MOTÍN EN EL COMCAR

Acusan a siete policías de homicidio

Mataron a dos presos y dejaron casi parapléjico a otro con tiros de escopetas en un motín.

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Policías se enfrentaron con munición letal a decenas de presos hostiles amotinados. Foto: F. Ponzetto

El fiscal Enrique Rodríguez consideró que siete policías están involucrados en las muertes a tiros de dos reclusos durante un motín en el Comcar ocurrido el 22 y 23 de octubre de 2013.

Rodríguez pidió el procesamiento con prisión de cuatro policías por un delito de homicidio y torturas por disparar a los presos amotinados con escopetas cargadas con munición letal. El fiscal solicitó que se continuara la investigación sobre las responsabilidades de otros tres guardiacárceles. El juez Eduardo Pereyra todavía no se expidió sobre el caso.

El motín sucedió en el Módulo 1 del Comcar. Los reclusos movilizados se subieron a la azotea del edificio. Ubicados en las terrazas de otros módulos y sin orden de sus jerarquías, policías comenzaron a disparar a los amotinados con balas letales y no de goma.

Alejandro Javier Landaburu (39), procesado por un delito de violación de domicilio, y Claudio Javier Techera Delgado (28), procesado por un delito de hurto especialmente agravado, fallecieron en la azotea como consecuencia de los disparos.

Un tercer preso, de apellido Pratolongo, recibió un disparo en la cabeza. Supuestamente le provocó hundimiento de cráneo y graves daños neurológicos. Hoy ese recluso se encuentra alojado en una casa de salud y usa pañales. Le ganó un juicio millonario al Estado en un juzgado civil, señalaron a El País fuentes del caso.

Otro recluso sufrió herida de arma de fuego en el abdomen; fue intervenido y tuvo una evolución favorable.

Al policía AC, quien desempeña funciones en el plantel de perros, se le diagnosticó fractura de clavícula, pasando al Hospital Policial.

En el momento del motín, el módulo 1 alojaba 600 personas. La densidad demográfica del módulo se hallaba superada en el entorno del 250%, según el entonces comisionado parlamentario, Álvaro Garcé.

La hipótesis del origen del motín manejada por las autoridades del INR refiere a un conflicto intragrupal por cuestiones de distribución de pasta base, cuya eclosión derivó en un enfrentamiento entre rivales. Al intervenir la policía se habría producido un "efecto fútbol". Esto es, una reacción similar a las de las hinchadas en pugna, que rápidamente dejan atrás sus diferencias y, ante una intervención policial, hacen causa común para enfrentarla.

Abusos.

Con respecto a los movimientos de policías durante el motín, Garcé señaló que, ante la actitud hostil de decenas de presos, la primera decisión consistió en no entregar el módulo. Tomada la misma, el objetivo de principio fue aislar en las azoteas al grupo amotinado, liberar al grupo mayoritario que no había adherido al motín, y proceder a la negociación con quienes se habían atrincherado en las azoteas traseras y delanteras del edificio.

Mientras esta fase de la acción se cumplía en forma regular, un grupo de funcionarios de la Brigada de Traslados, apostados en las azoteas del módulo 2 comenzaban una reacción "fuera de la cadena de mando", dijo Garcé. "Sin conocimiento ni autorización de los mandos", un funcionario dio la orden de retirar del armero del establecimiento un considerable conjunto de munición letal y proveer de la misma a los escopeteros que estaban en las azoteas del módulo 2. A partir de ese momento comenzaron los disparos con munición letal, en forma horizontal, hacia quienes estaban en los techos del módulo 1. Cuando, desde el interior del módulo 1, los policías llegaron a las puertas de las azoteas, los amotinados indicaron, mediante gritos, que había dos fallecidos.

Un módulo de seguridad.

Históricamente el módulo 1 del Comcar se ha caracterizado por ser un espacio de seguridad. Alojaba personas que, en virtud del tipo de delito, o por su orientación sexual, su trayectoria intracarcelaria o conflictos con el resto de la población reclusa, requiriesen la protección de las autoridades. En el momento del motín, estaba en mejores condiciones que otros edificios del Comcar.

LLEGAN EN "BAÑADERAS".

Récord histórico de presos.

Para el traslado de presos al Comcar, ya casi no se usan los furgones. Ahora los presos llegan al penal más populoso (unos 3.000 reclusos) en "bañaderas". En marzo de este año, el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) alojaba a 11.300 presos. Solo en el primer semestre ingresaron 700 presos al sistema carcelario. A mediados de dicho mes, el comisionado parlamentario, Juan Miguel Petit, dijo que en enero hubo un "aumento importante" en el número de presos, que lo hizo llegar a los 11.300, que provocó que aumentara la cantidad con respecto a la última cifra divulgada por el gobierno, que rondaba los 10.690 presos. En este sentido, Petit indicó que Uruguay volvió a alcanzar un "triste récord histórico", y que actualmente el país se encuentra en el entorno de 320 presos cada 100.000 habitantes. "Estamos en el paquete de los primeros 30 países con más presos en el mundo", agregó en ese sentido, y subrayó que el tema "requiere una reflexión y la activación de políticas públicas". El fiscal de Corte de Uruguay, Jorge Díaz denunció la situación que enfrenta el sistema penitenciario, que según sus datos, cuenta con 11.597 personas presas.

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