NEGOCIOS

El creador de Amazon sale a la conquista del espacio

Jeff Bezos consiguió el primer cliente para su compañía de cohetes, Blue Origin. El empresario busca liderar un negocio que intenta despegar.

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Jeff Bezos. Cree que en el futuro la gente vivirá y trabajará en el espacio.

Jeff Bezos, el billonario CEO de Amazon, fundó una compañía de cohetes como un hobby hace 16 años. Ahora esa compañía, Blue Origin, finalmente tiene su primer cliente pago lo que da muestra de su crecimiento para convertirse en un negocio completamente desarrollado. El martes 7, Bezos anunció el nombre de ese cliente, el proveedor de televisión satelital Eutelsat. En unos cinco años, Eutelsat, con base en París, enlazará uno de sus satélites a un nuevo cohete Blue Origin para ser entregado al espacio, un proceso que ha realizado docenas de veces con otros socios espaciales.

Para Blue Origin, la relación representa su evolución desde una compañía obsesionada con la ingeniería en una que también busca un beneficio económico.

Esa meta puede ser lejana, con grandes riesgos, elevados costos y sin garantía de que haya suficientes consumidores que necesiten transporte más allá de la Tierra. Blue Origin, con sede en Washington, ha lanzado solo su cohete New Shepard unos 100 kilómetros hacia el espacio, antes de volver a la Tierra.

La alianza comercial pone más cerca a Blue Origin de SpaceX, creada por el fundador de Tesla, Elon Musk. SpaceX ha estado lanzando satélites y llevando carga de la NASA a la Estación Espacial Internacional por varios años. La semana pasada, SpaceX anunció que dos turistas pagarían para volar alrededor de la Luna en un viaje de una semana de duración. Otro jugador que apuesta al negocio aeroespacial es Virgin, del magnate británico Richard Branson.

Las compañías son parte de un boom del sector privado espacial que ha restablecido la posición de EE.UU. en el mundo de la exploración y tecnología aeroespacial. Boeing, Lockheed Martin y otras compañías espaciales internacionales con fines comerciales están compitiendo con los emprendedores tecnológicos por clientes corporativos y de gobierno.

Bezos, fiel a su enfoque en los negocios, está mirando a futuro. «La visión de largo plazo es que millones de personas vivirán y trabajarán en el espacio», dijo en su discurso durante la conferencia Satellite 2017 en Washington.

Para que eso suceda, Blue Origin debe dar varios pasos intermedios. Entre ellos, necesita reducir los costos de lanzamientos mediante la reutilización de cohetes y otros equipos, fundamentó Bezos.

Nuevas aplicaciones para satélites, incluyendo Internet de banda ancha, cartografía y otros servicios, han alimentado una mayor demanda. Los analistas dijeron que las compañías de cohetes podrían cubrir la necesidad para poner en órbita esos satélites en los próximos años.

El acuerdo con Eutelsat es una «declaración definitiva a la industria de que Blue Origin será un vehículo de lanzamiento comercial viable», evaluó Carissa Bryce Christensen, directora ejecutiva de la consultora Bryce Space and Technology.

Expectativas

El público de pie para escuchar a Bezos en el Centro de Convenciones Walter E. Washington el martes 7 ilustró el renovado entusiasmo por la industria espacial comercial. El espacio ha sido durante mucho tiempo una búsqueda de inversores ricos, y Bezos y Musk han capturado la mayor atención pública en los últimos años por sus visiones audaces. SpaceX se concentra en llegar y habitar Marte. Blue Origin puede estar construyendo una flota de cohetes para hacer entregas a la Luna y más allá.

«Bezos está invirtiendo porque quiere transformar la vida de las personas con desarrollos espaciales, pero la expectativa siempre ha sido que esto llegue a ser un negocio exitoso», apuntó Christensen.

Esas ambiciones tienen muchos escépticos que no ven cómo estos costosos proyectos pueden volverse rentables. Aún con un aumento de las tecnologías satelitales y tal vez una creciente industria turística espacial, la demanda puede ser insuficiente para cubrir los grandes costos de las empresas de cohetes destinados a investigación, desarrollo y lanzamiento.

«Usted no conseguiría nada sin tener soñadores por ahí, pero ¿cómo traduce esos sueños en un negocio rentable? Eso es muy difícil», sostuvo Henry Hertzfeld, profesor en el Instituto de Política Espacial de la Universidad George Washington.

Blue Origin, que tiene más de 1.000 empleados, ha mejorado su tecnología para transportar cargamentos más grandes. Hace unos meses, la compañía comenzó a cortejar clientes, y Eutelsat surgió como un socio ideal porque tenía experiencia trabajando con vehículos lanzados por primera vez, destacó Bezos.

El cohete New Glenn de Blue Origin será fabricado y lanzado en el Centro espacial Kennedy en Florida. Se espera que esté terminado en 2020 y será usado para transportar uno de los satélites geoestacionarios de Eutelsat. Los detalles financieros de la alianza con Eutelsat no fueron divulgados. En un video, Bezos reveló detalles acerca del motor BE-4 con que estará equipado el cohete y cómo será capaz de transportar 50 toneladas de carga y aterrizar en una barcaza en movimiento.

«Su sólido enfoque de ingeniería, y su política para desarrollar tecnologías que formarán la base de una amplia generación de lanzadores, corresponde a lo que esperamos de nuestros socios industriales», declaró en un comunicado Rodolphe Belmer, director ejecutivo de Eutelstat.

Bezos afirmó que estaba acercándose a su proyecto espacial con un gran cuota de paciencia. «Me gusta hacer cosas de manera incremental», sentenció, resaltando que la mascota de Blue Origin es una tortuga. Con enormes costos y riesgos en cada lanzamiento, es importante no saltearse pasos, argumentó.

«Lento es suave y suave significa rápido», definió Bezos, que también es propietario de The Washington Post y de un reloj que dará la hora por 10.000 años. «He visto esto en cada emprendimiento en el que he estado», remató. En base a The New York Times

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