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Se admiten ratas: denuncian "discriminación" de la IMM

Vecinos recurren a cartel viral para exigir respuesta por local abandonado.

Los vecinos de Malvín colocaron el cartel para llamar la atención de la IMM. Foto: A. Colmegna
Los vecinos de Malvín colocaron el cartel para llamar la atención de la IMM. Foto: A. Colmegna
Los vecinos de Malvín colocaron el cartel para llamar la atención de la IMM. Foto: A. Colmegna
Los vecinos de Malvín colocaron el cartel para llamar la atención de la IMM. Foto: A. Colmegna
Los vecinos de Malvín colocaron el cartel para llamar la atención de la IMM. Foto: A. Colmegna
Los vecinos de Malvín colocaron el cartel para llamar la atención de la IMM. Foto: A. Colmegna
Los vecinos de Malvín colocaron el cartel para llamar la atención de la IMM. Foto: A. Colmegna
Los vecinos de Malvín colocaron el cartel para llamar la atención de la IMM. Foto: A. Colmegna
Los vecinos de Malvín colocaron el cartel para llamar la atención de la IMM. Foto: A. Colmegna
Los vecinos de Malvín colocaron el cartel para llamar la atención de la IMM. Foto: A. Colmegna
Los vecinos de Malvín colocaron el cartel para llamar la atención de la IMM. Foto: A. Colmegna
Los vecinos de Malvín colocaron el cartel para llamar la atención de la IMM. Foto: A. Colmegna

Unos metros antes de llegar a la esquina de Hipólito Yrigoyen y Estanislao López, el fuerte olor a putrefacción se siente a la distancia. A medida que uno se acerca se hace más intenso, y de a poco comienza a advertirse de dónde proviene. Retazos de tela, ropa, zapatos, mochilas, plásticos, basura, bolsas, botellas y vidrios rotos son algunos de los elementos que se acumulan en varias montañas en el interior de un local comercial abandonado, donde años antes funcionaba una pizzería. A su alrededor, decenas de moscas se arremolinan por el lugar.

Desde hace dos años el restaurante "Tacuruses", ubicado en esa esquina de Malvín, dejó de funcionar. Por falta de mantenimiento y actos de vandalismo, su fachada comenzó a deteriorarse; hoy luce casi en ruinas y su interior ha pasado a convertirse en un basural y en alojamiento precario de indigentes y drogadictos.

Cansados de esta situación y ante la falta de soluciones, un grupo de vecinos que vive cerca del establecimiento decidió recurrir a la polémica frase del pizarrón del Coffee Shop de Pocitos —"no se permiten perros ni mexicanos"— para realizar un reclamo a la Intendencia de Montevideo.

"Atención Intendencia: acá tampoco se aceptan mexicanos" reza el cartel que fue colocado en la entrada del local abandonado. El objetivo era captar la atención de la comuna, para ver si obtenían "una rápida intervención" en un tema sobre el que los vecinos se han movilizado "sin respuestas" por casi dos años.

"Vista la sorprendente rapidez con que actuaron los servicios municipales en oportunidad del reciente incidente (referido al café de Pocitos), cuando se dispuso una inspección en pocas horas en un día feriado, con la Intendencia cerrada, pese a no tener denuncia formal ni competencia legal en el tema, los vecinos de Malvín dan entrada informal en este caso al tema de la discriminación, con la esperanza de lograr así que los servicios departamentales cumplan los cometidos específicos de su función", sostuvo Alfredo Bruno, vecino de esa zona de Malvín.

Rata en el water.

La acumulación de basura y la falta de limpieza ha provocado la aparición de ratas en las viviendas linderas y cercanas al local abandonado. "Es un baldío con techo", asegura Bruno.

"En más de una ocasión han entrado ratas al baño de mi casa a través del water. Entran también por la medianera y cuando los perros las empiezan a correr se meten dentro de mi casa: me han tirado floreros y me han roto cosas. Yo como soy veterinaria me banco todo, pero mi marido les tiene pánico", contó Islamey Tebot, esposa de Bruno.

"La Intendencia no pone cebo para las roedores porque al ser un lugar abierto dicen que alguien podría entrar y comérselo", contó la mujer.

Además de las ratas, otro de los problemas es el olor que desprende el lugar. "Es insalubre, en mi casa tengo que tener todo cerrado para que no entre el olor, ni las moscas y los mosquitos", explicó Eduardo, otro de los vecinos de la zona.

El local abandonado se ha convertido en vivienda precaria de más de 20 indigentes, que todas las noches duermen en ese lugar. "Allí orinan, defecan, tienen relaciones sexuales, y en invierno, cuando tienen frío, prenden fuego y hemos tenido que llamar unas nueve veces a los bomberos por miedo a que las llaman se propaguen a las viviendas linderas", contó Tebot. "La Intendencia nos dijo que para qué iban a venir a limpiar si al otro día ya iba a estar sucio", agregó.

Expedientes.

Los vecinos hicieron tres peticiones al sector de salubridad de la IMM solicitando que limpiaran el lugar. La primera fue en junio de 2015; la segunda se hizo a fines de ese año, y la última fue enviada el 6 de junio de 2016.

En enero de este año (un año y medio luego del primer reclamo), la Intendencia dictó una resolución encomendando al "Servicio de Actividades Contenciosas" —en el marco de las facultades de Policía Higiénica y Sanitaria de la IMM— la obtención de una orden de allanamiento para ingresar al local (...) para su limpieza, desinfección y desratización".

Desde la comuna capitalina sostienen que no han ingresado a limpiar el predio porque, al tratarse de una propiedad privada, se necesita una orden judicial que no han logrado obtener hasta el momento. Pero los vecinos sostienen que "la función a cumplir por parte de la Administración no es dirimir una problemática de dominios entre privados, sino velar por la salud pública cumpliendo y haciendo cumplir la legislación al respecto". Y resaltan la importancia de la limpieza para evitar la propagación de los mosquitos transmisores del dengue.

"Frente a recientes problemas sanitarios de transmisión vectorial se aprobó la Ley Nº 19.376, de 16 de marzo de 2016, la cual en su artículo 1° establece: Autorízase al Ministerio de Salud Pública, Gobiernos Departamentales y Municipales encargados del control de vectores transmisores de enfermedades que representen un riesgo sanitario, a ingresar en los predios baldíos o fincas deshabitadas (...) a fines de proceder a la eliminación de recipientes, fumigación y limpieza".

Twitter.

A raíz del cedulón que envió la IMM al café de Pocitos por la frase presuntamente discriminatoria escrita en el pizarrón en la puerta del local, los usuarios de Twitter comenzaron a manifestarse irónicamente bajo el hashtag #MandameUnCedulon, exigiendo similar presteza a la IMM para resolver los problemas de la ciudad.

"Dos meses para (arreglar) un pozo de 2x1 metros. #MandameUnCedulon Goyeneche", escribió Bruno Díaz.

Otros usuarios subieron fotos de contenedores de residuos repletos de basura, preguntando: "¿Tendré que pedirle auxilio a un mexicano?".

"A ver si terminan con la mugre, banda de payasos de IMM", posteó otro usuario.

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