Inicio   l    Edición Impresa   l   Ediciones anteriores   l   Mi registro   l   Contacto
Viernes 20.11.2009, 06:14 hs l Montevideo, Uruguay
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 15 votos
Comentarios: 272  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |

Eliminatorias

ESTADIO CENTENARIO

Dimos una mano: Brasil tuvo ayuda para ganar

EDWARD PIÑÓN

No hay planteo que valga, ni táctica que funcione, si a los doce minutos de juego una pelota sin mayor trascendencia, ejecutada desde muy lejos, termina pasando por delante de la nariz del arquero y muere en la red.

Si el partido es contra Brasil, mucho peor, porque lo que hay que concluir es que Uruguay recibió allí, en el mismo instante que Sebastián Viera utilizó una mala defensa para frenar el remate de Daniel Alves, un especie de tiro en la nuca.

Se desmoronó todo. Se vino abajo la intención de controlar a Brasil, de jugar con inteligencia para no regalar espacios. De salir con sorpresa y encontrar espacios para que Diego Forlán o Luis Suárez tuviesen la posibilidad de ganar en el mano a mano.

Doce minutos y la sensación que recorrió cada uno de los corazones uruguayos es la de que se había tirado otra vez a la basura la posibilidad de dar el zarpazo en las Eliminatorias.

Pese a que el equipo trató de soltarse y buscó con rebeldía la recuperación en el marcador, no fue lo mismo. La obligación de tener que salir en forma desesperada al frente fue una especie de invitación para que con su buen pie los jugadores brasileños invitaran a bailar samba.

Y se terminó bailando. Ojo, con todo, Uruguay chocó contra un arquero fenomenal como Júlio César, y contra dos zagueros que se divirtieron sacando balones de su área. Fue como si Juan y Lucio se hubiesen desafiado a una "guerra" personal de tirar lejos de su área todo lo que cayeran en ella. Y ganaron los dos.

Además, lo que también hay que precisarlo, es que no hay equipo que aguante dos cimbronazos tan fuertes como los que recibió Uruguay.

Es así. No hay planteo que valga, ni táctica que funcione, si a los 35 minutos de juego algunos jugadores se quedan felicitando a su arquero por una atajada que hizo a boca de jarro y en el centro posterior la pelota cae en el mismo lugar y la vuelve a recoger el futbolista brasileño que acababa de perderse el segundo.

Si el anterior había sido un tiro en la nuca, el cabezazo de Juan fue el tiro de gracia.

El 2-0 y contra un Brasil que defendió al mejor estilo de su técnico, mordiendo en todo el campo y cerrando las puertas del área para que varias pelotas pegaran en una especie de muro, fue una especie de sentencia. ¿Qué uruguayo no pensó ayer en el Centenario que no hay en el mundo una selección que deje escapar siempre sus chances?

Y si fue impactante ver como Brasil heredaba una victoria por culpa de las macanas uruguayas, ni que hablar de la bronca que masticaron cada uno de los hinchas que poblaron el máximo escenario deportivo cuando Forlán deambulaba sin sentido por la cancha, cuando el "Malaka" Martínez intentaba apilar a un cuarto jugador brasileño o cuando Eguren y Diego Pérez regalaban la pelota a un adversario por no haberla entregado con mayor celeridad.

El ingreso de Abreu levantó a la gente, por lo menos se recuperó la ilusión de tratar de arrimarse un poco. Claro, nadie contó con la efectividad de un arquero que voló de palo a palo para enterrar todos los sueños.

Por otra parte, mientras de un lado había solidez y firmeza, del otro se dejó casi todo al descubierto por culpa de la obsesión de conseguir la odisea.

Entonces, allí apareció la calidad brasileña. La técnica que los convierte en jugadores de primera clase y que los hace bien diferentes. Luiz Fabiano la metió bien arriba para que el 3-0 no sólo significara una especie de fusilamiento histórico, sino para empezar a borrar la buena cantidad de goles a favor que tenía Uruguay en la tabla de posiciones.

Después vino el cuarto gol, de penal (Kaká), y con ello también aparecieron los hostigamientos para los jugadores, lo que terminó convirtiendo a la jornada en una noche trágica y vergonzosa.

Y no queda todo ahí. Después de esta derrota, a la selección del maestro Tabárez no le queda otra que ganarle a Venezuela. Porque la condición de quinto puede desvanecerse y con ello empezarán más complicaciones. Es increíble, pero cierto.

Las estrellas

Lucio Es como un zaguero uruguayo de antes; sacó mil, aunque fuera para cualquier lado.

J. Martínez En el primer tiempo creó peligro por la derecha del ataque; luego bajó bastante.

Júlio César Hizo atajadas providenciales y, cuando Uruguay "cargó", fue seguro en el juego de alto.

Las cifras

33 años hacía que Uruguay no perdía contra Brasil en el estadio Centenario: en 1976 fue 1-2.

9 puntos perdidos tiene ahora la selección celeste en sus partidos como dueño de casa.

 ¿Encontraste algún error? Comentar esta noticia« volver  
Vota por esta noticia:
Desinteresa/No aporta Común/Importa poco  Interesante  Muy Interesante  Excelente/Gran aporte
  Total de votos:
Desinteresa/NoComún/ImportaInteresanteMuyExcelente/Gran 15 votos
Comentarios: 272  | escuchar nota |  | achicar texto |  | agrandar texto |  | enviar nota |  | imprimir nota |
Página de Inicio
Estadísticas
Fixture | Resultados
Foros | Opiniones
Periodismo Participativo
Selecciones
Penca El País
REPECHAJE CONMEBOL - CONCACAF
PartidoDíahora 
Costa Rica0 - 1Uruguay14.11.0924:00ver minuto a minutoGame Cast
Uruguay1 - 1Costa Rica18.11.0921:00ver minuto a minutoGame Cast
ASISTENCIA AL USUARIO 2903 1986
CLASIFICADOS 2400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 2903 1986
REDACCION IMPRESA 2902 0115 | REDACCION DIGITAL 2902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 2902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 2900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 4, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2008
Otros sitios asociados: Aventura | Boxeo | Canelones Deportivo | Padel | Surf