confío en esos avistamientos", señaló.

Cuando Sánchez fue consultado sobre los detalles del campamento y la desaparición de Andrés señaló que toda esa información se encuentra en la declaración del Nuevo Partido Comunista del 31 de marzo del año 2014.

Allí se habla que el compañero de carpa de Andrés notó que le faltaban 2.700 pesos tras lo que procedieron a revisar las mochilas de los acampantes. Aseguran que todos accedieron menos Andrés y que el joven "se tornó agresivo y comenzó a insultar y provocar a todo el campamento a medida que se alejaba". "Allí frente a nuestros planteos de dialogar, sale corriendo. Lo siguen varios participantes, menores y adultos hasta que se lo alcanza. Hubo forcejeo, sí, pero nunca golpiza", aclaran.

Dicen que encontraron en su poder una bolsita con parte de la plata robada ($2.074) y ante la idea de llamar a la Policía o dejarlo ir, eligieron la segunda opción "pensando que volvería a su casa". "Suponíamos que él tenía dinero que la madre le había dado y parte del dinero no encontrado", dicen.

Cambiaron el lugar donde realizan las acampadas.

Tras el fallecimiento de Andrés Pereira el Nuevo Partido Comunista resolvió hacer sus campamentos anuales lejos de Punta Espinillo, tras una década de hacerlos en ese sitio. Cargó a sus jóvenes adherentes en tren rumbo a la localidad de 25 de agosto en el departamento de Florida. En el último campamento homenajearon al general Líber Seregni y volvieron a exigir su ingreso formal al Frente Amplio.

La agrupación utiliza la publicación "Liberarce" como medio de divulgación de su ideología.

El muchacho del Cerro que estudiaba y soñaba ser chef.

El joven Andrés Pereira tenía 16 años de edad cuando desapareció en febrero del año 2014. Estudiaba en UTU, soñaba con dedicarse a la gastronomía. Hijo de Adriana Fernández, una militante del sindicato de funcionarios del Casmu. Si bien nunca había tenido militancia política alguna, aceptó la invitación a un campamento del Nuevo Partido Comunista, un sector escindido de la Unión de Juventudes Comunistas (UJC) que pugna desde el año 2003 por entrar al Frente Amplio. El chico no tenía antecedentes de violencia, ni estaba vinculado a "cosas raras", según dijeron sus amigos y familiares.

El 31 de marzo de 2014 la agrupación política emitió un comunicado donde da su versión de los hechos. Menciona que Andrés participó de distintas actividades y que un integrante de la dirección le cedió un lugar en su carpa porque el joven no tenía dónde dormir. En el comunicado se indica que el dirigente notó el faltante de una suma de dinero. A continuación procedieron a revisar los bolsos de los campamentistas. Según el grupo, el joven se puso agresivo y salió corriendo. "A la altura de la zona de pic-nic se lo alcanzó. Hubo forcejeo, sí, pero nunca una golpiza. Se encontró en su poder una bolsita conteniendo parte de la plata", dice la versión oficial de FADA.

"Frente a la opción de llamar a la policía y hacerle una denuncia, retenerlo por la fuerza, optamos por dejarlo ir pensando que volvería a la casa", afirma el comunicado. Más adelante la organización política dice tener información de que el joven fue visto en el barrio, dentro de "una boca" y que se lo hicieron saber a la Policía.

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