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MERCOSUR | Fijan metas de inflación, deuda y déficit
fiscal, Trascendente
acuerdo También se adoptó un procedimiento para la corrección de desvíos en que puedan incurrir los países miembros.
En lo que constituye uno de los acuerdos prácticos más importantes alcanzados por el Mercosur desde su creación, los ministros de Economía y Hacienda, y los presidentes de los Bancos Centrales definieron ayer las metas y mecanismos de convergencia macroeconómica basadas en las estadísticas armonizadas, elaboradas por el grupo de Monitoreo Macroeconómico. Las estadísticas comunes fueron publicadas por primera vez el 31 de octubre pasado, en ocasión de la reunión de Rio de Janeiro, y mantendrá una periodicidad trimestral. Las bases del acuerdo incluyen mecanismos de convergencia, comenzando por una etapa de transición en 2001. Se resolvió que los países anunciarán conjuntamente sus objetivos específicos de inflación, déficit fiscal del sector público consolidado y deuda neta del sector público consolidado (deducidas reservas internacionales) para el año entrante, que deberán ser consistentes con las metas comunes acordadas a partir del año 2002. METAS. Una segunda etapa, denominada de Metas Comunes, comenzará a partir de 2002. Lo novedoso es que esas metas ya fueron definidas y se refieren a las tres variables claves ya mencionadas. Para déficit fiscal o "Variable Fiscal de Flujo" que se utiliza como indicador de la variación de la deuda fiscal neta del sector público consolidado (necesidades de financiamiento medidas por debajo de la línea), para el que se fijó una meta de 3% del Producto Interno Bruto para todos los países a partir de 2002. Para Brasil se acordó un período de adecuación en los años 2002 y 2003, donde el techo del déficit fiscal le quedó establecido en 3,5% del PIB. Mientras tanto, para la deuda pública o "Variable Fiscal de Stock", se definió como indicador la media trienal de la relación deuda neta del sector público consolidado (deducidas las reservas internacionales) sobre el PIB normal. La base será el trienio 2002-2004. A partir del 2010 se fijó un tope indicativo común para todos los países del 40% del PBI, pero los países que lo consideren oportuno podrán fijar individualmente un tope inferior al establecido conjuntamente. Finalmente, a partir del 2005, con base promedio 2002-2004, se define una trayectoria decreciente para los sucesivos promedios trienales, quedando exceptuados aquellos países cuyos resultados para este indicador se encuentren por debajo del 40%. En este caso, el único país exceptuado es Uruguay, pues la relación deuda-PIB es inferior a ese 40%. INFLACION. Del mismo modo, para la inflación se estableció una meta máxima de 5% anual para los años 2002 a 2005, a la vez que se acordó definir un "núcleo inflacionario" que será estimado y publicado a partir del 2003. Luego, a partir del 2006, el máximo para el "núcleo inflacionario" queda fijado en el 4% anual. Desde el 2006 en adelante, la tendencia del "núcleo inflacionario" no podrá ser superior al 3% anual. En el caso particular de Paraguay, un país con altos niveles de inflación, deberá reducir cada año por lo menos un cuarto de la diferencia entre el valor de la variable 2002 y el máximo de cada año, en un período de adecuación que se extenderá hasta 2006. De acuerdo con la normativa legal interna, Brasil tiene fijado previamente un intervalo de 2 puntos porcentuales en su meta de inflación para 2002 que es del 3,5%. El Mercosur acordó, además, un procedimiento para corrección de desvíos. Por el mismo, el país que en un año determinado incurra en desvíos deberá explicitar, en la primera reunión del Grupo de Monitoreo Macroeconómico posterior a ese año, las medidas correctivas necesarias para converger a las metas establecidas, la que deberá verificarse a más tardar al fin del año siguiente de la presentación de los indicadores. Tales medidas correctivas deben incluir al menos, los siguientes puntos: a) proyección macroeconómica para el período de retorno a las metas; b) medidas de política macroeconómica; c) medidas estructurales cuando corresponda. Igualmente, el Grupo de Monitoreo evaluará técnicamente la propuesta del país en cuestión y lo elevará al foro de ministros de haciendas y economía y presidentes de Bancos Centrales para su discusión, pudiendo este emitir los comentarios que considere conveniente.
CUMBRE DEL MERCOSUR | Uruguay en papel protagónico a partir de las propuestas presentadas Batlle plantea reunión con Bush por el ALCA El presidente uruguayo fue el dueño de las propuestas y de los micrófonos. Y todos los aplausos fueron para él.
El presidente Jorge Batlle fue ayer el protagonista de la Cumbre del Mercosur. Propuestas, apoyos, deschaves, destapes, involucramiento y voz del grupo, al presidente del Uruguay no le faltó casi ningún papel que jugar, y terminó transformando una reunión previsible, en un acontecimiento político. Batlle pareció llegar a Florianópolis con una valija de "chistes" destinados a encantar a unos y enloquecer a otros, más que con una valija diplomática. Y vaya que lo logró, al punto que recogió los únicos aplausos que los presidentes y los ministros presentes en la sesión final de la Reunión del Consejo del Mercado Común concedieron. Y así, cambió la historia. Durante cuatro días las representaciones de Brasil, Argentina y Chile habían mantenido una presencia mediática muy alta, mientras Uruguay apuntaba sus esfuerzos al trabajo técnico y no aparecía en las escasos y complicados encuentros con la prensa. Concluyentes resultados en materia de política automotriz obtenidos por Industria, iniciativa en el Tribunal Arbitral para la solución de controversias negociadas por Cancillería, una posición muy conveniente en general y privilegiada en algún punto particular, frente a los guarismos de convergencia macroeconómica, alcanzada por Economía, y un sólido posicionamiento frente a los temas de dumping y cláusulas compensatorias en el sector agrícola, fueron el favorable saldo de la participación. Ayer, el presidente Batlle se encargó de posicionar al país políticamente. PROPUESTA. Su propuesta de "enviar una felicitación colectiva" al electo presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, y a la vez aprovechar para "decirle que lo queremos ir a ver para saber si lo que empezó con Chile lo quiere hacer con el Mercosur", sorprendió. "Vamos a tomar el toro por las guampas" reclamó el presidente uruguayo. No menos removedor fue el apoyo que ofreció a su par de Bolivia, Hugo Banzer Suárez, en la lucha contra la droga, posición que --finalmente-- terminó comprometiendo a todo el bloque. También logró convocar la opinión, cuando definió que si bien la fecha de integración al ALCA propuesta originalmente, es el año 2005, "nadie ha dicho que si es mejor el 2004 o el 2003 no lo hagamos". Pero no todos aplaudían todas las expresiones de Batlle. MALA SEÑAL. "Uruguay hubiera preferido una rebaja del arancel externo común un poco más significativa, afirmó en otro momento. El Mercosur sólo reducirá el arancel externo común un 0,5% porque las dificultades de Brasil impiden ir más allá. Y si bien reconoció que "ya está todo resuelto", se mostró crítico respecto de lo que tal posición significa "ante el mundo". En su opinión "era mejor no bajar nada que bajar medio punto, sobre todo después que hablamos de rebajar 3%". El hecho de que Brasil no haya incluido en su Presupuesto Anual "los recursos para sobrellevar esta pérdida de 3%", tal como lo reveló, demandaba, según Batlle, considerar otra salida. Por eso, no dudó en considerar a la decisión como "una mala señal". PICARO. Además del deschave que hizo respecto de la posición brasileña frente a una posible rebaja arancelaria, Batlle también practicó un destape de las restricciones arancelarias chilenas. "Chile dice que tenemos problemas con sus aranceles" apunto, pero "yo los tengo con los aranceles agrícolas de él" disparó Batlle en directa referencia al presidente chileno Ricardo Lagos. "Él habla de los aranceles bajos" que tiene, pero "de los agrícolas no habla" afirmó. "Es pícaro el presidente de Chile" dijo Batlle riendo. Durante su presentación ante los presidentes del bloque, reclamó "llegar a una eliminación de las medidas antidumping y la aplicación de cláusulas compensatorias en los productos intrazona". En la misma dirección incluyó a la necesidad de contar con "un inventario de los incentivos internos, y de los incentivos externos", cuando se trata de terceros mercados. Esto tiene que "ser un objetivo de análisis de uno con el otro". Ambas cuestiones tienen directa relación con la "coordinación macroeconómica" acordada, y es la dirección a seguir a propósito de ir eliminando las distorsiones que generan una cantidad de problemas que no facilitan el crecimiento", advirtió.
Por qué todos miran a los EE.UU. Las cifras de comercio de los países del bloque explican por qué todos miran al norte. Las cifras expuestas por el presidente Batlle son contundentes Brasil exporta U$S 45 mil millones total, y a Estados Unidos le vende U$S 10 mil millones, y le compra U$S 13 mil millones por año. Argentina exporta U$S 25 mil millones en total. Brasil le vende a Argentina U$S 6 mil millones y le compra U$S 5 mil millones. Uruguay le vende a Brasil U$S 1.000 millones y Paraguay U$S 1.200 millones, esto es el 20% de lo que Brasil le vende a Estados Unidos. Antes de comenzar su acuerdo con Estados Unidos, México vendía U$S 29 mil millones al mundo, y hoy vende cuatro veces más, U$S 132 mil millones de dólares. Por eso, "cuando más tarde discutamos la posibilidad de acceder a un mercado mayor, más tiempo tardamos en saber si ese mercado nos va a dar las posibilidades", subrayó Batlle. |
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