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  Anuario 1999

Bajo porcentaje de graduados indica una ineficiencia enorme

El crecimiento del sistema educativo ha sido muy desigual en la última década. La totalidad del sistema creció en más de 30.000 estudiantes debido a la expansión de la educación preescolar y la explosión de la población estudiantil en la educación media. A su vez, las cifras de matrícula de la Universidad de la República señalan una ligera tendencia a la baja, pasando de 62.450 estudiantes según el censo de 1988 a 60.040 en 1997 de acuerdo a estimaciones oficiales.

El sociólogo Rodolfo Lémez, ex-Director General del Ministerio de Educación y Cultura, analizó la evolución de la matrícula en la Universidad de la República así como los aportes del Estado a esa casa de estudios superiores. El entrevistado destacó que el presupuesto universitario ha sido equivalente al 25% aproximadamente del total del monto destinado a la educación pública, o sea la ANEP, la Universidad de la República y el MEC, desde 1992. Ese porcentaje, que se ha mantenido prácticamente incambiado, es considerablemente bajo en la comparación internacional, pero coloca a Uruguay a un nivel parejo con los países de la región, agregó Lémez.

--¿Cómo ha evolucionado el presupuesto de la educación pública en Uruguay durante los últimos años?

--En 1996, le correspondió a la educación un 14% del Presupuesto General de la Nación. En la última década ese porcentaje ha permanecido relativamente estable, no habiéndose verificado un incremento fuerte del presupuesto destinado a la educación en relación al total del presupuesto del Estado como ocurrió en otras épocas. Si nos retrotraemos a fines de la década de los sesenta y principios de los setenta, se le asignaba a la educación entre el 20% y 22% del total del presupuesto, pero cuando salimos del gobierno militar las cifras asignadas para la educación pública representaban sólo un 10.5%-11% del mismo.

--¿Cuánto representa el presupuesto de la educación en términos de PBI?

--Si tomamos como referencia al PBI de 1996 que fue del orden de U$S 18.000 millones, el presupuesto para la educación pública fue de algo menos del 3%, lo cual es bastante bajo en comparación con los estándares internacionales así como con las recomendaciones de la UNESCO que son del 5% del PBI.

--¿A cuánto asciende el presupuesto anual de la Universidad de la República?

--Las cifras han variado algo en los últimos años. En 1998 el presupuesto definido como "asignación de gastos del gobierno central a la enseñanza superior pública" fue de U$S 130 millones aproximadamente. Sin embargo, la última información oficial disponible, que surge del anuario publicado por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) correspondiente a 1996, establece un monto presupuestal de U$S 126.0 millones, de acuerdo a la cotización de la divisa norteamericana en enero de ese año.

--¿Qué porcentaje del presupuesto de educación pública se destina a la Universidad?

--En 1992 el presupuesto universitario fue equivalente al 25.3% del total del monto destinado a la educación pública, o sea la ANEP, la Universidad de la República y el MEC, que ascendió a U$S 510 millones y en 1996 fue del 24.69%. Ese porcentaje se ha mantenido prácticamente incambiado. Si bien estos son valores bajos en la comparación internacional, estamos relativamente parejos a nivel regional.

Matrícula y presupuesto

--¿Ha guardado relación la matrícula universitaria con respecto al presupuesto de esa casa de estudios en los últimos años?

--El dato significativo es que el crecimiento del sistema educativo ha sido muy desigual. La totalidad del sistema creció en más de 30.000 estudiantes debido a la expansión de la educación preescolar y la explosión de la población estudiantil en la educación media, especialmente en el ciclo superior de Educación Secundaria. Mientras que el presupuesto universitario se mantiene estable con respecto al resto de la educación del país, las cifras de matrícula de la Universidad de la República señalan una ligera tendencia a la baja en los últimos diez años.

--¿Cuál es la matrícula de la Universidad de la República actualmente?

--Para conocer una cifra precisa habría que efectuar un nuevo censo ya que la Universidad no ha hecho ningún tipo de medición de su matrícula desde 1988, cuando se realizó el último censo universitario, del cual fui su Coordinador. Ese relevamiento arrojó una cifra de 62.450 estudiantes matriculados. A partir de esa fecha, se hacen sólo estimaciones y se toma como dato básico al padrón confeccionado por la Corte Electoral a los efectos de las elecciones universitarias. Sobre esa base, la Oficina de Estadística del MEC, que es la dependencia oficial que tiene como cometido la producción y coordinación de todas las estadísticas educativas del país y que, por tanto, integra a todas las oficinas estadísticas de los organismos de educación pública, incluidas las de la Universidad, ha estimado la población universitaria en 60.040 estudiantes en 1997. De todos modos, es sólo una estimación que no debe estar muy alejada de la cifra real.

--¿Cómo ha evolucionado la población universitaria en los últimos años?

--Es de destacar que a la salida de la dictadura en 1984, la población universitaria se estimaba en 36.000 estudiantes en base a mediciones no muy claras efectuadas en aquellos años. Entre 1984 y 1987 se produjo un crecimiento explosivo de la educación superior, que alcanzó a los 62.000 inscriptos. Este incremento se debió a varios motivos, básicamente el nuevo clima político que vivía el país, la reincorporación de un número considerable de personas que habían dejado de estudiar por diversas razones y el aumento de los egresados de Educación Secundaria por la reforma de sus planes de estudio.

Previo al censo de 1988, pensábamos que la Universidad tenía más estudiantes. Se llegó a hablar de una población de casi 90.000 estudiantes ya que sólo se disponía de los registros de las bedelías, que no estaban depurados. Luego del resultado del censo universitario con 62.450 inscriptos, se han realizado algunas estimaciones. Hasta 1991, se cumplieron una serie de trabajos, donde también participé como coordinador en el Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales y con el apoyo de la Dirección de Planeamiento Universitario, en los cuales se realizó un estudio de seguimiento de los estudiantes inscriptos en la Universidad y de la evolución de la matrícula. Se observó, entonces, una tendencia levemente decreciente estimada en unos 59.000 estudiantes para 1991. Posteriormente, las autoridades universitarias decidieron discontinuar este tipo de mediciones.

En 1996, el Dr. Pablo da Silveira y yo hicimos un estudio a partir de los resultados de la Encuesta de Hogares del Instituto Nacional de Estadística, que nos permitió estimar a la población universitaria en 61.900 estudiantes y a la privada en unos 6.000 en una época en que recién se empezaba a implementar el decreto de reconocimiento de carreras en instituciones de nivel universitario.

Costo anual por estudiante universitario es de U$S 2.032

--¿En cuánto puede estimarse el gasto que tiene la Universidad por alumno?

--El costo por alumno de la Universidad fue de U$S 1.528 en 1992, cifra que surge de dividir la totalidad de los gastos asignados a la Universidad de la República por el total de alumnos. Cuatro años después --en 1996-- al haberse mantenido estable la matrícula universitaria y haberse incrementado en más de un 30% el presupuesto de la Universidad en valores absolutos, de U$S 94.4 millones en 1992 a U$S 126.0 millones en 1996, el costo por estudiante ascendió a U$S 2.032.

--¿Cuál es la relación de este costo por estudiante con el resto del sistema educativo?

--En 1992 el Estado gastaba en la totalidad del sistema, Universidad incluida, la suma de U$S 512 por estudiante y en 1996 el costo se acrecentó a U$S 668 por estudiante. Este incremento se debe a que, en valores absolutos, el presupuesto educativo pasó de U$S 373.8 millones en 1992 a U$S 510.5 millones en 1996. Los costos por estudiante se remiten a situaciones matriculares diferentes ya que, como hemos visto, la población universitaria ha permanecido prácticamente estable, mientras que el resto del sistema ha crecido en más de 30.000 estudiantes.

Se desconoce el retorno del gasto universitario

--¿Se puede estimar el retorno del gasto en educación superior en Uruguay?

--No conozco personalmente ningún estudio específico sobre retorno de costos a ese nivel. Los organismos internacionales de crédito manejan diversas cifras al respecto en base a ecuaciones que se realizan previo a la concesión de préstamos para el sistema educativo (Universidad incluida), pero no responden a un trabajo sistemático de investigación.

Cada graduado universitario le cuesta al Estado U$S 42.519

--¿Cuántos estudiantes egresan anualmente de la Universidad de la República?

--En los últimos quince años, el promedio anual de egresados de la Universidad ha sido de 3.000 estudiantes, lo que representa un 5% de la población universitaria para cada año.

--¿Es esa proporción de egresados similar en el resto del mundo?

--Si se compara el porcentaje de egresos con los niveles de los países desarrollados, esa cifra es un indicador de ineficiencia enorme. Las universidades estatales de los países de la Unión Europea exhiben un nivel de egreso del 60% al 80%. Desde luego, estas cifras se remiten a situaciones muy distintas. Allí el estudiante debe rendir pruebas muy exigentes para su ingreso a la universidad y asume compromisos económicos muy exigentes para proseguir sus estudios. En esos países, la deserción suele ser una decisión de fracaso y tiene una punición social muy fuerte. Aquellos estudiantes que reciben una beca para estudiar y no se gradúan tienen que pagar su deuda y, en muchos casos, se les castiga con una multa.

Como en Uruguay no existe ningún tipo de limitación explícita para el ingreso a la Universidad y como ese es el "camino social" más común para el joven de clase media, la "selección natural" se produce en la propia casa de estudios porque, evidentemente, ella no está en condiciones de retener a la enorme cantidad de estudiantes que ha ingresado en los últimos diez años.

En relación a los demás países de la región --si bien no se tienen cifras de muchos centros de estudios-- el porcentaje de egresados en relación a la matrícula universitaria en nuestro país es aún bajo, salvo si se le compara con Bolivia, Ecuador y Paraguay.

--¿Qué comentarios le merece el porcentaje de egresados en la Universidad estatal?

--Aunque en ninguna universidad del mundo está previsto que egrese la totalidad de los inscriptos, es preocupante el altísimo número de desertores a nivel universitario en Uruguay. En diez años, desde 1989 a 1998 inclusive, ingresaron 129.000 estudiantes a la Universidad de la República y egresaron sólo 30.000. Si tenemos en cuenta que la matrícula universitaria se ha mantenido prácticamente incambiada, hay 99.000 personas que ingresaron, cursaron alguna materia y salieron sin graduarse de la Universidad. En un país con una bajísima tasa de crecimiento demográfico, esa cifra implica que desertó el equivalente a una población universitaria y tres cuartos. Más allá de las factibles explicaciones sociológicas sobre este fenómeno, donde "muere" proporcionalmente más gente que en la sangrienta batalla de Verdún durante la Primera Guerra Mundial, no existen criterios unívocos para medir el costo que la deserción universitaria representa para el Estado y también el costo personal, familiar y afectivo que significa para quienes abandonan sus estudios.

--De acuerdo con estas cifras, ¿cuánto le cuesta al Estado cada egresado universitario?

--Todo depende del criterio con el cual se debita el costo del egresado. Un criterio grueso, que tiene cierto valor estadístico porque permite hacer comparaciones, consiste en dividir lisa y llanamente el presupuesto universitario por la cantidad de egresados. Ese cociente es lo que los sociólogos llamamos un indicador "proxy" porque incluye algunos gastos que la Universidad no destina a la docencia, como son la extensión universitaria y la atención a la población. Por ejemplo, nadie puede desconocer el peso que tiene el Hospital de Clínicas en el presupuesto de la Universidad. Si bien funciona como un hospital universitario, en la práctica cumple con la función de atención al público, que va más allá de una mera asignación docente. También es cierto que la Universidad cuenta con una serie de ingresos extra-presupuestales que surgen de préstamos obtenidos en el exterior o de contratos de consultoría, asesoramiento y de participación de empresas públicas.

Si tenemos en cuenta que la Universidad no ha construido obras de gran envergadura con costos asignados a su presupuesto en los últimos diez años y que no ha crecido en su matrícula y utilizamos el criterio "proxy", es decir que sumamos la totalidad del presupuesto percibido por la Universidad entre 1992 y 1996 y lo dividimos por la cantidad de egresados que hubo en dicho quinquenio, resulta que el costo promedio por egresado es de U$S 39.249.

Por otra parte, si tomamos las puntas del período considerado, hay una tendencia al aumento del costo por egresado porque el presupuesto universitario de 1992 dividido por los egresados de ese año arroja una cifra de U$S 32.156, mientras que el resultado de la misma operación con cifras de 1996 exhibe un costo de U$S 42.519. En esos cuatro años, se produjo un incremento de U$S 10.000 en el costo por egresado en una población universitaria que ha permanecido estable y en el número de egresados que también se ha mantenido constante.



 

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