INFORME

La hora del líder "sub-40"

La necesidad de las empresas de innovar y el relevo generacional propician el ascenso de gerentes generales más jóvenes; valorados por su audacia, enfrentan el reto de gestionar gente con más años

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Confianza. Las empresas seleccionan a líderes jóvenes para ocupar altos cargos.

Manuel Gros tiene 26 y es el gerente general en Uruguay de la empresa tecnológica de viajes colaborativos, Cabify. Previamente, se desempeñaba como socio fundador de una agencia de marketing en publicidad digital. Liderar equipos era algo conocido para él, pero no hacerlo en una estructura de tal magnitud.

Casos como el de Gros asoman en el mercado laboral uruguayo, donde cada vez son más frecuentes los gerentes generales menores de 40 años.

El mundo de los negocios y las prácticas de gestión cambiaron notablemente en los últimos años. Las empresas buscan líderes aggiornados a los nuevos enfoques, más preparados y cercanos a las expectativas de la «Generación Y» (nacidos entre 1981 y 1995), aseguró el socio y responsable del departamento de Es-trategia y Capital Humano de la consultora CPA Ferrere, Gonzalo Icasuriaga.

Al momento de seleccionar un candidato para ese tipo de cargo se valoran tres aspectos principales: su capacidad de gerenciamiento y liderazgo; compatibilidad con la cultura de la organización (estilo de gestión, talante, personalidad y valores) y el conocimiento del negocio. La edad es un elemento más para complementar el perfil, pero no un factor esencial, continúo Icasuriaga.

Los gerentes «sub-40» en grandes organizaciones deben lidiar con el hecho de que un alto porcentaje de los empleados —cuando no la mayoría— los supera en edad. Esto puede ocasionar cierto recelo por parte del staff.

Para cuidar que esto no suceda y ganarse el respeto del equipo hay que tener «una idea clara de dónde está el norte, trabajar con mucha humildad y empatía para formar un muy buen equipo en el que cada uno pueda aportar lo mejor de sí», aseguró el gerente general de BIC, Alejo Rey (42), quien asumió el mismo cargo en Hípica Rioplatense, su trabajo anterior, con 37 años.

No obstante, hay que tener clara la función a desempeñar para ser exitoso en el tiempo. Uno de los aspectos que caracteriza a las nuevas generaciones es su estilo de gerenciamiento más colaborativo; las relaciones son más horizontales y no se idealiza tanto al jefe.

«Nadie te ve en un pedestal, lo cual es bueno desde el punto de vista del relacionamiento, pero también es bueno saber marcar que uno es quién toma las decisiones y el que asume los riesgos», apuntó el gerente general de la firma constructora Hormetal, Mauricio Bergeret (36). Comenzó a trabajar en la organización en 2013 como jefe de obra y un año después ascendió a su puesto actual. Tenía entonces 33 años.

Confesó que es un trabajo solitario y que hay que aprender a convivir con ello. «No hay que confundir el rol, por más de que te lleves bien con la gente. Sos el jefe».

Estos gerentes no ven en la edad el principal reto a superar como gerentes sino en la responsabilidad que conlleva el cargo para «lo cual no hay carrera universitaria que te prepare para ello», señaló el gerente general de UES, Sebastián Salveraglio (36), quien se desempeña en esa posición desde marzo de 2015.

Puntos a favor

La experiencia sigue siendo elemental para seleccionar al candidato perfecto a un puesto en una empresa, ya que «hace al conocimiento del negocio», según el director de la consultora Advice, Federico Muttoni.

Sin embargo, no hay que peinar canas para tener la trayectoria adecuada, aclaró. El buen rendimiento de jóvenes líderes produjo que se derribara el viejo paradigma de que el crecimiento jerárquico venía de la mano de la edad.

A su favor, los jóvenes de la «Generación Y» tienen ciertos atributos para usar como armas a la hora de desempeñarse en roles de decisión. Son multifacéticos, osados, ambiciosos, e innovadores. Además, destacan por ser nativos digitales, lo que les brinda herramientas para afrontar la transformación que están viviendo los negocios en la actualidad.

«Son personas que se educaron y crecieron junto con la transformación tecnológica. Su conocimiento en esta área es una ventaja competitiva», afirmó Muttoni.

Por otro lado, en las generaciones más maduras, los esquemas de delegación son más rígidos y la experiencia les ha enseñado la importancia de analizar los temas con más profundidad, medir con más precaución los compromisos y riesgos a asumir. En cambio, los jóvenes tienden a establecer objetivos más ambiciosos, en parte por la falta de experiencia al momento de fijar las metas, opinó el gerente general de Automóvil Club, Daniel Ordoqui, quien asumió el rol hace casi una década con 34 años.

La proliferación y el éxito de startups a nivel mundial provocaron que la innovación sea percibida como un factor clave a la hora de liderar un negocio. En este punto se detuvo la gerente general de Smart Hotel Montevideo, Lucile Gutiérrez. «Ser joven implica estar más entusiasmado, querer probar, tener nuevas ideas», consideró y agregó que esta característica no tiene edades excluyentes. Gutiérrez ingresó el año pasado a la empresa con 27 años en el puesto de Room manager. Después de dos meses, obtuvo su cargo actual.

Otro de los elementos que hacen atractivas a las nuevas generaciones es que en general tienen menos responsabilidades extra laborales, lo que les permite sacrificar un poco de su tiempo libre para resolver temas de la oficina. «En este momento no me molesta tanto estar conectado a toda hora. Quizá en otra circunstancia de la vida, con una familia consolidada, quiera separar un poco más los tantos», comentó Gros.

Pero no todo es oro. Los millennials juegan con la desventaja de frustrarse rápido. «Alguien mayor ha tenido que perseverar mucho más para conseguir logros en su carrera y en su vida que las generaciones más jóvenes, que están acostumbradas a lo inmediato», sostuvo Muttoni.

Saber manejar la frustración y la ansiedad puede ser clave para que los jóvenes se calcen los zapatos de sus experimentados antecesores.

MBA, un trampolín para llegar a la alta gerencia

Los nuevas generaciones se preparan para afrontar este tipo de cargos. El posgrado «Máster en Administración y Dirección de Empresas» (MBA por sus siglas en inglés) es uno de los caminos más seguros y transitados para alcanzar estos puestos a corto plazo, salteándose el paso de hacer carrera en una empresa. «Las personas sienten cierta inquietud por saber cómo se manejan las empresas hoy en día y estudian para entenderlo», arguyó el gerente general de la empresa constructora Hormetal, Mauricio Bergeret. Con estos conocimientos adquiridos, las organizaciones se animan a recurrir a perfiles de líderes más jóvenes para ocupar altos cargos, explicó el ejecutivo.

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