INFORME

Plataformas locales van tras los préstamos personales online

Cuatro iniciativas van tras el mercado de préstamos de familia, pero prometen ampliar el espectro a corto plazo. Aseguran acceso, seguridad y mejores tasas de retorno que las opciones tradicionales.

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Montos. Se puede solicitar créditos a paritr de $ 10.000 y hasta unos $ 350.000.

Tres de la mañana. Es fin de mes y al otro día hay se vence una cuota hipotecaria. ¿Cómo conseguir el dinero rápidamente? Prender el celular o la computadora, ingresar a alguno de los sitios de préstamos online entre personas (P2P lending), responder las preguntas y completar los datos que allí se requieren, colocar el monto, el plazo y el interés dispuesto a pagar. Dar enviar y listo. A los 10 o 20 minutos un e-mail avisa que está listo el préstamo, depositado en la cuenta de banco predeterminada o disponible en alguna de las redes cobranza.

Así de simple se presenta este sistema de préstamos que busca unir a personas que necesitan dinero con inversores y que en Uruguay ya tiene un representante funcionando, otro a punto de comenzar y dos más en las gateras.

Se trata, en general, de usuarios que no acceden al mercado tradicional de crédito por diferentes circunstancias, como el nivel de exigencia o las tasas de interés que se cobran. A diferencia de los canales existentes, la nueva modalidad se presenta a priori ágil y sencilla pero sin perder la seguridad.

No son instituciones físicas grandes, no poseen largos trámites burocráticos ni horarios acotados. La clave es el uso de un algoritmo informático que permite «medir» y categorizar al deudor para luego presentarlo ante los inversores interesados, quienes decidirán cuánto, a quién y a qué tasas invertir el dinero.

Esta modalidad es una nueva forma de inversión especialmente para pequeños ahorristas, que por monto o tiempo (no tienen mucho dinero y no pueden esperar seis o siete años para hacerse del mismo) no acceden al mercado formal de capitales como el inmobiliario o la Bolsa, entre otros. En todos los casos se puede invertir a partir de $ 10.000 y con plazos que van de los seis meses hasta cuatro años.

Prezzta.

El primer jugador en salir a la cancha es Prezzta (www.prezzta.com.uy). El proyecto tuvo su génesis en 2014, cuando uno de los socios recurrió a un préstamo automotor en el mercado tradicional y descubrió los pormenores del proceso, recordó Mateo Infantozzi, cofundador de la iniciativa. Tras más de un año de afinar la idea, en julio de 2015 vio la luz.

A diferencia de las otras propuestas, Prezzta funciona como una sociedad anónima, solo conecta las partes y gestiona la cobranza. «Hacemos el análisis de riesgo del perfil del solicitante y los categorizamos. Luego quién presta decide a quién darle el dinero. En este caso el que fija la tasa de interés es el prestador», aclaró.

El análisis de riesgo y por lo tanto la tasa de interés sugerida lo hace el sistema a través de un algoritmo. «El sistema mide variables como edad, si es empleado público o privado, la antigüedad laboral, si es jubilado, su sector de actividad, entre otras, además de realizar el chequeo en la central de riesgo del Banco Central y el Clearing de informes». Luego se ingresa a un «tablón» de pedidos de préstamos que los prestadores registrados y autorizados pueden chequear cuando lo deseen.

Una constante en este tipo de proyectos es el anonimato. Ni quién presta ni quien solicita conoce a la otra parte. «Por ejemplo, en la web el inversor solo ve un número identificatorio, el monto, cuántas cuotas, el perfil del solicitante, la tasa de interés sugerida, pero nunca ven a quién le dan el dinero», aclaró. Si el préstamo es aceptado, el prestador deposita el dinero en la red de cobranza Red Pagos y queda listo para ser retirado.

A casi un año de funcionamiento, Infantozzi asegura que el negocio es fuerte y aumentan tanto quienes piden como quienes se animan a prestar. «La empresa creció tanto que hoy podemos abrir o cerrar la ‘canilla’ de las solicitudes que llegan, unas 1.000 mensuales para los más de 200 prestadores», graficó.

Los inversores son mayormente hombres de 35 a 45 años, con trabajo estable, profesionales o estudiantes de carreras económicas o tecnológicas. El promedio de la tasa anual de interés ronda el 35% y el préstamo promedio es $ 30.000 aunque «se llegó a concretar un préstamo por $ 350.000», recordó. La empresa cobra un 5% a ambas partes por cada operación confirmada.

Tutasa.

Otro de los jugadores que salió fuerte a posicionarse en el mercado es Tutasa (tutasa.com.uy) pero eligió el modelo de un fideicomiso. Su cofundador y CEO, Marcelo Barreneche, un uruguayo radicado en Londres hace cuatro años, tiene sobre su espalda dos proyectos más de plataformas P2P en suelo inglés, uno de publicidad para blogs y otro de alquiler de productos en la industria del entretenimiento.

«Tutasa es la parte de fintech en ese mundo. La idea surgió en una charla sobre estos proyectos donde me gustó uno que se destacaba porque tenía un fondo de contingencia y por la simpleza del sitio», recordó. Por eso, Tutasa —que comenzará a dar préstamos a fines de mayo— tendrá un fondo de contingencia en caso que un préstamo no se abone en tiempo y forma.

Para Barreneche, Tutasa es una empresa de tecnología que busca simplificar las finanzas personales con dos características fuertes: un alto grado de automatización y buena experiencia de usuario. La plataforma será totalmente automatizada, y tras ingresar los datos, el solicitante recibirá una respuesta en no más de 10 minutos, aseguró. En una primera instancia apunta a préstamos de consumo que van de $ 10.000 a $ 250.000, pero en octubre apuntarán a pymes, adelantó.

La empresa, que se forjó en Sinergia Cowork, abrió sus puertas en World Trade Center y ya recibió interés para prestar por US$ 7 millones en Uruguay y US$ 20 millones en Latinoamérica. En tanto, en esta etapa de prelanzamiento, recibió 5.000 solicitudes de préstamos a un promedio de US$ 1.500 para varios fines: consolidación de deudas, negocios, salud, reformas y compra de autos. Los plazos de pago serán a seis meses, uno, dos, tres y cuatro años y Barreneche estima que darán entre 5.000 y 10.000 créditos al mes. El principal de la firma estima que las inversiones tendrán una tasa de 20% de retorno neto anual en pesos y con una tasa de interés anual de 41% en pesos.

En inicio lanzarán una plataforma web donde además ver las propuestas, los prestadores podrán seguir sus inversiones y cómo progresan. En tres meses lanzarán la app para Android y iOS. Barreneche dijo además que para dar transparencia y confianza tiene previsto «realizar auditorías voluntarias externas con KPMG».

La firma cobrará una comisión de 5% al solicitante pero no espera tener ganancias este primer año porque el objetivo es «generar datos en el mercado», aseguró. Es que la startup tiene otros proyectos como por ejemplo, lanzar mobile payment este año.

Barreneche adelantó además que Uruguay es el primer paso pero el objetivo es expandir el proyecto a América Latina. «Este año pensamos en Argentina y Perú».

Inversionate.

Otra opción es Inversionate (www.inversionate.com.uy), propuesta que ganó el concurso Emprendetón —organizado por CPA Innovation, la Fundación Da Vinci y la Universidad ORT— y que ahora está validando su modelo de negocio.

«Como hay otras plataformas operando estamos buscando atacar un nicho diferencial como préstamos universitarios, energías renovables, inmobiliarios, empresas y negocios, que hoy no están siendo explotados con todo su potencial ni en Uruguay ni en América Latina. La idea es elegir uno de esos nichos para comenzar y ganar tracción, tal vez después terminemos peleando por el mismo nicho de otros jugadores», explicó Dani Vianna, uno de los cofundadores.

Apuntan a préstamos que no superen los $ 200.000 con plazos flexibles fijados en este caso por quien solicita el préstamo, pero que no superen los dos años.

A los datos tradicionales para analizar el riesgo, esta propuesta sumará otras variables como qué tan común es el apellido o si la persona es del Interior del país «porque en un pueblo del Interior es más fácil ubicar a las personas en caso de morosidad», relató.

Socius.

Una cuarta empresa saldrá al mercado en unos meses; se trata de Socius (www.socius.com.uy). La firma también usará un algoritmo para analizar el riesgo, un fideicomiso para el manejo del dinero y canalizará los préstamos por redes de cobranzas, depósito en cuenta bancaria o transferencia, explicó su cofundadora, Sofía Lanza. Se podrá pedir desde $ 10.000 hasta $ 250.000 o $ 300.000 en una primera fase y luego irán por microcréditos.

«Los intereses se regirán por las reglas de mercado. Por ejemplo, alguien pide un préstamo y ofrece pagar 20% de interés y otro 40%, el prestador elegirá su mejor negocio». «Como plus, se incluirá calificaciones entre personas porque se busca más flujo de comunicación para formar una verdadera comunidad financiera», concluyó.

Sector que mueve miles de millones.

Los sitios de préstamos entre personas (Peer to Peer, P2P) ya poseen jugadores importantes en el mundo. Uno de los primeros en irrumpir fue Zopa, en 2005. La plataforma con base en Londres lleva prestados unos US$ 1.977 millones. Hoy, unas 53.000 personas están prestando entre US$ 14 y US$ 14 millones, según el sitio oficial.

En tanto, en EE.UU., el principal operador es Lending Club, fundado en 2007. El año pasado el sitio otorgó préstamos por US$ 8.400 millones a consumidores y pequeñas empresas. Eso implicó ingresos por US$ 427 millones (el doble de lo obtenido en 2014) y una estimación de US$ 730 millones para 2016. En total, a febrero pasado 1.400 millones de clientes habían pasado por la plataforma. n

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