Caso Gelman. Finalmente, fue encontrada con vida una nieta del escritor argentino luego de un esfuerzo conjunto del gobierno y allegados al poeta. Una primera solución.

Ya no es más desaparecida

En la indagatoria intervinieron los abogados Carlos Ramela y Gonzalo Fernández y el jefe de la Casa Militar, Gral. Ricardo González.

CAVILANDO. Un momento de recogimiento del presidente antes de hablar sobre el caso que causó conmoción entre los uruguayos

MAGDALENA GUTIERREZ

Con respeto y eterna gratitud al presidente de Uruguay, Dr. Jorge Batlle Ibáñez, Juan Gelman". Con esta frase, ubicada en la primera página de un libro de poemas de su autoría, el escritor argentino expresó ayer al jefe de Estado uruguayo su gratitud por la colaboración que su gobierno prestó para ayudarlo a encontrar a su nieta desaparecida hace 23 años.

El interés de Batlle por este asunto se despertó pocos días después de su asunción como presidente cuando una fuente no identificada le informó que tenía datos sobre el paradero de la joven, pudo saber ayer El País.

Las fuentes dijeron que al recibir esa información, Jorge Batlle encomendó a su asesor e interlocutor ante la izquierda, Carlos Ramela, que se contactara con el abogado de Gelman --y a la vez asesor del líder del Encuentro Progresista, Tabaré Vázquez--, Gonzalo Fernández.

A partir de ese momento se iniciaron dos investigaciones paralelas, una de las cuales, del lado del gobierno, incluyó al jefe de la Casa Militar, general Ricardo González, a quien Batlle ordenó que reuniera información sobre el caso.

Fuentes de Inteligencia militar dijeron a El País que esa repartición no colaboró en el hallazgo de la nieta de Gelman y advirtieron que el episodio "causó sorpresa" en ese ámbito.

Los resultados de ambas indagatorias se contrastaron en la segunda quincena de marzo, oportunidad en la que Ramela y Fernández vieron que los datos que obraban en su poder mostraban amplias coincidencias.

REVELACION. La primera sorpresa fue que se trataba de una nieta y no de un nieto, como se había manejado en diversos medios de prensa, dijeron las fuentes consultadas.

La joven tiene 23 años, nació en Uruguay --según Gelman--, reside en Montevideo con su madre adoptiva mientras su padrastro, un policía retirado, falleció hace ya dos años.

Durante una conferencia de prensa que brindó ayer, Gelman dijo que su nieta "es querida" por su familia adoptiva y que ella también los "quiere".

Fuentes del gobierno aseguraron que la joven desea quedarse con su madre pero que igualmente está dispuesta a someterse a un exámen de ADN para comprobar científicamente sus lazos sanguíneos con el escritor argentino.

En los días previos, el propio Batlle informó de la existencia de la joven a Vázquez, al líder del Nuevo Espacio, Rafael Michelini, y al presidente del Partido Nacional, Luis A. Lacalle.

Asimismo, según sostuvo el propio Batlle ayer ante un grupo de periodistas, el jueves le anunció al ex presidente Julio Sanguinetti que al día siguiente mantendría una entrevista con Gelman.

VALIO LA PENA. Carlos Ramela dijo a El País que "nosotros (por Batlle y su entorno) teníamos un entripado terrible desde hace algunos días porque veíamos que estábamos llegando a una situación impresionante. Estamos todos muy afectados".

"Se ha confirmado, sí, que la persona que busco ha nacido en el Uruguay, está en el Uruguay, es querida, esa persona, por sus padres, a quienes quiere, y hasta aquí llego, porque quiero preservar la privacidad y la intimidad de esta persona; ese no puede ser un asunto público", explicó ayer Gelman, visiblemente emocionado, minutos después de reunirse con Jorge Batlle.

Instantes antes, el director de Prensa y Difusión de Presidencia de la República, Walter Sánchez, había transmitido a los periodistas presentes en el edificio Libertad un pedido del escritor argentino: que, debido a su situación emocional, los cronistas no efectuaran preguntas. Igual solicitud formuló momentos después el presidente, antes de pronunciar una breve declaración.

Gelman indicó que durante su entrevista con Batlle se produjo un "intercambio de información", concepto que fue confirmado luego por el presidente. El escritor destacó las "muestras de una sensibilidad y de una humanidad (de Batlle) que se confirmaron a lo largo de la entrevista".

Tras su escueta conferencia, Gelman volvió a ponerse sus lentes oscuros y se dirigió junto a su esposa y a Fernández hacia el vehículo en el cual llegaron al edificio Libertad. Hasta ese lugar fueron acompañados por Ramela y el secretario privado de Batlle, Marcelo Graniero.

Mientras caminaba, el escritor contó a El País que se sentía "conmovido"; prácticamente no podía hablar. "Parece que todo valió la pena", comentó antes de subirse al automóvil.

HUMANIDAD. Instantes después, el presidente Batlle sintetizó sus sentimientos en una breve frase: "Yo soy abuelo".

A LA ORDEN. Asistentes a la reunión que mantuvo con el escritor argentino dijeron a El País que durante y después del encuentro se vivieron momentos de profunda emoción en el séptimo piso del edificio Libertad, donde están ubicadas las oficinas del jefe de Estado uruguayo.

Posteriormente, varios de sus más estrechos colaboradores acompañaron a Batlle a sala de conferencias del primer piso.

Según explicó el primer mandatario, el gobierno se puso "a la orden" del escritor, "para colaborar en todo aquello que necesitara para llevar adelante lo que él entendiera conveniente en este tema".

En su breve discurso, Batlle consideró que "todos los ciudadanos de este país, sin distinción de matices, pensamientos, clases sociales, diferencias de cualquier naturaleza, tienen que sentir que este es un día en el cual se ha logrado un hecho muy importante para la vida de cualquier persona".

"Es un paso que no solamente afecta a un grupo de personas sino que le hace bien a toda una sociedad. El gobierno se siente complacido en poder colaborar en lo que sea necesario para, en forma definitiva, allanar esta situación", concluyó el jefe de Estado.

Pesquisas sin resultado* Una investigación administrativa desarrollada a fines del gobierno del presidente Julio Sanguinetti por la Asesoría Letrada del Ministerio de Defensa no había registrado "ninguna información" que permitiera establecer que la nuera del poeta argentino, Juan Gelman estuvo en Uruguay en 1976, según informaron en su momento fuentes de esa secretaría de Estado.

La indagatoria, que incluyó un detallado registro de los archivos del Hospital Militar, sí detectó que en esa misma fecha hubo otras personas que se encontraban detenidas y que dieron a luz en ese nosocomio militar "sin que haya sucedido nada con ellas ni con sus hijos".

El resultado final de la investigación con sus conclusiones fue entregado a Sanguinetti antes de la culminación de su mandato, el 28 de febrero pasado.

Las actuaciones fueron dispuestas por el Poder Ejecutivo luego de que la Justicia Militar le transmitiera al mandatario que a su entender había expirado el plazo establecido por la ley de Caducidad para emprender nuevas indagatorias sobre esos casos.

La investigación del Ministerio de Defensa incluyó además a los oficiales del Ejército que habían sido mencionados por Gelman en la carta que en noviembre remitió a Sanguinetti. En esa misiva figuraban Manuel Cordero, Jorge Arab, Alfredo Larry, Carlos Calcagno, Ernesto Rama, Jorge Silveira, Ernesto Rama, José Gavazzo y Juan Rodríguez Buratti.

Estos militares, interrogados el miércoles 16 de febrero por representantes del Ministerio de Defensa, negaron su participación en los hechos que fueron insistentemente denunciados por el escritor argentino.

En cambio, acusaron a Gelman de haber integrado en el pasado organizaciones de extrema izquierda en Argentina, concretamente al movimiento de extracción peronista, Montoneros.

Según las fuentes consultadas por El País, a juicio de estos militares, "la actitud de Gelman no es sólo de búsqueda de su nuera y de su nieto, sino también de carácter político".

Además, explicaron que los interrogados "aportaron documentación probatoria de sus afirmaciones".

También cuestionaron al escritor argentino por haber tomado parte de un homenaje realizado tiempo atrás en la ciudad de Minas (Lavalleja) a Ricardo Zabalza, uno de los guerrilleros tupamaros abatidos en los enfrentamientos armados que se produjeron durante el copamiento de la ciudad de Pando, ocurrido el 8 de octubre de 1969.