TENSIÓN EN RÍO BRANCO

Aduaneros respaldan a "bagayeros"

Líder sindical se une a movilización que pide “flexibilización” en la Aduana de Río Branco.

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Un grupo de vecinos se movilizó esta semana sobre el Puente Mauá. Foto: Néstor Araújo.

Cuando Horacio García Daglio llegó para hacerse cargo de la Aduana de Río Branco, colgó sus títulos en la pared de su oficina. Son siete en total, de diferentes academias internacionales; uno de ellos lleva la firma de Barack Obama y Hillary Clinton. Estaba estudiando en Corea y venía de estar al frente de la Aduana local de Dolores.

Por poco evitó el tornado, pero habría preferido soportar la catástrofe climática antes que su nuevo trabajo, según confirmaron fuentes de su entorno.

Pasó dos años en la aduana de Paysandú donde se acostumbró a andar con chaleco antibalas y portar una pistola calibre 9 milímetros. Frenó gran parte de la mafia del contrabando desde Argentina e incautó más de 110 toneladas de mercadería.

El viernes pasado, un grupo de 50 personas se manifestó en el puente internacional Mauá para reclamar que se flexibilicen las medidas de "tolerancia cero" que impuso el administrador. Entre los manifestantes, había un funcionario aduanero.

Todo comenzó cuando García Daglio resolvió frenar el ingreso de automóviles con chapa brasileña conducidos por uruguayos. La primera en caer fue una mujer que traía 70 plantas de contrabando para un vivero local. La medida duró un instante.

La movilización tuvo dos etapas. Una a la hora 10:00 y otra a las 10:30. En la segunda apareció el diputado frenteamplista Luis Fratti quien se reunió con García Daglio. La discusión fue intensa.

A la salida, el legislador y el jerarca se mostraron sonrientes frente a los manifestantes. Como forma de despedida, el diputado amagó a darle la mano y García Daglio le dio un beso. Los manifestantes le gritaron "traidor" a Fratti. Después apedrearon la camioneta del funcionario.

"No queremos que esto se transforme en un constante enfrentamiento. El jefe de la aduana dice que él cumple con su deber, pero no es el mismo criterio que se utiliza en las demás aduanas", afirmó el legislador.

Fratti señaló que no justifica a las personas que pasan camas, ventanas, plantas y aire acondicionado, "pero hay contrabando y contrabando: una cosa es ingresar grandes volúmenes de productos pero otra es la canasta básica", afirmó el legislador.

Presión.

En ningún momento el jerarca aduanero prohibió el ingreso de garrafas o del llamado "surtido mensual", una práctica habitual en la zona, y no llegó a aplicar restricciones tipo "cero kilo" en la frontera.

No obstante, García Daglio frenó el ingreso de camiones que trafican muebles o materiales de construcción, según se supo.

La presión ejercida por los manifestantes, que cuentan con apoyo político local y nacional, determinó que recibiera la orden de permitir el ingreso de vehículos en esas condiciones.

Ayer ya estaban ingresando a Uruguay automóviles brasileños conducidos por uruguayos y continuaban entrando pequeñas cargas de tipo familiar.

Sindicalista.

Gregorio Techera, funcionario de Aduanas, representante en Río Branco del sindicato de la repartición (AFA), declaró en la emisora Radio del Pueblo FM que "el señor García tiene muchos títulos pero le faltó la materia de sensibilidad".

El funcionario aduanero remarcó que en sus 39 años en el organismo nunca hubo necesidad de "hacer ostentación de armas de fuego".

"¿Qué hecho pasó acá (en Río Branco) que amerite andar con chaleco antibalas y armas? Es una tomada de pelo que busca meterle miedo en el cuerpo a la gente", afirmó.

Techera advirtió que está escribiendo una carta dirigida al administrador donde denuncia irregularidades "gravísimas". Anunció que la misiva llegará a los diputados y otras autoridades.

"Me quitó todo lo que tenía para trabajar".

Nancy, la mujer que fue detenida en el puente Mauá cuando intentaba ingresar al país 70 plantas en un automóvil con matrícula brasileña, que tiene un vivero en Río Branco y precisa traer ejemplares desde Yaguarón para "darle color" a su negocio. En declaraciones a Radiopueblo FM la comerciante aseguró que García Doglia fue "grosero" en el momento de interrogarla. Además, mencionó que en la zona "todo el mundo anda en vehículos con chapas brasileñas, incluidas algunas autoridades de Aduanas, no es algo totalmente ilegal".

La mujer tiene una casa del lado brasileño y cuenta con permiso de circulación en el Mercosur. "Me sacó todo, las plantas y el auto, ahora no tengo con que trabajar. Mi auto vale $ 30.000, las plantas $ 2.000, no puedo pagar un abogado", dijo a la emisora. Nunca había sido interceptada antes por Aduanas.

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