NEGOCIOS

Golosinas y snacks de Brasil conquistan los paladares uruguayos

Empresas norteñas de alimentos tienen al mercado local como uno de sus tres principales destinos.

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Maxmallows. Los malvaviscos son el producto más vendido de Docile Alimentos.

Para Brasil, Uruguay ya no representa el recuerdo amargo de una épica contienda deportiva del siglo pasado. Hoy, es uno de sus tres mejores mercados para colocar sus chocolates, golosinas y snacks. La relación no es circunstancial. De hecho, algunas empresas norteñas de estas categorías venden al mercado uruguayo desde hace más de una década.

Riclan produce unas 50 toneladas de golosinas por mes y exporta a más de 72 países. Está ubicada en Río Claro (San Pablo) y da empleo a unas 1.000 personas. Su director de Negocios Internacionales Romu- aldo da Silva, no termina de comprender «cómo un país de 3 millones de personas es el tercer mercado de la empresa y el primero a nivel de consumo per cápita».

Esta compañía familiar con 74 años de historia, tiene dos plantas que cubren una superficie de 20.000 metros cuadrados (m2), y está equipada con maquinaria de última tecnología capaz de producir 1.600 caramelos por minuto. Su producto «estrella» son las pastillas Freegells Menthol, en un catálogo de más de 50 artículos.

Ricardo Heineck es director general y uno de los tres hermanos dueños de Docile Alimentos. En ese rol se encarga de la idea, el desarrollo y la elaboración de nuevos productos. Al hablar sobre la empresa, se emociona cuando se refiere a las más de 50 líneas de golosinas que tienen, pero la gelatina Docile es un caso especial. Recuerda que sus primeros estudios de mercado los realizó con sus hijas y las amigas de ellas. «Les daba a probar y me tenían que decir, si les gustaba la textura, el sabor, el color y el envoltorio. Todos quedábamos contentos, ellas porque tenían las golosinas que querían y yo porque sabía que tendría un producto que a los niños les gustaría», valoró.

Uruguay es el segundo mercado de Docile Alimentos, por debajo de Paraguay y por arriba de Argentina. La empresa cuenta con maquinaria alemana de avanzada, una pieza clave en la fabricación de su producto más vendido: los Maxmallows (malvaviscos).

Vonpar, detrás de los reconocidos maní con chocolate Bib’s, tiene una de sus tres fábricas en Arroio do Meio (Río Grande do Sul) y es la más moderna de su rubro. Por caso, su línea de producción está totalmente automatizada.

Considerada la primera fábrica de chocolates en instalarse en el país (1891), actualmente exporta a más de 40 países, entre ellos se destaca Uruguay, su tercer mercado en importancia, debajo de Ghana y Paraguay.

«Por qué tenemos que importar chocolates si estamos en Brasil», se preguntaba el matrimonio (de Ivan y Maite) Blumenschein, allá por 2004. Su respuesta fue incursionar en el mundo de las golosinas con Nugali Chocolates. Iván recuerda que los primeros años fueron de experimentación y eso permitió lograr la calidad exquisita que hoy tienen sus chocolates. Se asociaron con cultivadores de Bahía, ya que en la zona se cultiva cacao sin agredir el ecosistema de la Mata Atlántica que tanto favorece a los granos. Su chocolate (con 70% de cacao) es el más popular entre sus 25 productos.

Aunque puede ser tentador crecer en volumen, los Blumenschein decidieron no ampliar su producción para priorizar la calidad. Esa visión ha convertido a Nugali Chocolates en una de las empresas del sector con más proyección. Fuera de fronteras, vende a Dubái, Japón y EE.UU., entre otros países. Uruguay, por ahora, no integra la lista.

El recorrido por esta «ruta dulce» reserva un par de escalas antes de concluir; la primera es la cava Valduga, un casco antiguo que se asemeja a un castillo medieval, y luego en la bodega Miolo, donde invitan a una degustación de diferentes chocolates y vinos de la región. El visitante no puede dejar de probar un chocolate 80% de cacao junto a un buen Merlot; la mezcla recompensa con una explosión de sabores, olores y colores digna de una final del mundo.

Novedades

Con una de las locaciones más hermosas, Enova Food, tiene una de sus fábricas, caracterizada por producir golosinas sin colorantes, en los frondosos morros que rodean el pueblo de Queluz (San Pablo). Los destinos a los que exporta incluyen mercados tan distantes como Japón e Inglaterra, y también Uruguay donde sus productos se pueden encontrar en las cadenas Tienda Inglesa, Disco y Ta-Ta.

La presencia de Enova Food en Uruguay no es testimonial; es donde comenzó su internacionalización y representa el 20% de su producción. Aquí también estrenará Iso Sport, una bebida energizante en polvo que promete «revolucionar el mercado ya que es natural y solo se debe disolver en agua para consumirlo».

Otra novedad en el mercado local será Cuida Bem, de la empresa Santa Helena. Fundada por la familia Fechino hace 70 años, la compañía se encuentra en Riverao Preto, cuenta con una planta de tres pisos en la que fabrican maní japonés —que se vende en Uruguay— y otros 100 productos. Su volumen de 800 toneladas por mes se vuelca al mercado interno, y solo el 5% se exporta. Con presencia en Uruguay desde hace 12 años, Santa Helena apunta a seguir creciendo de la mano de socios locales.

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