TECNOLOGÍA

Ford quiere que su auto sin chofer haga delivery de pizza

La automotriz aprovechará una prueba de entregas a domicilio con la cadena Domino’s, para mostrar su tecnología en vehículos autónomos.

En la carrera para desarrollar vehículos autónomos, mucha de la atención se ha enfocado en el transporte de pasajeros. Pero el envío de productos —desde víveres a paquetes, libros y más— puede ofrecer una posibilidad de negocio considerable también.

«Creemos que hay una muy buena oportunidad», dijo Sherif Marakby, vicepresidente del área de vehículos autónomos y eléctricos de la automotriz Ford. Y para esa fabricante estadounidense, el camino comienza con pizza.

La popular cadena de pizzerías Domino’s comenzará este miércoles y por seis semanas a testear el sistema de reparto de productos usando un vehículo autónomo. El delivery será en un sedán Ford Fusion equipado con suficientes sensores, electrónica y software para encontrar el camino a los hogares y las oficinas dentro de un área de la ciudad de Ann Arbor, situada al oeste de Detroit.

«Va a ser una verdadera experiencia de aprendizaje», afirmó Dennis Maloney, chief digital officer de Domino’s. «Nadie realmente sabe lo que va a pasar cuando los clientes reciban al auto. Se van a encontrar con un vehículo; no hay interacción humana», explicó.

Ford es vista como una firma rezagada en el desarrollo de vehículos autónomos por lo que este experimento ofrece la oportunidad de exhibir su tecnología.

En cuanto a la opción de usar estos automóviles en forma permanente para hacer delivery, Marakby dijo que la compañía espera que el «despegue» sea en 2021, cuando Ford espera comenzar a producir un vehículo completamente autónomo sin dirección ni pedales.

Para la prueba con Domino’s, Ford recurrió a una versión sin conductor de su modelo Fusion que escanea el camino con un radar y cámaras. También emplea el sistema LiDAR, una especie de radar basado en rayos láser, que montado en el techo permite calcular la distancia hasta un objeto o superficie. Las imágenes recabadas son comparadas instantáneamente con mapas digitales detallados para asegurar que el auto sepa de forma precisa dónde está en el camino y cómo llegar a su destino.

Como precaución, el vehículo tendrá un conductor frente al volante para hacerse cargo de la situación ante un desperfecto, mientras que un ingeniero de Ford viajará como copiloto para monitorear el funcionamiento del sistema electrónico y de las computadoras. Además, un empleado de Domino’s irá en el asiento trasero para comprobar la respuesta del cliente. Las ventanas y parabrisas del vehículo estarán oscurecidos para que los clientes no vean al conductor.

Tras la llegada del vehículo al domicilio, el consumidor tendrá que salir de su casa y abrir la puerta trasera del automóvil con un código proporcionado con la compra de la pizza para obtener la comida. Ahora, ciertamente, los consumidores tendrán una ventaja al recibir su pizza de un coche autónomo: sin chofer, no tendrá que pagar propina. (En base a The new York Times y EFE)

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