NEGOCIOS

Repunte de industria textil española

Al influjo de sus grandes marcas globales, el sector se recupera con innovación y ventas al exterior

El eterno femenino de una imaginativa pintora
tienda zara

Más allá del éxito de Zara, la industria textil española empieza a recuperarse de una crisis que destruyó un tercio de las empresas del sector en menos de 10 años.

El grupo Inditex, propietario de Zara y otras siete marcas, sumó más de US$ 3.200 millones de beneficio en 2016, superando ampliamente a su principal rival, el sueco H&M.

Gracias a este coloso del «fast-fashion», pero también de la mano de los grupos Desigual y Mango, España tiene un papel clave en el sector a nivel mundial. Casi un 3% de su PIB proviene de él.

El número de esas empresas, fabricantes de tejidos, fibras y accesorios, cayó en un tercio desde 2008, según la federación profesional Texfor.

La causa de ello está en la feroz competencia de la mano de obra asiática, a la que han recurrido las marcas españolas para fabricar a más bajo costo. Igualmente pesó la crisis económica mundial (2008), que afectó el consumo. También influyó la falta de innovación y de adaptación a las exigencias de un mercado de evolución vertiginosa, apuntó Antonio Valdivia, profesor de estrategia y marketing en la escuela de comercio EAE.

La tendencia negativa se invirtió en 2016, cuando por primera vez desde 2008 dejó de caer el número de textiles españolas, estabilizándose en unas 3.500.

El vigoroso crecimiento de la economía española (3,2% en 2016) ha coincidido con una transformación del sector, que ha llevado a desaparecer las sociedades menos competitivas.

Valor agregado.

«Han sobrevivido las que han sido capaces de recolocar su cartera de pedidos y de volcarse más hacia el exterior», además de responder más rápido a las demandas de los clientes, dijo Manuel Díaz, presidente del Consejo Intertextil Español (CIE).

El año pasado, las exportaciones aumentaron un 7% y en la actualidad representan el 60% del volumen de negocios del sector.

Para los expertos, la estrategia internacional de los grandes grupos españoles ha empujado también a las pequeñas y medianas empresas a modernizarse y privilegiar actividades de alto valor agregado.

«Prefiero 50 personas haciendo diseño gráfico de alto nivel a 50 personas cosiendo camisetas», señaló Frederic Sabrià, profesor en la escuela de comercio IESE.

Las empresas se han diversificado también fuera de los productos destinados a la moda, y se han puesto a fabricar tejidos «técnicos» para la industria automotriz, la agricultura o el deporte.

Dichos tejidos, de un mayor valor agregado, representan ya el 60% de la producción de las textiles españolas, detalló el secretario general de Texfor, Andrés Borao.

Por otro lado, en un contexto de caída del desempleo, las empresas del sector contrataron a casi 45.000 personas en 2016, un 3,7% más que el año anterior.

Y al contrario que en otros sectores, en un país que tiene el récord europeo de contratos precarios, «en su mayoría son contratos indefinidos», se congratuló Borao. (AFP)

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)