Bajo
porcentaje de graduados indica una ineficiencia enorme
El crecimiento
del sistema educativo ha sido muy desigual en la última
década. La totalidad del sistema creció en más
de 30.000 estudiantes debido a la expansión de la educación
preescolar y la explosión de la población estudiantil
en la educación media. A su vez, las cifras de matrícula
de la Universidad de la República señalan una ligera
tendencia a la baja, pasando de 62.450 estudiantes según
el censo de 1988 a 60.040 en 1997 de acuerdo a estimaciones oficiales.
El sociólogo
Rodolfo Lémez, ex-Director General del Ministerio de Educación
y Cultura, analizó la evolución de la matrícula
en la Universidad de la República así como los aportes
del Estado a esa casa de estudios superiores. El entrevistado
destacó que el presupuesto universitario ha sido equivalente
al 25% aproximadamente del total del monto destinado a la educación
pública, o sea la ANEP, la Universidad de la República
y el MEC, desde 1992. Ese porcentaje, que se ha mantenido prácticamente
incambiado, es considerablemente bajo en la comparación
internacional, pero coloca a Uruguay a un nivel parejo con los
países de la región, agregó Lémez.
--¿Cómo
ha evolucionado el presupuesto de la educación pública
en Uruguay durante los últimos años?
--En 1996,
le correspondió a la educación un 14% del Presupuesto
General de la Nación. En la última década
ese porcentaje ha permanecido relativamente estable, no habiéndose
verificado un incremento fuerte del presupuesto destinado a la
educación en relación al total del presupuesto del
Estado como ocurrió en otras épocas. Si nos retrotraemos
a fines de la década de los sesenta y principios de los
setenta, se le asignaba a la educación entre el 20% y 22%
del total del presupuesto, pero cuando salimos del gobierno militar
las cifras asignadas para la educación pública representaban
sólo un 10.5%-11% del mismo.
--¿Cuánto
representa el presupuesto de la educación en términos
de PBI?
--Si tomamos
como referencia al PBI de 1996 que fue del orden de U$S 18.000
millones, el presupuesto para la educación pública
fue de algo menos del 3%, lo cual es bastante bajo en comparación
con los estándares internacionales así como con
las recomendaciones de la UNESCO que son del 5% del PBI.
--¿A
cuánto asciende el presupuesto anual de la Universidad
de la República?
--Las cifras
han variado algo en los últimos años. En 1998 el
presupuesto definido como "asignación de gastos del gobierno
central a la enseñanza superior pública" fue de
U$S 130 millones aproximadamente. Sin embargo, la última
información oficial disponible, que surge del anuario publicado
por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) correspondiente
a 1996, establece un monto presupuestal de U$S 126.0 millones,
de acuerdo a la cotización de la divisa norteamericana
en enero de ese año.
--¿Qué
porcentaje del presupuesto de educación pública
se destina a la Universidad?
--En 1992
el presupuesto universitario fue equivalente al 25.3% del total
del monto destinado a la educación pública, o sea
la ANEP, la Universidad de la República y el MEC, que ascendió
a U$S 510 millones y en 1996 fue del 24.69%. Ese porcentaje se
ha mantenido prácticamente incambiado. Si bien estos son
valores bajos en la comparación internacional, estamos
relativamente parejos a nivel regional.
Matrícula
y presupuesto
--¿Ha
guardado relación la matrícula universitaria con
respecto al presupuesto de esa casa de estudios en los últimos
años?
--El dato
significativo es que el crecimiento del sistema educativo ha sido
muy desigual. La totalidad del sistema creció en más
de 30.000 estudiantes debido a la expansión de la educación
preescolar y la explosión de la población estudiantil
en la educación media, especialmente en el ciclo superior
de Educación Secundaria. Mientras que el presupuesto universitario
se mantiene estable con respecto al resto de la educación
del país, las cifras de matrícula de la Universidad
de la República señalan una ligera tendencia a la
baja en los últimos diez años.
--¿Cuál
es la matrícula de la Universidad de la República
actualmente?
--Para conocer
una cifra precisa habría que efectuar un nuevo censo ya
que la Universidad no ha hecho ningún tipo de medición
de su matrícula desde 1988, cuando se realizó el
último censo universitario, del cual fui su Coordinador.
Ese relevamiento arrojó una cifra de 62.450 estudiantes
matriculados. A partir de esa fecha, se hacen sólo estimaciones
y se toma como dato básico al padrón confeccionado
por la Corte Electoral a los efectos de las elecciones universitarias.
Sobre esa base, la Oficina de Estadística del MEC, que
es la dependencia oficial que tiene como cometido la producción
y coordinación de todas las estadísticas educativas
del país y que, por tanto, integra a todas las oficinas
estadísticas de los organismos de educación pública,
incluidas las de la Universidad, ha estimado la población
universitaria en 60.040 estudiantes en 1997. De todos modos, es
sólo una estimación que no debe estar muy alejada
de la cifra real.
--¿Cómo
ha evolucionado la población universitaria en los últimos
años?
--Es de destacar
que a la salida de la dictadura en 1984, la población universitaria
se estimaba en 36.000 estudiantes en base a mediciones no muy
claras efectuadas en aquellos años. Entre 1984 y 1987 se
produjo un crecimiento explosivo de la educación superior,
que alcanzó a los 62.000 inscriptos. Este incremento se
debió a varios motivos, básicamente el nuevo clima
político que vivía el país, la reincorporación
de un número considerable de personas que habían
dejado de estudiar por diversas razones y el aumento de los egresados
de Educación Secundaria por la reforma de sus planes de
estudio.
Previo al
censo de 1988, pensábamos que la Universidad tenía
más estudiantes. Se llegó a hablar de una población
de casi 90.000 estudiantes ya que sólo se disponía
de los registros de las bedelías, que no estaban depurados.
Luego del resultado del censo universitario con 62.450 inscriptos,
se han realizado algunas estimaciones. Hasta 1991, se cumplieron
una serie de trabajos, donde también participé como
coordinador en el Departamento de Sociología de la Facultad
de Ciencias Sociales y con el apoyo de la Dirección de
Planeamiento Universitario, en los cuales se realizó un
estudio de seguimiento de los estudiantes inscriptos en la Universidad
y de la evolución de la matrícula. Se observó,
entonces, una tendencia levemente decreciente estimada en unos
59.000 estudiantes para 1991. Posteriormente, las autoridades
universitarias decidieron discontinuar este tipo de mediciones.
En 1996,
el Dr. Pablo da Silveira y yo hicimos un estudio a partir de los
resultados de la Encuesta de Hogares del Instituto Nacional de
Estadística, que nos permitió estimar a la población
universitaria en 61.900 estudiantes y a la privada en unos 6.000
en una época en que recién se empezaba a implementar
el decreto de reconocimiento de carreras en instituciones de nivel
universitario.
Costo
anual por estudiante universitario es de U$S 2.032
--¿En
cuánto puede estimarse el gasto que tiene la Universidad
por alumno?
--El costo
por alumno de la Universidad fue de U$S 1.528 en 1992, cifra que
surge de dividir la totalidad de los gastos asignados a la Universidad
de la República por el total de alumnos. Cuatro años
después --en 1996-- al haberse mantenido estable la matrícula
universitaria y haberse incrementado en más de un 30% el
presupuesto de la Universidad en valores absolutos, de U$S 94.4
millones en 1992 a U$S 126.0 millones en 1996, el costo por estudiante
ascendió a U$S 2.032.
--¿Cuál
es la relación de este costo por estudiante con el resto
del sistema educativo?
--En 1992
el Estado gastaba en la totalidad del sistema, Universidad incluida,
la suma de U$S 512 por estudiante y en 1996 el costo se acrecentó
a U$S 668 por estudiante. Este incremento se debe a que, en valores
absolutos, el presupuesto educativo pasó de U$S 373.8 millones
en 1992 a U$S 510.5 millones en 1996. Los costos por estudiante
se remiten a situaciones matriculares diferentes ya que, como
hemos visto, la población universitaria ha permanecido
prácticamente estable, mientras que el resto del sistema
ha crecido en más de 30.000 estudiantes.
Se desconoce
el retorno del gasto universitario
--¿Se
puede estimar el retorno del gasto en educación superior
en Uruguay?
--No conozco
personalmente ningún estudio específico sobre retorno
de costos a ese nivel. Los organismos internacionales de crédito
manejan diversas cifras al respecto en base a ecuaciones que se
realizan previo a la concesión de préstamos para
el sistema educativo (Universidad incluida), pero no responden
a un trabajo sistemático de investigación.
Cada
graduado universitario le cuesta al Estado U$S 42.519
--¿Cuántos
estudiantes egresan anualmente de la Universidad de la República?
--En los
últimos quince años, el promedio anual de egresados
de la Universidad ha sido de 3.000 estudiantes, lo que representa
un 5% de la población universitaria para cada año.
--¿Es
esa proporción de egresados similar en el resto del mundo?
--Si se compara
el porcentaje de egresos con los niveles de los países
desarrollados, esa cifra es un indicador de ineficiencia enorme.
Las universidades estatales de los países de la Unión
Europea exhiben un nivel de egreso del 60% al 80%. Desde luego,
estas cifras se remiten a situaciones muy distintas. Allí
el estudiante debe rendir pruebas muy exigentes para su ingreso
a la universidad y asume compromisos económicos muy exigentes
para proseguir sus estudios. En esos países, la deserción
suele ser una decisión de fracaso y tiene una punición
social muy fuerte. Aquellos estudiantes que reciben una beca para
estudiar y no se gradúan tienen que pagar su deuda y, en
muchos casos, se les castiga con una multa.
Como en Uruguay
no existe ningún tipo de limitación explícita
para el ingreso a la Universidad y como ese es el "camino social"
más común para el joven de clase media, la "selección
natural" se produce en la propia casa de estudios porque, evidentemente,
ella no está en condiciones de retener a la enorme cantidad
de estudiantes que ha ingresado en los últimos diez años.
En relación
a los demás países de la región --si bien
no se tienen cifras de muchos centros de estudios-- el porcentaje
de egresados en relación a la matrícula universitaria
en nuestro país es aún bajo, salvo si se le compara
con Bolivia, Ecuador y Paraguay.
--¿Qué
comentarios le merece el porcentaje de egresados en la Universidad
estatal?
--Aunque
en ninguna universidad del mundo está previsto que egrese
la totalidad de los inscriptos, es preocupante el altísimo
número de desertores a nivel universitario en Uruguay.
En diez años, desde 1989 a 1998 inclusive, ingresaron 129.000
estudiantes a la Universidad de la República y egresaron
sólo 30.000. Si tenemos en cuenta que la matrícula
universitaria se ha mantenido prácticamente incambiada,
hay 99.000 personas que ingresaron, cursaron alguna materia y
salieron sin graduarse de la Universidad. En un país con
una bajísima tasa de crecimiento demográfico, esa
cifra implica que desertó el equivalente a una población
universitaria y tres cuartos. Más allá de las factibles
explicaciones sociológicas sobre este fenómeno,
donde "muere" proporcionalmente más gente que en la sangrienta
batalla de Verdún durante la Primera Guerra Mundial, no
existen criterios unívocos para medir el costo que la deserción
universitaria representa para el Estado y también el costo
personal, familiar y afectivo que significa para quienes abandonan
sus estudios.
--De acuerdo
con estas cifras, ¿cuánto le cuesta al Estado cada
egresado universitario?
--Todo depende
del criterio con el cual se debita el costo del egresado. Un criterio
grueso, que tiene cierto valor estadístico porque permite
hacer comparaciones, consiste en dividir lisa y llanamente el
presupuesto universitario por la cantidad de egresados. Ese cociente
es lo que los sociólogos llamamos un indicador "proxy"
porque incluye algunos gastos que la Universidad no destina a
la docencia, como son la extensión universitaria y la atención
a la población. Por ejemplo, nadie puede desconocer el
peso que tiene el Hospital de Clínicas en el presupuesto
de la Universidad. Si bien funciona como un hospital universitario,
en la práctica cumple con la función de atención
al público, que va más allá de una mera asignación
docente. También es cierto que la Universidad cuenta con
una serie de ingresos extra-presupuestales que surgen de préstamos
obtenidos en el exterior o de contratos de consultoría,
asesoramiento y de participación de empresas públicas.
Si tenemos
en cuenta que la Universidad no ha construido obras de gran envergadura
con costos asignados a su presupuesto en los últimos diez
años y que no ha crecido en su matrícula y utilizamos
el criterio "proxy", es decir que sumamos la totalidad del presupuesto
percibido por la Universidad entre 1992 y 1996 y lo dividimos
por la cantidad de egresados que hubo en dicho quinquenio, resulta
que el costo promedio por egresado es de U$S 39.249.
Por otra
parte, si tomamos las puntas del período considerado, hay
una tendencia al aumento del costo por egresado porque el presupuesto
universitario de 1992 dividido por los egresados de ese año
arroja una cifra de U$S 32.156, mientras que el resultado de la
misma operación con cifras de 1996 exhibe un costo de U$S
42.519. En esos cuatro años, se produjo un incremento de
U$S 10.000 en el costo por egresado en una población universitaria
que ha permanecido estable y en el número de egresados
que también se ha mantenido constante.