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Lectorati, la red social que reúne a los «homo sapiens lectores» de la región

Un emprendedor argentino logró hacer monetizable esta plataforma a través del e-commerce.

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Lectura. Lectorati impuls que sea también una actividad social para comentar en las redes y generar comunidad. (Foto: Shutterstock)

La lectura también puede ser una actividad social. Así lo creyó Juan Ramiro Fernández (48). El exdirector de Medios Digitales de MTV Networks para América Latina, por mencionar parte de su experiencia, creó una red social de lectores en la que los usuarios comparten información sobre libros y reciben recomendaciones basadas en sus preferencias, «siguen» a quien les interesa, califican textos o producen videos como booktubers.

«Lo que todos los lectores voraces hacemos al llegar a una casa es mirar la biblioteca de esa persona. Es lo más parecido a ver su alma. ¿Qué le interesa? ¿Qué lo motiva? ¿Qué le preocupa? ¿Qué le divierte? Y el momento ideal es cuando descubrimos un libro que no conocíamos y guardamos mentalmente el título para buscarlo después», dice el emprendedor.

«Lectorati (como llamó a la red) busca digitalizar esa experiencia haciendo que el proceso del descubrimiento de nuevas lecturas y su posterior compra sea fácil e interesante», explica Fernández, denominado chief reader (jefe lector) de la empresa.

La dinámica es similar a la de otros medios de este tipo, ya que se puede «seguir» a otros lectores con el fin de descubrir nuevos textos. La concepción, dice el fundador de Lectorati, es una red social temática, distinta de las masivas. «Facebook, como red social, es enorme, pero también es multipropósito: se mezclan los asados de los domingos, las reuniones de egresados, los amigos de las vacaciones y los primeros pasos del bebé. Esa saturación está muy bien, pero también da lugar a espacios de redes verticales con fines específicos, como Tinder o LinkedIn. En este mismo concepto se enmarca Lectorati», cuenta.

El lugar elegido para el lanzamiento, hace casi dos años, fue la Feria del Libro de Buenos Aires. No fue casual: «Es una de las ciudades del mundo con más librerías por habitante», dice Fernández.

La red, que surgió en 2014 con US$ 50.000 de ahorros personales, está conformada por un grupo de 80.000 «homo sapiens lectores», bromea el emprendedor. Este año, con el modelo de monetización probado, prevé facturar US$ 200.000. Tiene dos empleados y tres colaboradores freelance.

Pero monetizar este proyecto llevó meses, «costó muchísimo». «Una vez que lo logramos, fue una montaña rusa. Varias veces tuvimos que parar ventas porque nos superaba la demanda», cuenta Fernández. El envión llegó a través del e-commerce y no de la publicidad de editoriales. Lo que había planeado en un primer momento resultó inviable. Ahora, la plataforma es un canal de venta de libros online que admite, además, la comercialización por parte de terceros como un marketplace. 

Un mercado que alcanzará a Uruguay.

El creador de Lectorati, Juan Ramiro Fernández, proyecta expandir el negocio a la región. «Nacimos con una genuina vocación latinoamericana; por eso, el sitio, si bien no oculta que es de origen argentino, tampoco lo comenta, y siempre nos dirigimos a los usuarios en castellano neutro», señala el emprendedor. Dado que la idea es constituir una red de lectores en español, el objetivo es desarrollar el mercado online de libros en América Latina, con prioridad en Chile, Uruguay y Colombia, y luego, México. (La Nación / GDA)

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