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Un paso adelante

La práctica de la atención plena ayuda a reinventarse porque potencia las tres cualidades esenciales del liderazgo: foco, claridad y compasión; esos pilares permiten desarrollar una ventaja competitiva

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Foco. Como un músculo, es posible entrenarlo. Foto: Shutterstock.

Robert Stembridge, gerente general de Accenture Technology, advirtió que su cerebro estaba siempre atosigado. Y en conversaciones con amigos y colegas descubrió que no era el único.

Lo cierto es que vivimos sometidos a altas presiones, sobrecargados de información y, además, nos distraemos fácilmente. A nadie sorprende, por lo tanto, la sensación que experimentaba Stembridge. Sin embargo, ese fenómeno constituye un riesgo importante para los líderes de las empresas, dado que podría afectar la capacidad de ver la realidad con claridad e inhibir la aptitud para tomar las decisiones correctas. Este fue el segundo punto del que Stembridge tomó plena conciencia. Al conducir un equipo global, que brinda soluciones muy complejas a sus clientes, en una industria en permanente cambio, se dio cuenta de que tener la mente clara y focalizada podría ser la ventaja competitiva capaz de colocarlo un paso adelante de sus competidores. Decidió buscar una solución. Y encontró la respuesta en la práctica de la atención plena (mindfulness, en inglés), que ha demostrado ser un facilitador clave de la excelencia en el liderazgo en cientos de organizaciones de todo el mundo. Google, Microsoft, Nike, SAP y muchas otras compañías la utilizan para potenciar las tres cualidades esenciales de un liderazgo efectivo: foco, claridad y compasión.

Foco: superar la adicción

En el pasado estábamos acostumbrados a focalizarnos en una cosa por vez: un martillo, una máquina de escribir, una persona. Pero las cosas han cambiado. En la corriente actual de distracciones, las 24 horas del día, los siete días de la semana, nuestro foco se hizo añicos.

Durante un tiempo pensamos que la respuesta era el multitasking. Pero estábamos equivocados. Los investigadores han demostrado que, al reducir la actividad de la corteza prefrontal del cerebro, perjudica el foco. ¿En qué medida? Específicamente, un 46,9%: el porcentaje de horas del día que estamos despiertos y nuestra mente se aleja involuntariamente de aquello en lo que tratamos de focalizarnos. En otras palabras, la mitad del tiempo no les prestamos realmente atención a las tareas o a la gente.

A medida que declina nuestro foco, también perdemos la capacidad de priorizar y corremos el riesgo de convertirnos en adictos a la acción. Somos muy efectivos a la hora de hacer muchas cosas, aunque no necesariamente las correctas. Pero no tiene por qué ser así.

Como un músculo, es posible entrenar el foco. Además, el foco es poder. En el mundo de negocios resulta tan importante como la gestión del tiempo y las habilidades, porque determina el desempeño del líder. El foco lo coloca un segundo por delante de la realidad repleta de distracciones en la que vive, y un segundo por delante de la adicción a la acción.

Claridad: liderazgo 2.0

La complejidad llegó para quedarse. Es una realidad en constante cambio, globalmente interconectada y competitiva. Los factores tradicionales, como el conocimiento, la velocidad y la experiencia, ya no satisfacen las exigencias. De hecho, se han convertido en factores que mantienen a las personas estancadas en el statu quo, con el estilo de liderazgo de ayer.

Antes, el conocimiento era fundacional. En cambio, el liderazgo actual exige mentes con altos niveles de claridad para penetrar una complejidad sin precedente, capaz de detectar lo importante e ignorar el resto.

La velocidad fue el combustible del liderazgo en el pasado. Pero la velocidad de la comunicación electrónica dejó sin aliento hasta a los líderes más rápidos. Siempre habrá un competidor más veloz. En cambio, una mente clara ayuda a hacer las cosas correctas, en lugar de hacer todas las que requieren atención.

También la experiencia era necesaria. Hoy, por el contrario, puede llevar a una empresa a la tumba. Más allá de sus beneficios, tiene una desventaja: puede hacer perder de vista los cambios ultrarrápidos y conducir al fracaso, dado que se mira el hoy con la lente de ayer. El liderazgo actual requiere la claridad mental de un principiante; es decir, una mente capaz de ver los desafíos de hoy con una mirada siempre fresca. La claridad brinda la creatividad para detectar las soluciones de mañana.

Es la cualidad que permite a un líder posicionarlo un segundo adelante de los demás, tanto en el pensamiento como en la acción. Y es lo que le permitirá alcanzar el liderazgo versión 2.0, que es el nivel de la excelencia.

Compasión: en beneficio de todos

El pictograma chino de «ocupado» se compone de dos caracteres: corazón y muerte. Cuando estamos realmente ocupados nos volvemos racionales y orientados a los resultados. Eso es fantástico. Pero a veces tiene un costo: en el proceso podemos perder el corazón. Cuando esto sucede con los líderes, impacta de manera adversa en la organización y se crean culturas despiadadas.

La compasión, la bondad y el cuidado siempre ganan. También en los negocios. Cuando todo lo que nos rodea se modifica, la estabilidad de una genuina conexión con los demás puede ser el factor de estabilización que aumenta la resiliencia, el compromiso y el desempeño.

Dicho en términos sencillos, la compasión es la intención de ser solidarios con la persona que tenemos frente a nosotros. Sin embargo, no tiene que ver con complacer. Una sesión de feedback compasiva pero firme puede ser de gran ayuda.

En un mundo de disrupciones y desigualdad, la compasión se convierte en el adhesivo que nos mantiene unidos. Gracias a ella los líderes tienen la oportunidad de convertirse en modelos de liderazgo para un mundo mejor. Stembridge amaba su vida laboral ocupada. Pero en una realidad que cambia vertiginosamente, descubrió que la atención plena lo colocó un segundo por delante de los demás, en la vida y el trabajo. ¿Está preparado para encarar ese cambio? (WOBI)

* Rasmus Hougaard y Jacqueline Carter son socios de The Potential Project International, firma que provee soluciones de mindfullness, y coautores del libro One Second Ahead: Enhancing performance at work with mindfulness.

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