INFORME

Productividad descargable: 10 apps para mejorar el rendimiento

La tecnología abre un abanico de herramientas que apuntan a contrarrestar la falta de foco y la caída en la productividad que generan los medios digitales; expertos aconsejan en qué casos utilizarlas.

Si no puede ver el interactivo haga click aquí

Mirar compulsivamente el celular para actualizar el estado de Facebook o seguir las novedades al instante en Twitter es un tic propio de la era digital. No es extraño entonces que las interrupciones estén a la orden del día afectando la capacidad de las personas de poner foco en sus tareas, lo que se traduce en una caída de la productividad.

«Hoy más que nunca en la historia de la Humanidad nuestra habilidad de enfocarnos es desafiada por las nuevas tecnologías. Ves a las parejas cenando y ambos están mirando su celular y no el uno al otro. Ves a madres que sostienen con un brazo al niño y con el otro al teléfono. Y está el hecho de que los estudiantes y los profesores están más distraídos que nunca. Eso es la nueva norma, mientras todavía la base del aprendizaje es ser capaz de poner atención», analizó el psicólogo Daniel Goleman, autor de bestsellers que versan sobre la concentración y la inteligencia emocional.

La temática ha inspirado cientos de libros que aportan herramientas desde la óptica de la autoayuda, el coaching o la neurociencia. Los desarrolladores de software también encontraron una veta: la tienda online de Apple ofrece más de 200 apps bajo la etiqueta «productividad»; en Google Play superan las 1.000 entre gratuitas y pagas. Con diferentes técnicas, estas aplicaciones apuntan a simplificar procesos o ayudar a la concentración (ver infografía).

Las aplicaciones pueden ser un aliado en la concentración y la productividad.
Las aplicaciones pueden ser un aliado en la concentración y la productividad.

Perfil de usuario

«Utilizo Omvana para meditar y relajarme. Me ayuda a refocalizar, descansar mejor y ser más productivo», comentó Federico Muttoni, director de la consultora Advice. Otra de las apps que lo ayudan a diario es QuickVoice. «La uso para grabarme mensajes a mí mismo y enviármelos por mail sobre temas que voy pensando, por ejemplo cuando voy en el auto, que quiero recordar y trabajarlos y no puedo distraerme».

«Todo el mundo puede aprovechar las apps para mejorar en algo su desempeño; existen para todo tipo de actividades y trabajos. Solo hay que buscar», recomendó Muttoni.

Para Federico Kuzel, ?gerente de Consultoría en RR.HH. en KPMG, las aplicaciones —como las que miden el uso del tiempo que hace el usuario entre sus distintas actividades— pueden ser útiles para mejorar procesos en un plazo determinado.

La implementación implica algunos detalles como la rigurosidad y la constancia que debe tener el usuario a la hora de suministrarle información a la herramienta para que realmente sea efectiva. Eso puede llevar a desistir de antemano a quienes prevén que se pasarán pendientes de la app, reparó Kuzel. «Al final, tiene que contribuir al negocio, a la satisfacción de la persona o a algo que redunde en una mejor productividad, calidad de servicio o en el producto», recalcó.

La personalidad del usuario es otro factor que incide en la efectividad que logre la app. Según Nicolás Amarelle, CEO de la desarrolladora de software Código del Sur, las herramientas que estimulan la concentración «funcionan para el tipo de persona que es naturalmente estructurada y quiere llevar al máximo su potencial». En cambio, «soy muy desorganizado y quise usar una app (que hace trackeo del tiempo) para organizarme un poco más, pero me di cuenta que no era para mí», admitió el ejecutivo.

Los resultados y la experiencia con estas herramientas pueden diferir incluso por causa de variables externas, como el tamaño y la cultura de la empresa donde trabaja el usuario, así como el tipo de tarea que encare. «Según en qué esté trabajando y cómo, puede permitirse que tenga vaivenes en su concentración o exigirle militancia», opinó Guillermo Varela, CEO de la empresa de software Handsoft.

En su opinión, «ahora estamos en el peor momento; no tenemos historia ni experiencia en manejar los muchísimos estímulos que recibimos».

Si bien es percibida como la fuente del problema, la tecnología también puede ser un aliado en la solución. Expertos en psicología, como el propio Goleman, destacan el efecto positivo que pueden tener los videojuegos en el desarrollo de la atención en niños y adolescentes. En ese camino y con sus armas, las apps buscan dar en la tecla correcta.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)