PASAJEROS EN ESPERA

Agencia de viajes en querella con clientes

Decenas pagaron pasajes y tours pero nunca viajaron o contrataron otros servicios.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
La agencia de viajes Volare permanece cerrada desde hace una semana. Foto: F. Flores

El propietario de la agencia de viajes Volare, ubicada en la calle Colonia, en un local de la Galería Libertador, quedó en libertad pero fue emplazado por la Justicia.

Se continúa investigando lo que se denunció como un reiterado incumplimiento de contratos comerciales.

Jimena Olascoaga, abogada de 30 representantes de una cifra mayor de damnificados, dijo a El País que la mayoría de sus clientes se vieron afectados al pagar a la agencia el precio completo de pasajes en avión, y en algunos casos al comprar al contado paquetes turísticos.

Si bien el denunciado realizó algunas reservas, no pagó ni señó los boletos a las empresas aéreas. Los reclamos individuales solo por costos de pasajes oscilan entre 1.500 a 10.000 dólares. Los destinos eran múltiples, desde Disneylandia hasta Cuba o países europeos, sobre todo a Italia, porque el agente tenía vínculos muy cercanos con la colectividad peninsular, y en particular con la Scuola Italiana, que desde el año pasado había, sin embargo, dejado de contratar sus servicios.

El pasado lunes 12 de junio, Olascoaga asesoró a sus primeros clientes, entre ellos una señora diabética y su marido de 90 años. Días antes, este matrimonio quería ubicar al dueño de la agencia para chequear detalles del viaje que harían el 2 de julio, entre ellos la alimentación de la mujer durante el vuelo, algo que las aerolíneas exigen que se coordine con unos días de anticipación.

Aunque insistieron, el propietario de la agencia postergó más de una vez el encuentro, pero no pudo impedir que la señora llegara un día al local a reclamarle sus derechos. Entonces se alborotaron los ánimos entre las partes y debió llamarse al 911.

A partir de eso, comenzaron a llover las denuncias e intervino en la investigación a nivel policial la Zona I de Delitos Económicos. Los primeros clientes que declararon ante la Justicia lo hicieron el pasado sábado 17.

Los damnificados.

Máximo, uno de los clientes afectados, dijo a El País que su familia, abuelos y padres varias veces habían comprado pasajes en Volare, porque había confianza con el dueño de la agencia.

En marzo se contactó con él para organizar un viaje a Europa. Cuando fue a chequear sus vuelos, ni las reservas estaban hechas. "Me decía: quedate tranquilo que lo tuyo se va a arreglar. Después me mandó una reprogramación pero nunca se confirmó", dijo Máximo, quien entregó US$ 5.100.

Fiorella, otra querellante, contó a El País que el dueño de la agencia era amigo de su padre de toda la vida y hasta fue al velatorio de su madre, que ocurrió un mes atrás.

Ante la muerte de la esposa, el hombre, de 87 años de edad, decidió viajar a Milán, para no estar solo sino con su hermana. El 23 de mayo compró el pasaje, que se pagó al contado por transferencia bancaria. Costó US$ 3.820, pero solo había una reserva aérea. Fiorella debió pagar otro pasaje.

Belén Fernández, otra afectada, eligió también la agencia Volare, aunque no por amistad con el dueño. Nunca había sacado ningún pasaje en ese local, pero como el comercio daba a la calle y tenía más de 30 años de trayectoria no desconfió. El 21 de marzo, junto con una amiga, reservaron dos paquetes que incluían pasaje, traslados y alojamiento para irse 10 días a Cuba.

Belén pagó por adelantado US$ 1.400 dólares y su compañera US$ 800. El lunes de la semana pasada, vieron que el local estaba cerrado. Días después, en otro local de la galería, consiguieron el número telefónico del abogado del dueño de Volare, quien les propuso reunirse ese mismo día de tarde.

Pero Belén pudo antes comunicarse con el propietario del local. "Me dijo que era un error, que el abogado era por otro tema con otras chicas, que nos quedáramos tranquilas que lo nuestro ya estaba solucionado y que íbamos a viajar. Y que hasta el 20 de este mes teníamos tiempo de completar el pago de los viajes".

A la tarde se reunieron con el abogado y él les informó que el dueño de la agencia estaba pasando por una situación económica complicada. En la aerolínea les informaron que no había ningún pasaje reservado para ellas. Por eso, pidieron que les devolvieran el dinero; les prometieron un pagaré.

Los padres y la tía de la joven Micaela también tuvieron problemas con tours y hoteles; pero lo peor fue que se quedaron sin pasajes para regresar de Europa, aunque los habían pagado al dueño de la agencia.

Micaela, a la distancia, debió entonces gastar US$ 2.000 más para adquirir tres pasajes de retorno.

El día que se iban, a fines de mayo, el propietario de Volare les había dicho que Iberia sobrevendió pasajes; pero lo más extraño, indicó Micaela a El País, fue que "apareció en el aeropuerto y compró los pasajes a otra aerolínea".

Amigos de la colectividad italiana también se sintieron afectados

Fiorella, hija de un hombre de 87 años, muy reconocido en la colectividad italiana y afectado por supuestas maniobras del dueño de la agencia de viajes Volare, dijo a El País que éste le estaba solicitando dinero a mucha gente con la cual mantenía un vínculo de cercanía. A su padre, en concreto, le pidió dinero para comprar cruceros ahora, baratos, y venderlos en diciembre.

“No perdonó ni a los viejitos, a nadie. Yo no quería; le dije: papá, yo soy tu hija, también tengo emergencias y nunca te pido plata; él me decía: pero bueno, pobre, necesita”, contó Fiorella. Episodios de este tipo y otros se han ido intercambiando entre integrantes de un grupo de WhatsApp llamado “Víctimas de Volare”. En las redes más amplias, el tema también aparece. Stefano Casini, en una publicación que realizó en facebook Laura Álamo, otra de las damnificadas, escribió: “Estafó también a amigos de toda la vida como yo! 30 años de amistad real! Le compré cientos de pasajes. A mí me pidió prestado porque tenían que operar al hijo de su novia de un tumor en el Sirio Libanés de São Paulo! Es otra de sus mentiras. Hasta a la hija estafó”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)