Negocios

En la guerra de bebidas, rinde cruzar fronteras y cambiar la estrategia

Quilmes incursionó en refrescos y helados con alcohol; Pepsi y Coca-Cola ampliaron su repertorio.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Guaraná Antarctica. Quilmes estima que venderá en Argentina, unos 20 millones de litros en 2016 de esta bebida.

Cerveceras que lanzan gaseosas, envases que viran hacia la lata y dejan atrás el vidrio, energizantes a la espera de la entrada de competidores internacionales y cada vez más jugadores que se meten en la pelea de los "listos para tomar". Todo esto forma parte de una nueva batalla en el universo de las bebidas, que cada año se aviva aún más con la llegada del verano.

Lo que está en juego no es poco. Argentina no solo es uno de los países del mundo con una mayor demanda de gaseosas —cada argentino, en promedio, toma 118,7 litros al año—, sino también uno de los que lidera en la región el consumo de líquidos por día, con 2,3 per cápita, de los cuales solo 0,4 litros (algo así como dos vasos) corresponden a agua pura, según los resultados presentados hace un poco más de un mes en el Congreso Latinoamericano de Nutrición.

La primera bomba de la temporada la tiró Cervecería y Maltería Quilmes, que hace unas semanas se lanzó de lleno en la góndola de las gaseosas con Guaraná Antarctica (la marca de origen brasileño), en lo que constituye su debut en la categoría sin alcohol. «Saldremos con otras sorpresas no alcohólicas, pero aún no podemos adelantar los nombres», dice Lucas Adur, gerente de Nuevos Negocios no Alcohólicos de Quilmes.

En un estudio que hizo Quilmes, más de 80% de la gente decía que compraría Guaraná Antarctica si se lanzaba en la Argentina. El volumen estimado de este año (noviembre y diciembre) es de tres millones de litros y en la empresa están confiados en que en 2016 podrán superar la barrera de los 20 millones. "Hoy salimos con lata de 354 cc y botella de 1,5 litros. En febrero lanzaremos el calibre emblemático de la categoría, el de 2,25 litros", detalla Adur.

CCU, su rival en el mundo de las cervezas, tiene la mira puesta en tornarse más competitiva de la mano de la mayor incorporación de latas a su portfolio. Más eficientes, versátiles y en línea con lo que ocurre en el mundo entero, las latas representan el 20% en el mix del volumen de la empresa frente al 5% que tenía hace un año. La estrategia incluye que la lata tenga un precio equivalente al litro en botella.

CCU lidera el share de la industria en latas, con 50% del volumen total. En la industria en general, la participación de las latas es 5% frente al 2,8% de 2014. "Queremos consolidar el liderazgo en ese envase. Apuntamos a que las latas sean el 30% o 40% de nuestro volumen", dice Ricardo Olivares, gerente general de Cervezas de CCU. La compañía invirtió US$ 4 millones en su planta de latas de Santa Fe.

Listas para competir.

En paralelo a su incursión en gaseosas, Quilmes está apostando a las bebidas ready to drink (listas para tomar), que es la categoría que más crece dentro de bebidas alcohólicas. Para este negocio, la firma lanzó su marca Mixxtail que compite en forma directa con Gancia One, Dr. Lemon y Pronto, de la empresa Cepas.

"Hay tendencias que la cerveza no logra acompañar, por eso exploramos otras categorías. En este caso, Mixxtail es una bebida de cereales y malta fermentados (sin alcohol añadido)", dice Juan Zarattini, director de Marketing de Mixxtail y Brahma. Empezó con el sabor mojito y siguió con caipiroska, caipiroska de frutilla y maracuyá. "Competimos con el Fernet, Gancia y todos los aperitivos", precisa.

Zarattini cuenta que está previsto lanzar una edición de helados Mixxtail, para sorprender en playas y boliches, con los sabores mojito y caipiroska.

Si bien es una categoría chica, el crecimiento de las ready to drink ha sido explosivo: 200% y seis millones de cajas de nueve litros vendidas en 2015, según International Wines Spirits Report. A su vez, a las cerveceras les resulta más fácil elaborar un ready to drink que una cerveza.

Por el lado de las bebidas no alcohólicas, la mayor batalla se desarrolla en el universo de las aguas saborizadas, donde confluyen Danone con Ser, Villa del Sur, Villavicencio y We, Coca-Cola con Aquarius y Cepas con Terma.

El cruce de fronteras también se popularizó entre los fabricantes de gaseosas: Coca-Cola ya está incursionando en tés (Fuze Tea), aguas saborizadas (Aquarius) y jugos (Cepita), mientras que Pepsi se hizo fuerte en las aguas gasificadas con H2Oh!, pero no quiere descuidar su negocio principal. Lo último en su portafolio es la 7UP Limonada.

Sabores y energía.

La gerenta de Comunicación de Danone, Sofía Lobo, resalta el lanzamiento de su nueva línea «doble sabor». Se trata de Levité frutilla-limón y mango-naranja. "Con estas nuevas propuestas, la marca incursiona en un nuevo segmento, presentando una bebida con dos sabores juntos", subraya la ejecutiva.

En el más reducido mundo de los energizantes, dos contendientes aparecen en escena: el líder absoluto, Speed, marca suiza cuya licencia en Argentina detenta Víctor Stinfale, y RAD 60, que apunta a un consumo diurno y en envases más grandes. "Tenemos cada vez menos jugadores", describe Eric Pleticos, dueño de la firma World Spirits, que comercializa RAD 60. "Las trabas a las importaciones dejaron fuera del mercado a marcas que a nivel mundial son líderes, como Red Bull y Monster. Pero ahora, si se abre el comercio, hay que prepararse para el aluvión", advierte el empresario. La Nación / GDA

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)