Todos
pudieron argumentar sobre el emprendimiento Colonia-Buenos Aires
"El
puente es ley y la obra traerá progreso", afirma Ariel
Lausarot
Ariel
Lausarot, quien presidió las seis sesiones de Diputados
que demandó la aprobación del Tratado, aseguró
a EL PAIS que el Puente entre Colonia y Buenos Aires será
un instrumento de desarrollo y una promesa de prosperidad para
los jóvenes de hoy.
El martes
10 de agosto fue un día de celebración para la mayoría
de los uruguayos, otros celebrarán cuando comiencen las
obras del puente Colonia-Buenos Aires y el resto demorará
un poco más, pero todos terminarán festejando el
momento en que se transformó en Ley el Tratado que permite
su construcción, asegura Ariel Lausarot.
Creo que
se discutió más de lo necesario, pero no fue tiempo
perdido. Ahora podemos afirmar, dijo, que todos tuvieron oportunidad
de exhibir sus argumentos y fueron los opositores quienes más
tiempo dispusieron para realizar sus planteos. Es oportuno reflexionar
que ninguna gran obra pública se aprobó por consenso
ni en Uruguay ni en ningún otro país del mundo donde
se practica la democracia, y esta es la mejor garantía
para asegurar los máximos beneficios.
* MAS
DE 30.000 EMPLEOS
Y los beneficios
son cuantiosos, dice Lausarot. En primer lugar, este es el paso
más importante hacia la integración física
de la región, fundamental para consagrar la integración
económica y social. Creo que sería imperdonable
para nuestra generación, no haber previsto el nuevo tiempo
que aguarda a nuestros jóvenes.
Argentina
y Brasil habían comenzado la integración económica
a nivel privado antes que los gobiernos impulsaran los instrumentos
políticos para afianzarla. Los uruguayos no podíamos
permitir que nos transformáramos en un "by pass" inerte
entre nuestros grandes vecinos; no podemos sentarnos a ver pasar
el proceso hacia el progreso, y el puente ubica a Uruguay en el
corazón del Mercosur. Esa situación, por sí
sola, justifica la obra afirma Lausarot.
Pero hay
una circunstancia coyuntural que la justifica mucho más.
En un momento en que nuestros muchachos luchan sin mucha suerte
por encontrar un lugar en la sociedad para desplegar sus capacidades,
esta obra ofrece entre 4.000 y 5.000 puestos laborales directos
y otros tantos indirectos en la etapa de construcción de
la obra. Más importantes todavía son las 25.000
plazas de trabajo que se agregarán al país cuando
el puente esté en operación, conclusiones todas
ellas de un estudio del Instituto de Economía de la Universidad
de la República. A todo esto se suman la perspectiva de
un crecimiento sostenido en el Producto Bruto, la inversión
en breve plazo de por lo menos la mitad de los 800 a 1.000 millones
de dólares que costará el puente y que no aportarán
nuestros gobiernos y los proyectos de inversión que procedentes
del área privada, dinamizarán fuertemente la economía
regional.
En caso de
haber tenido éxito, preguntó, ¿qué explicación
podrían darle a las nuevas generaciones quienes se opusieron
a esta obra?. ¿Cómo explicarles las razones del retraso
de una obra que de cualquier manera la historia indica como un
imperativo desde fines del siglo pasado?
* COLONIA
Y MAS ALLA
Como coloniense
coincido con la mayoría de mis coterráneos en que
la obra será sumamente positiva en el más breve
plazo, agregó. En los hechos lo que hasta el martes fue
una perspectiva, ya había generado un positivo dinamismo
en las fuerzas vivas del departamento. Y ahora todas esas iniciativas
comenzarán a desarrollarse con la confianza de algo que
será realidad.
No hablo
de la ciudad de Colonia únicamente; hablo de Juan Lacaze,
de Rosario, de Nueva Helvecia, de todas las ciudades, villas y
centros poblados ubicados en el radio de 50 kilómetros
de donde saldrá la fuerza de trabajo que construirá
el puente. Hablo también de los transportistas y de las
empresas que deberán proveer y hacer llegar al obrador
casi un millón de toneladas de pedregullo y 700.000 toneladas
de arena. Hablo de capataces, obreros y personal calificado que
no solo encontrará un puesto de trabajo, sino que logrará
una formidable experiencia para otras obras que necesitará
la región.
Y hablo también
de los departamentos de Soriano, San José, Maldonado, Florida,
Tacuarembó y Flores hacia donde se esparcirán en
primer lugar los beneficios del puente, aunque estos abarcarán
en menor o mayor grado a todo el país.
Creo, dijo,
que lo fundamental es que ya no estaremos sujetos a nuestra dimensión
demográfica, ni a nuestra dimensión geográfica,
ni a los vaivenes de nuestra circunstancia económica. La
economía de escala es un gran amortiguador de eventuales
problemas puntuales y esto no es un invento, esa es la realidad
que está viviendo Europa con su propia experiencia integradora.
Y esto es otro beneficio que no tenemos derecho de impedir a nuestra
juventud.
* TODOS
PUDIERON OPINAR
Lausarot
insiste en que el debate abierto fue lento y azaroso, pero positivo.
En este largo proceso tuvimos que escuchar afirmaciones insostenibles,
muy poco serias. Se reunieron 10.000 fojas de informes realizados
por los expertos más reconocidos, no solo en el ámbito
de la ingeniería, sino en todas las especializaciones que
tuvieran que ver con un proyecto tan importante como éste.
Y esos informes coinciden en el sentido de que no hay razón
para la duda.
De hecho,
tuvimos que escuchar y leer muchos disparates. Pero también
accedimos a interesante y positiva información, la cual
fue incorporada al proyecto que de esa manera pudo perfeccionarse.
Personalmente,
dijo Lausarot, participé en muchas asambleas y reuniones
fuera del ámbito legislativo y todas las inquietudes fueron
contestadas una por una, en algunos casos como en el de los representantes
del SUNCA con la defensa seria y responsable de las fuentes de
trabajo.
Tres partidos
políticos votaron a favor del Tratado y lo hicieron a conciencia,
sabiendo que si bien habrá algunos impactos que deberán
controlarse y aminorarse, el puente es una obra de desarrollo
y una apuesta al futuro.
Estoy seguro,
concluyó, que nuestros colegas parlamentarios argentinos
recorrerán el mismo camino que nosotros y que los uruguayos
estamos dando una señal positiva en un debate realizado
en impecable ejercicio democrático.
Un puente que beneficiará a todas las zonas del país
La última
andanada de críticas contra la obra, pretendió que
el Puente privilegiaba a Montevideo y la zona sur del país,
en detrimento particularmente del Litoral, expresó Lausarot
para luego explicar que contrariamente a esas opiniones él
entiende que es un proyecto eminentemente descentralizador como
lo expresa detalladamente la Ley que aprueba el Tratado en su
Art. 4., en el cual se encomienda al Poder Ejecutivo estructurar
"ejes viales que surjan de la cabecera (...)" y que en particular
"efectúe obras de acondicionamiento de las rutas 1, 11
y 21".
A través
de las rutas 21, 24 y 3, el Puente conecta toda la rica región
de consumo del este y el sureste de Buenos Aires, con la producción
del Litoral, explicó. Por otra parte, el Puente no afecta
el tráfico por los puentes y la represa sobre el Río
Uruguay, el cual procede de la zona oeste y noroeste.
Finalmente,
a través de las rutas 1 y 11 mejoradas, el Puente no sólo
no privilegia a Montevideo, sino que permite sortear esa zona
de tránsito denso para conducir al norte por la ruta 5,
y al este por las rutas 8, 18 y 9. De esa manera, el Puente resulta
una obra perfectamente complementaria del trazado vial pre existente
y extiende sus beneficios a todo el país sin exclusiones.
En definitiva,
se crean cuatro corredores viales de unos 500 kilómetros
de extensión cada uno de ellos, explica Lausarot. Y esto
se vincula con la Comisión del Eje Vial que preside el
Ing. Carlos Cat, la cual ha formalizado un contrato con consultores
especializados, quienes han desarrollado una metodología
para que esos ejes viales se transformen en verdaderos corredores
de desarrollo y no una mera cinta transportadora de vehículos.
En ese sentido,
quienes apoyamos el proyecto escuchamos con sumo interés
la exposición del Diputado Molinelli quien impulsó
medidas compensatorias para la región Litoral que nos disponemos
a apoyar por cuanto encuadran perfectamente dentro del propósito
desarrollista de esta obra.
El Litoral
ha destacado desde siempre, expresa Lausarot, como una de las
más ricas del país en el mejor capital que tenemos,
que es la capacidad de iniciativa de las fuerzas vivas. Hay allí
un poderoso parque industrial que debe beneficiarse de la mejor
manera posible con este perfeccionamiento de las comunicaciones
regionales y hay también un formidable polo turístico
al cual el puente debe aportar miles de vehículos por mes.
Lo que los litoraleños propongan para perfeccionar estos
impactos positivos merecerá nuestro apoyo, concluyó.