TECNOLOGÍA

Oliver, la empresa que surgió de una falta de información futbolística

La firma produce tobilleras electrónicas que toman métricas del popular deporte.

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José González Ruzo. El emprendedor encontró una oportunidad de negocio. (Foto: La Nación)

Oliver surgió en abril de 2016, de la mano de José González Ruzo, que tenía una necesidad de hacer algo con el fútbol, deporte que practica y que veía alejado de la tecnología. Algo que le llamaba la atención era que, cuando él salía a correr tenía toda la información con solo descargar una aplicación, mientras que cuando jugaba al fútbol no tenía cómo medirlo (a menos que se dedicara al fútbol profesional).

Enseguida comprobó que esta falencia no era sólo local, sino global. Además, vio que el mercado potencial era inmenso: se calcula que en el mundo hay 200 millones de jugadores semiprofesionales. El fútbol crece a una tasa del 5% al 6% anual en cuanto a cantidad de jugadores, lo que lo convierte en el deporte que más avanza.

Presentó su proyecto a Wolox, empresa que hace desarrollo de software y hardware, y les comentó la necesidad que había detectado. Así fue cómo se asociaron para el desarrollo del dispositivo: Wolox se concentró en el desarrollo de la tecnología y González Ruzo lidera el proyecto como CEO. Ahora busca fondos, tanto estatales como del sector privado, para continuar con su desarrollo.

«Los próximos pasos serán levantar el capital inicial para poder producir en serie y lograr el ingreso del proyecto a una aceleradora global para internacionalizarlo», explicó el emprendedor.

La empresa desarrolla una tobillera que tiene sensores que miden toda la performance durante un partido de fútbol. La persona se la coloca, abre la aplicación en su celular, sincroniza la app con el dispositivo, deja el teléfono y se va a jugar. La tobillera se encarga de recoger las métricas en el transcurso del juego. Al terminar, el aparato muestra tres niveles de métricas: atlético (metros recorridos, saltos), salud (ritmo cardíaco, calorías quemadas e índice de fatiga) y futbolístico (se exhibe un mapa de calor para saber cómo se paró en la cancha, la fuerza de impacto a la pelota, cuántas veces se tomó contacto con el balón y cantidad de pases).

«Acá tenemos una multiplicidad de cosas para instrumentar este proyecto: el fútbol es parte de nuestra cultura, además queremos crear valor en nuestro país, generar puestos de trabajo, y por último, porque superar la dificultades en Argentina te preparan para superar obstáculos en cualquier parte del mundo», explicó el emprendedor.

Al referirse a las trabas que se presentan en Argentina, González Ruzo asegura que es difícil conseguir gente con experiencia en ingeniería electrónica y que también se hace dificultoso levantar capital. «Con el cambio de gobierno algunas trabas se están levantando», concluyó.

Por último, ya tiene hecho un estudio por el cual se determinó el valor del producto: el precio es de US$ 99. «El producto tiene algunos diferenciales, como por ejemplo la comparación entre jugadores del equipo (quién corre más o quién le pega más fuerte a la pelota, o quién hizo más goles en el mes) o la comparación con jugadores profesionales», detalló Gonzalez Ruzo. (Fuente: La Nación / GDA)

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