|
Cómo
será la constitución de la UE
La Nación
- GDA - 27/05
La Unión
Europea (UE) no se llamará Estados Unidos de Europa, como
tanto temían los eurofóbicos, sino que seguirá
teniendo el mismo nombre.
.
Tendrá un superpresidente, que durará en el cargo
por lo menos dos años y medio, y un supercanciller, es decir,
un ministro de relaciones exteriores con amplias funciones y poder
efectivo.
.
Después de su división ante la guerra en Irak, la
UE dio a conocer ayer en Bruselas el último borrador de su
futura Constitución, con la que busca evitar que se repitan
situaciones como la de hace unos meses, cuando los quince países
integrantes del bloque se dividieron en dos bandos: los que apoyaban
a los Estados Unidos en su ofensiva contra el líder iraquí,
Saddam Hussein, y los que se oponían. Un papelón que
con un supercanciller de la nueva Unión Europea, como se
vislumbra, ya no debería suceder en el escenario que plantea
la futura Constitución.
.
En Bruselas, los "padres" de la Carta Magna de Europa
trabajan contra reloj para presentar un proyecto final al Consejo
Europeo, que se reunirá en Grecia el 20 de junio. A partir
de entonces, una conferencia intergubernamental negociará
un nuevo tratado que, de a ser aprobado antes de fines de año,
podría firmarse en esta capital, ya que desde julio Italia
tendrá a su cargo el semestre de presidencia europea. Este
nuevo Tratado de Roma reemplazaría el famoso Tratado de Roma
de 1957, que dio vida a la Comunidad Europea.
.
Si bien el premier Silvio Berlusconi, futuro presidente de turno
de la UE, sueña con este escenario -es más, hace unos
días confesó que la bellísima Villa Borghese
podría ser la "sede ideal" de esta histórica
firma-, se cree que, debido a fuertes discrepancias entre los socios,
hará falta más tiempo, y que no habrá Constitución
europea hasta los primeros meses de 2004 (entonces la presidencia
de la UE ya no estará en manos italianas). Como es sabido,
las peleas más duras se dan entre países grandes y
países pequeños, siendo éstos últimos
los que temen perder peso a través de la nueva Constitución,
y por temas tan espinosos como la soberanía de los Estados
y el reparto de poder.
.
Big bang europeo
.
Más allá de los desacuerdos, la UE necesita con urgencia
reescribir y rearmar su arquitectura institucional antes del 1°
de mayo del año próximo, cuando se materializará
la ampliación del bloque de 15 a 25 Estados, con la incorporación
de 10 nuevos países, muchos ellos, como Polonia, del Este
ex comunista.
.
El desajuste que implica esta ampliación -es como si el Mercosur
pasara de golpe a tener 14 países miembros- es visto aquí
como una suerte de "big bang". Una ampliación que
no sólo obliga a nuevas reglas, equilibrios y reformas estructurales
e institucionales, sino que sobre todo significa un desafío
inmenso, que algunos hasta ven como "la última oportunidad
de una Europa unida", como suele afirmar el ex presidente francés
Valery Giscard D´Estaing, titular de la Convención
de 105 miembros encargada de elaborar las propuestas para la futura
Carta Magna.
.
Según el último borrador, no sólo se dejó
de lado la idea de rebautizar la UE como "Estados Unidos de
Europa" -algo que aborrecían los euroescépticos
del Reino Unido y de Dinamarca-, sino que también se eliminó
el adjetivo "federal", reemplazándolo con "comunitario",
una expresión más suave.
.
Dividido en cuatro partes, que incluyen una Carta de Derechos fundamentales
que había sido aprobada por los Quince en Niza, el borrador
de la futura Constitución está formado por 406 artículos,
que van desde los objetivos de la UE a las relaciones con terceros
países y a la ayuda humanitaria.
.
Además de tener "personalidad legal", la UE tendrá
un nuevo presidente estable (que muchos ya llaman superpresidente)
que será electo por los demás líderes, que
durará en el cargo al menos dos años y medio, y que
deberá ser un ex jefe de gobierno o un primer ministro en
funciones de uno de los Estados miembros.
.
Actualmente, la presidencia de la UE es rotativa y se renueva cada
seis meses. Este tema genera grandes divisiones, y el mismo Romano
Prodi, presidente de la Comisión Europea (el órgano
ejecutivo de la UE) criticó la idea del superpresidente,
impulsada por Giscard D´Estaing, porque según él
"no constituye una simplificación, sino, al contrario,
una superposición de poderes".
.
En otro punto fundamental, el borrador determina que los líderes
de la UE también elegirán a un ministro de relaciones
exteriores (o supercanciller), que deberá conducir la política
exterior de la UE y llevar adelante las acciones de política
exterior acordadas por los países miembros. Su trabajo incluirá
todo lo que tenga que ver con políticas de Defensa y Seguridad.
.
Actualmente, la política exterior de la UE es inexistente
-como quedó demostrado con la guerra en Irak- y no hay un
canciller, sino tan sólo representantes del área:
el español Javier Solana, que es alto representante para
la política exterior y la seguridad común, y el británico
Chris Patten, que es comisario de relaciones externas.
.
También el cargo de supercanciller genera fuertes discrepancias,
especialmente de parte del Reino Unido (el aliado número
uno de Estados Unidos), que no acepta semejante salto. La política
exterior "toca el corazón de la soberanía nacional",
advirtió recientemente Peter Hain, representante de Londres
en la Convención.
.
Políticas económicas
.
En cuanto a la economía, otra cuestión candente, el
borrador suavizó las divergencias al afirmar que "la
UE coordinará las políticas económicas de los
Estados miembros, estableciendo amplios marcos para estas políticas".
Quedó en veremos la idea de nombrar a un ministro europeo
de Finanzas semipermanente que dure dos años en el cargo.
.
Mientras que la UE se compromete a respetar el status jurídico
de las distintas iglesias y asociaciones o comunidades religiosas
de sus Estados miembros, como indica el borrador, aún se
desconoce si el Preámbulo de la futura Constitución
hará una referencia explícita a las raíces
cristianas de Europa, algo que pide encarecidamente el Papa.
.
Las propuestas
.
Giscard d´Estaing
.
Elección de un presidente del bloque comunitario por el voto
popular y con amplios poderes.
.
Elección de un canciller europeo, al frente de una política
exterior común con fuerte respaldo.
.
Aprobación de una "carta de derechos" fundamentales
con fuerza legal, que incluya también políticas sociales
y laborales.
.
Se abandona la propuesta de rebautizar al bloque con el nombre de
Estados Unidos de Europa.
.
|
|