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El final llegó en 3 minutos Elián:
el desenlace. En el momento en que irrumpieron los agentes, el chico estaba protegido por el pescador que lo había rescatado.
MIAMI | AP Los agentes se bajaron de las camionetas blancas, provistos de metralletas y chalecos antibalas, ante la modesta casa en La Pequeña Habana de Lázaro González, y en menos de cinco minutos se llevaron al menor Elián González para entregarlo a su padre en Washington. Después de pasar dos días en alta mar asido a un neumático y cinco meses en esa casa, Elián González, dejó de vivir en ella y fue llevado a Washington para reencontrarse con su padre. En la Pequeña Habana, Elián dejó a unos familiares desconsolados y una multitud indignada por el allanamiento de los agentes, que les rociaron con aerosoles irritantes mientras las cámaras de la televisión grababan el mínimo detalle. "Se llevaron al pequeño como si fuese un rehén, en la oscuridad de la noche", dijo Donato Dalrymple, uno de los dos pescadores que rescataron al balserito de seis años a finales de noviembre. Dalrymple fue el hombre que sostuvo a Elían de sus brazos arrinconado en un armario mientras un agente le apunta con una metralleta. RAPIDEZ. La operación fue súbita y los agentes entraron tras haber abatido la puerta con un ariete y amenazar repetidamente con disparar, según la prima de Elián, Marisleysis González. Afuera, un grupo de simpatizantes a favor de la permanencia del pequeño en Estados Unidos no sabían que ocurría. Finalmente, Elián, vistiendo una camiseta blanca y pantalones cortos, fue llevado afuera por una agente que lo metió en una furgoneta manejada por un agente con el rostro cubierto. Joel Beltrán, uno de los manifestantes, dijo que se encontraba frente a la entrada principal de la casa cuando cuatro agentes lo detuvieron, lo arrojaron al suelo y le advirtieron que se marchara o "disparamos". La multitud en la Pequeña Habana no llegaba al centenar a esa hora. El tema de su conversación era qué iba a pasar con Elían, cuando repentinamente aparecieron las furgonetas blancas. A partir de ese momento todo cambió. Los agentes del Servicio de Inmigración y Naturalización y la Guardia Fronteriza allanaron la casa y rodearon la calle. Salieron con Elián unos minutos después, mientras la muchedumbre trataba en vano de bloquear su paso. COMO EN CUBA. Ramón Saúl Sánchez, el líder de un grupo anti- castristas en Miami, afirmó que un agente lo golpeó en la cabeza con un arma cuando él y otros manifestantes trataron de formar una cadena humana frente a la casa. Una hora después, el otro tío abuelo del niño, Delfín González, salió al jardín para observar con rabia lo que quedó de la cerca metálica que los agentes echaron abajo. "Lo destruyeron todo. Vinieron con armas. Tumbaron todas las puertas y se llevaron al niño llorando. Son unos salvajes", declaró. Beatriz Hernández, una vecina de 55 años, aseguró que los agentes le apuntaron con un fusil a otra mujer integrante del grupo Madres contra la Represión y le advirtieron que se mantuviera inmóvil. "Siento como si estuviera en la Cuba de 1959. Así es cómo me siento", declaró Hernández. "Tengo más de 40 años de vivir aquí y nunca, pero nunca, pensé que algo así podría ocurrir".
DICHO Y HECHO FRUSTRANTE. La secretaria de Justicia, Janet Reno, dijo que negoció durante semanas con los familiares de Elián en Miami, sin éxito, y en la madrugada de ayer, al haberse agotado todas las posibilidades, dispuso el operativo para sacar al niño de la Pequeña Habana. LEGAL. Reno dijo que, en todo momento, el gobierno actuó ajustado a la ley y agotó todas las posibilidades. "Lázaro González siempre corrió el caño del arco cuando la solución estaba cerca", dijo en términos gráficos. SEGURIDAD. La contundencia del operativo fue justificada por Reno porque había versiones de que entre el público y dentro de la casa podía haber armas. SIN RIESGO. Según Reno, la TV muestra claramente que Elián no corrió peligro, y que en la imagen en que aparece un agente con un arma junto al chico, el policía no lo apunta ni tiene el dedo en el gatillos. ANUENCIA. El presidente Bill Clinton fue informado de manera permanente por Reno y dio la autorización, a través del secretario de la Presidencia, John Podesta, para utilizar agentes del Servicio de Inmigración y la Patrulla de Fronteras, con la finalidad de sacar a Elián de la casa de su tío abuelo. COMPLACIDO. El Dr. Gregory Craig, abogado de Juan M. González, padre de Elián, elogió a Reno por no haber escatimado esfuerzos y haber hecho hasta lo imposible para buscar un acuerdo con los familiares del chico en Miami. INDIGNADO. El abogado de Lázaro y Marisleysis González, sostuvo, en cambio, que es un día terrible para la historia de Estados Unidos y para la causa de la libertad. PERMANECE. Las autoridades de Estados Unidos aseguraron que Elián no puede ser llevado a Cuba, debido a que está en vigor la decisión judicial que prohíbe su salida de territorio estadounidense. Las apelaciones están en curso. |
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