Marketing - Deportivo

A la hora de dirigir, también importa lo de afuera

A medida que los técnicos ganan prestigio desde la línea de cal, las marcas buscan pegarse a ellos. Algunas influyen en sus contratos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
"Pep". Encabeza el top ten de DT mejor remunerado (US$ 24,4 millones). (Foto: AFP)

Si uno busca fotos del pasado reciente de Pablo Guede en Google Images, encuentra que el entrenador de San Lorenzo de Almagro usaba remera Under Armour cuando dirigía en Chile, y en los entrenamientos lucía la de la pipa con la sigla DT y en el pecho el Banco Ciudad, su sponsor. ¿Cuál es la razón entonces de que haya salido el sábado pasado ante Vélez Sarsfield por el campeonato argentino con una remera blanca con enorme isologo de Adidas Originals azul en el pecho? Entre los twitteros que recurren a "la segunda pantalla" cuando un partido se pone monótono fue "el tema" del sábado por la tarde.

Resulta extraño que no figure en el contrato, como se acostumbra, que el entrenador use indumentaria oficial del equipo. Más curioso aún es que suceda en un club como el de Marcelo Tinelli, que tiene millones de seguidores en redes sociales para "poner en caja" a su DT si fuera necesario. ¿O habrá hecho la vista gorda el conductor televisivo y VP de San Lorenzo para echarle un poco más de leña al fuego de su permanente disputa con Nike para que haga más pilcha de su club, el Ciclón? El dilema es difícil de descifrar.

Lo cierto, lo concreto, es que los entrenadores cada vez han tomado más vuelo, y son más mirados y enfocados que antes.

Por casa todo parece alineado con lo políticamente correcto. Gustavo Munúa, DT de Nacional, usa traje y, si hace frío, luce el camperón oficial del Bolso made in Umbro. Jorge "Polilla" da Silva vive enfundado con la indumentaria Puma de los carboneros. El Maestro Tabárez viste ropa oficial también de Puma en Eliminatorias, y en Mundiales luce riguroso saco y corbata.

El que sacó los pies del plato en la selección, allá por 2003, fue Juan Ramón Carrasco, quien se mandó traer estruendosos y coloridos trajes de tela italiana. Hoy, en River, usa ropa de la marca MASS, la misma que viste al plantel.

Estos cruces de marcas levantaron polvareda cuando lo hacían los futbolistas. Ese fue el caso de dos «embajadores» de Nike, Mario Götze y el ghanés Jerome Boateng, ambos en el Bayern Munich, quienes en distintos momentos lucieron la pipa cuando debían tener las tres tiras de Adidas, que no solo viste al club bávaro, sino que además es socio.

Pero eso no sucedía en los entrenadores hasta que llegó una visagra llamada José Mourinho. El coach portugués, que hasta hace poco tiempo dirigía el Chelsea, cerró un contrato aparte con Adidas para convertirse en su embajador y ahora trascendió que está negociando para ser DT del Manchester United (que tiene de sponsor a las tres tiras). "Mou" incluso hizo camisetas alusivas con la frase 2The Special One". Eso motorizó que las distintas marcas de indumentaria salieran a conquistar celebrities.

El Real Madrid está bien alineado, pues su nuevo entrenador, Zinedine Zidane, es desde hace muchos años una de las caras de Adidas, empresa que viste a la Casa Blanca.

Ahora habrá que echarle el ojo a lo que sucederá con Josep Guardiola. «Pep» se hizo famoso en el FC Barcelona con la pipa, y Adidas fue uno de los que ayudó en la "vaquita" para el resonante pase al Bayern Munich. ¿Qué sucederá ahora cuando el catalán se ponga el buzo de DT del Manchester City, que históricamente supo tener Umbro (la marca del rombo que ya compró Nike)?

Tiene lógica el interés de las marcas por lo que usen los entrenadores. Los números hablan. Según la prestigiosa revista France Football, estos fueron los contratos de los 10 DT mejor remunerados en 2015: Guardiola en Bayern Munich (US$ 24,4 millones), Mourinho en Chelsea (US$ 17,4 millones), Arsene Wenger en el Arsenal (US$ 13,6 millones), Louis Van Gaal en Manchester United y Luis Enrique en Barcelona (US$ 11,5 millones cada uno), Rafa Benitez, hasta que estuvo en el Real Madrid (US$ 9,2 millones), Roberto Mancini en el Inter, Manuel Pellegrini en el Manchester City (US$ 6,9 millones), y cierra Antonio Conte, entrenador de la selección italiana, quien percibe por año US$ 6,4 millones. ¿Es suficiente referirse a estos números para entender que la "pilcha" no es lo de menos?
* Periodista especializado en empresas y marketing deportivo.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)