NEGOCIOS

La cordobesa Grido quiere llevar su «guerra del helado» a toda la región

A mediano plazo analiza llegar a Brasil, Bolivia y Perú; prevé incorporar nuevas líneas de productos.

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Santiago. Asegura que el secreto es acompañar el crecimiento con inversión. (Foto: La Nación / GDA)

La cordobesa Grido es la primera fabricante en Argentina y quinta en el mundo de venta de helados a través de cadenas en un ranking que lidera Häagen-Dazs. Tras copar el mercado con 1.400 locales en todas las provincias y abrir franquicias en Chile, Uruguay y Paraguay, su próximo paso es la conquista del mercado sudamericano.

Sebastián Santiago, titular de Helacor SA, dice que el «secreto» es acompañar el crecimiento con inversión. Este año añadirán a su planta una cámara de frío robotizada para seguir agregando eficiencia al manejo de los productos, y sumarán a las pizzas congeladas que ya venden nuevas líneas de alimentos.

El presidente de Grido insiste que la industria siempre tuvo buena calidad, pero a un costo alto: «La propuesta fue replicar la estrategia de la heladería familiar, pero con franquicias para que también atendieran los dueños».

En 2010 el consumo de helado per cápita en Argentina era de tres kilos anuales, hoy es de siete. Santiago asegura que hay potencial para seguir creciendo. «La cantidad ( de producción), sumada a la tecnología, nos permite reducir costos. Siempre tuvimos una visión de largo plazo, pero nunca pensamos llegar a 1.400 bocas; pensábamos en 50 y después en 500. Ahora ya no ponemos techo», confiesa.

La fábrica de 12.000 metros cuadrados en el parque industrial Ferreyra es una de las más modernas de América del Sur; su maquinaria permite, por ejemplo, producir 30.000 bombones escoceses o 1.000 tortas por hora. Con la instalación de la cámara de frío robotizada almacenará 10 millones de kilos, solucionando el guardado de la producción. La inversión solo en este equipo fue de US$ 15 millones.

La ampliación de la planta responde al objetivo de hacerse fuerte como un jugador regional. En 2006, desembarcó en Chile, donde hoy tiene 50 franquicias. En Uruguay tiene 65 y el año pasado la marca entró en Paraguay (15 franquicias).

Santiago admite que aún no tienen definidos nuevos destinos, pero a mediano plazo analizan los mercados de Brasil, Perú y Bolivia.

Helacor SA —que también desarrolla la marca Vía Bana, presente en una decena de provincias— concentra toda su producción en Córdoba, desde donde distribuye en camiones ultracongelados a todo el país y los limítrofes.

Santiago recuerda con cierto humor la «guerra del helado» cuando desembarcó Grido en Rosario, hace unos seis años. La Cámara Industrial y Comercial del Helado Artesanal de esa ciudad entendió que los precios más bajos de la marca cordobesa eran una amenaza para el negocio y logró que se aprobara una ordenanza que limita el número de heladerías con el mismo nombre; ninguna cadena pueda contar con más del 10% de los comercios habilitados dentro del rubro. «Nos veían como los chinos que llegábamos a conquistar el mercado —ironiza el empresario—. Ya se dieron cuenta de que el consumo creció, se sumaron 100 heladerías en los últimos años; cuando hay más propuestas la demanda está».

«El monoproducto está en decadencia»

Los Santiago creían que su negocio sería solo de helados, pero hace un año sumaron pizzas congeladas. En una alianza con la rosarina Congelados del Sur, incorporaron las pizzas Frizzio, de las que vendieron 4,5 millones de unidades en un año y esperan llegar a 5,6 millones en 2016. «Hay que adaptarse; las bocas monoproducto están en decadencia o son de vida muy corta; un ejemplo son las transformaciones de las farmacias y de las estaciones de servicio. Nuestro anclaje seguirá siendo el helado, pero con algo más». (La Nación / GDA)

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