Lunes | Año - Nº
Internet Año - Nº | Montevideo - Uruguay
Inicio
Suscriptores
Reg. de usuarios
El País Móvil
Publicidad
Correo
Mapa del sitio
 Noticias
 Suplementos
 Especiales
 Servicios
 Canales
 Producción Digital
 Participación
 
  "Whisky"
   

LOS CINEASTAS URUGUAYOS CONFESABAN ESTAR "CONMOCIONADOS" POR EL PRESTIGIOSO RECONOCIMIENTO CONSEGUIDO EN CANNES

"Whisky" ganó el premio de la crítica

La película de Stoll y Rebella clausurará esta noche la sección "Una Cierta Mirada"


Henry Segura

Estar en Cannes es un hecho histórico para una película uruguaya que parte de los medios periodísticos no advirtieron. Despertar los elogios de la prensa es, además, entusiasmante. Pero conseguir un premio en Cannes es sencillamente increíble y esa sensación era la que ayer manifestaban los seis integrantes de la película Whisky, media hora después de que se les había comunicado que el jurado de la crítica había premiado al film. Lo primero que hicieron fue llamar a sus familiares en Montevideo y después esperar a que les aclararan lo que había pasado porque ellos no aspiraban a ningún premio, ya que la sección oficial "Una Cierta Mirada", donde el miércoles pasado fue exhibido el film, no los tiene previsto.

Ocurre que el jurado de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (Fipresci) opera en forma independiente al jurado que se expide sobre los dieciocho films en competencia. Pero el prestigio de los premios que otorga ha determinado que por la vía de los hechos, los mismos sean incorporados al medallero general. Los críticos dan un único premio en cada una de tres secciones del festival: Whisky de Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella en "Una Cierta Mirada", Fahrenheit 9/11 de Michael Moore (el de Bowling for Columbine) en la sección competitiva y Atash de Tawfik Abu Wael, un conmovedor film israelí-palestino, en la "Semana de la Crítica". Las dos primeras son secciones oficiales, mientras que la tercera es organizada por la propia Fipresci.

Tras el recibimiento del film el miércoles pasado el grupo siguió viviendo una experiencia insólita. Aunque a la distancia el festival de Cannes puede parecer una vitrina para estrellas que lucen bondades físicas de mil maneras, en la realidad su funcionamiento febril depende de la impresionante cantidad de negocios que allí se realizan. En Cannes se compra y se vende, se anuncian proyectos y se concretan otros, se firman contratos de distribución y también arrancan ideas. Ese es el gran valor de la convocatoria que adicionalmente este año había hecho las paces con Hollywood, donde se la mira con cierto recelo y se le envidia un prestigio que los Oscar no tienen. Whisky participaba de esa movida, siendo vendida para Francia, Suiza, Austria, mientras están en conversaciones con ingleses e italianos, tanto a las oficinas de la compañía MK2 en París (que la distribuye en Francia) como a las de la Bavaria Films. De hecho, cuando los llamaron para avisarles del premio de la crítica, estaban reunidos con el representante del canal de televisión japonés NHK.

PEREGRINOS. Para el equipo encabezado por Stoll-Rebella, el productor Fernando Epstein y el co libretista Gonzalo Delgado, la experiencia no es nueva. Ellos vivieron algo similar con 25 Watts aunque en una escala y en una exposición bastante más reducida. La salida hacia el mundo les había dado una perspectiva a las dificultades padecidas durante el rodaje de aquel film hecho en 16 milímetros y para el cual no tenían dinero que les permitiera llevarlo a 35, el pase profesional que usualmente se exige.

¿Hay que pensar el cine uruguayo desde fuera de Uruguay? Sí, lamentablemente sí. Whisky reitera que las historias concebidas desde estos parajes necesitan del ropaje financiero internacional. Vaciado como está, el Fondo Nacional del Audiovisual está condenado a la inoperancia: Whisky había ganado el premio del Fona pero tuvo que hacerse prescindiendo de los dólares locales. El proyecto había sido presentado al Instituto Sundance que junto a la compañía de televisión NHK otorgan anualmente un premio destinado a talentos emergentes. Consiguió el premio (100.000 dólares) entre centenares de pretendientes y luego se obtuvieron los créditos de varias compañías co productoras (una argentina, otra alemana).

"Nosotros hicimos lo que quisimos, sin imposiciones de ningún tipo. Esa es la diferencia entre el cine comercial y el alternativo, la libertad creativa", decía ayer Stoll. Y luego de reconocer que "lo bueno de trabajar de a dos es que no te quedas con la primera, ni la segunda idea, tienes que llegar a una tercera que sea aceptada por las partes", añadió: "Uruguay se está beneficiando del interés del mundo por el cine latinoamericano. Si perdemos ese tren posiblemente no tengamos otro nunca más". Más claro imposible.

IVolver a inicio

Asistencia al usuario: 903 1986 Redacción Impresa: 902 0115
Redacción Digital: 902 0115 int. 440 Publicidad on line: 900 2338
Publicidad impresa: 902 3061 Clasificados: 4002141 - 131
ShoppingElPais: 903 1986  
Zelmar Michelini 1287 - Piso 4, CP. 11100 , Montevideo-Uruguay
Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012