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Ganar-ganar, la fórmula base de la eficiencia energética

Con medidas sencillas o de bajo costo es posible reducir el consumo de energía casi un 50% y, además, lograr el beneficio del MIEM de hasta un 15% menos en la factura de UTE por seis meses

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Costo. Cada grado fuera de la zona de confort (entre 23° y 25°) en aires acondicionados, gasta un 5% más de energía. (Foto: Google Images)

Algunas no implican demasiado esfuerzo ni inversión. Otras son costosas pero se repagan en pocos años. Tomar medidas de eficiencia energética puede generar un ahorro que en algunos casos llega hasta un 50% en el consumo energético, sin alterar en lo más mínimo el servicio o nivel de producción.

La realidad muestra que si bien existe preocupación por mejorar la forma en que se consume energía, aún se cometen errores tanto en oficinas, centros comerciales o industrias, donde la calefacción es la principal preocupación: representa entre un 50% y un 60% del consumo total. Lo secunda la iluminación, con entre 20% y 30%, explicó Ernesto Elenter, de la consultora SEG Ingeniería. El resto responde a computadoras, ascensores, escaleras mecánicas y otros.

Detectar esos errores mediante una auditoría energética profesionales es el primer paso. Para esto, en la Dirección Nacional de Energía se puede chequear un listado de Esco (Energy Service Company), que son empresas capacitadas y certificadas para brindar esos servicios. En muchos casos, la auditoría no implica un costo previo, sino que se abona según el ahorro logrado.

Calor y frío

Calefaccionar un ambiente en algunos casos genera sobrecostos debido a pérdidas de calor o frío. La ausencia de doble vidrio, la existencia de filtraciones de aire o vidrios sin films protectores son algunos de los errores más comunes, explicó Elenter. "Los vidrios son uno de los principales puntos de salida de calor o frío. Las soluciones son colocar doble ventana o films que impidan la entrada de rayos infrarrojos", aconsejó. Según el experto, en el caso de una construcción nueva la diferencia de costo entre vidrio simple y vidrio doble o con cámara se repaga en dos años.

También hay medidas gratis. "El seteo de temperatura en los aires acondicionados es algo que no siempre se cuida. Si están a una temperatura muy baja consumen aunque no sea necesario", explicó Ricardo Wasersztein, director de Alternativas Sustentables. En este caso, Elenter recomienda ajustar el set point de la temperatura a la zona de confort, entre 23 y 25 grados. "Cada grado de diferencia gasta un 5% más de energía y quita confort", ilustró el ingeniero de SEG, quien también recomendó utilizar tecnología que centralice el manejo de varios equipos y que los apague si no son necesarios.

En Portones Shopping el aire acondicionado es un 50% del gasto energético, indicó Fernando Manfredi, gerente de operaciones de ese centro comercial. Para reducir costos, la empresa apostó por el sistema Free Cooling, que mediante sensores internos en invierno "decide" cuándo apagar el aire acondicionado y tomar aire del exterior para refrigerar el shopping, explicó.

Otro gasto importante lo representan las calderas que generan calor. Según Elenter, si se regulan sus calentadores con analizadores de combustión se logra ahorrar hasta un 30% del consumo. "Muchos edificios que consumen agua caliente con caldera a fuel oil, gas o leña, como los hoteles o clubes, no lo tienen regulado y están consumiendo entre 5% y 10%, o más", dijo.

En Fanapel, la solución fue sustituir la antigua caldera de vapor de fuel oil por una de biomasa. Esa medida elevó la capacidad de generación eléctrica de 3 MW a 7 MW, explicó Álvaro Torres, gerente de planta de la empresa. En total, se sustituye energía eléctrica comprada por generación propia por un total de 44.000 Mwh/año, con un repago del proyecto en cuatro años, destacó.

Además, el proyecto incluye modificaciones en los consumos de vapor de la planta y en el esquema de control de distribución que optimizan la generación eléctrica. "Por ejemplo, se instaló un calentador de vapor para los calefones donde ya no se usa energía eléctrica. Se logró reducir el consumo en 15 MWh/año, y se repagaría en cuatro años y medio", dijo Torres.

Iluminación

En iluminación también hay trabajo por hacer. No prender luces si no hay gente o si hay luz natural, instalar sensores que indican la cantidad de luz necesaria o, según el uso, migrar a tecnología LED son medidas a tener en cuenta. Esta última disminuye hasta 50% el gasto y las lámparas duran 50.000 horas frente a 1.000 de las incandescentes.

Portones abrazó esas ventajas y hace tres años comenzó a recambiar su luminaria por LED donde fuera posible, dijo Manfredi. Como complemento, en su estacionamiento instaló sensores de actividad que reducen la iluminación si baja la presencia de autos.

Fanapel también apostó al LED en su planta. Con esta medida, la empresa logró un ahorro en el consumo de 154 MWh/año, con un repago previsto de la inversión en un año, destacó Torres. La empresa también aplicó otras acciones que apuntan a la eficiencia energética, como la instalación de variadores de velocidad en motores de inducción y motores de alterna y drives regenerativos en la bovinas de papel, que devuelven la energía del frenado a la red eléctrica.

Consumo inteligente

La tecnología aparece como la gran aliada para mejorar el consumo. Por ejemplo, en Portones Shopping los sistemas que mueven las escaleras mecánicas y las bombas que hacen circular agua fría por los locales "estudian2 el movimiento de las personas y enlentecen su actividad si no hay un fuerte flujo de personas.

"En total, con todas las medidas, en Portones Shopping generamos un ahorro de energía de un 15%, sin afectar la calidad del servicio", destacó Manfredi.

También se puede ser «inteligente» a la hora de contratar la energía en UTE. Si se elige la tarifa horaria y la potencia correcta, y se corrige el uso de energía reactiva, es posible ahorrar entre 10% y 30% de los gastos, sostuvo Elenter.

Según Juan Carlos Patrone, gerente de mercado de UTE, contratar mal la potencia es otro de los principales errores observados por el ente en los consumidores comerciales. "Generalmente contratan más de lo necesario", afirmó.

Elegir bien la potencia o la tarifa contratada además de generar ahorro puede resultar educativo. "En quienes lo aplicaron se nota un cambio de comportamiento, hay más disciplina y conciencia de uso", apuntó Marcelo González, quien está el frente de la Unidad de Eficiencia Energética de UTE, que fue creada hace unos 10 años y brinda servicios de eficiencia energética a clientes.

Ya sea apretando un botón, colocar un film, o cambiar una caldera, reducir la factura energética puede ser tan fácil como cambiar una lamparita.

Consumo eficiente recibirá US$ 7,5 millones del MIEM

Ser más eficiente no solo reduce la factura de UTE por el menor consumo sino que puede generar un descuento extra de hasta 15% por seis meses. Esto es posible gracias al plan de beneficios de la Dirección Nacional de Energía (DNE) del MIEM, para empresas que presenten medidas de eficiencia energética que impliquen una reducción temporal en la facturación eléctrica. Puesto en marcha en 2014, para la nueva etapa se decidió ampliar el monto total de US$ 1,5 millones a US$ 7,5 millones. El pasado año, el programa benefició a 20 empresas de las 30 que se presentaron en rubros como frigoríficos, industria láctea, molinos, bebidas, industria textil, papel y celulosa, industria química, caucho y plástico y otras manufactureras. Según el MIEM, el consumo de estas industrias representó en 2013 el 15% de la demanda eléctrica del sector y las medidas aplicadas redujeron cerca de un 8% de su consumo anual.

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