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Chofer en moto plegable, la última solución para conductores que beben

La empresa Safety Drink ofrece recoger al cliente que tomó alcohol y no puede manejar.

Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)
Proceso. El armado de la moto, paso a paso. (Foto: Ariel Colmegna)

El Chofer llega al punto convenido, se sube al auto del cliente y lo lleva a casa. Ese es el servicio que Safety Drink pone a disposición de personas que hayan bebido alcohol más del mínimo tolerado por la ley. La propuesta de la empresa es novedosa y suma un giro tan ingenioso como llamativo: el chofer llega en una pequeña moto plegable que se guarda en la valija del auto del cliente.

«Surgimos en 2010 cuando se empieza a profundizar el control de la alcoholemia. Ahí nace la idea de buscar la forma de llevar a las personas que salen en su vehículo y toman alcohol», explicó el director de Safety Drink, Gabriel Cirillo.

Al principio, la empresa utilizaba bicicletas y luego monopatines con motor a nafta. Como reparar o reemplazar esos vehículos a medida que se rompían suponía un gasto elevado, Cirillo puso una pausa en el negocio el año pasado. El impasse fue temporal; reabrió hace tres semanas tras alcanzar un acuerdo con una empresa italiana para importar en exclusividad las motos plegables. Cirillo prefirió no revelar de qué marca se trata.

Más conscientes.

En su nueva salida al ruedo, Safety Drink ofrece más servicios, como llevar y traer el auto del cliente al service o al lavadero para que el dueño no tenga que moverse del trabajo, conducir a la persona hasta el aeropuerto y devolver el coche a su casa, o regresar el auto alquilado a la rentadora desde donde lo dejó el cliente. Empero, el fuerte sigue estando en el traslado de personas que bebieron alcohol.

«El negocio, por el tipo de servicio que es, atrae al público (pero) al que más hemos captado es al de 35 años en adelante», porque es el «más consciente» de las sanciones a las que se expone y porque busca evitar los riesgos de manejar alcoholizado, dijo Cirillo.

Los más jóvenes, en cambio, tienden a solicitar el servicio para no sufrir multas. Ese público es al que la empresa busca sumar en forma masiva ya que es «el que más frecuenta las salidas».

La zafra se inicia a partir de la segunda quincena de noviembre y alcanza su pico en diciembre, gracias a las fiestas y despedidas de fin de año, cuando la actividad tiende a crecer un 40% con respecto a los demás meses.

Con vistas al cierre del año, la idea es sumar personal. Actualmente, la empresa tiene una flota de seis motos (dos eléctricas y cuatro a nafta) y tres choferes.

Por fuera de la zafra, los fines de semana son los días de mayor trabajo, en especial en la madrugada. Entre las 4 y las 6 de la mañana la empresa hace unos 12 o 15 viajes para clientes que salieron a fiestas, cumpleaños y casamientos.

La Noche de la Nostalgia es el día de mayor actividad del año. «Es una noche especial donde la Intendencia controla mucho más que un fin de semana o un día normal», remarcó Cirillo.

La mayoría de los usuarios hacen su reserva uno o dos días antes de salir, mientras que algunos de sus clientes regulares —unas 50 personas— suelen hacerlo con dos o tres meses de antelación.

Safety Drink apunta a ofrecer una tarifa que sea más económica que viajar en taxi ida y vuelta. Según su página web, la tabla va de $ 250 a $ 550. Por ejemplo, el viaje de Ciudad Vieja a Cordón cuesta $ 250, mientras que de Ciudad Vieja a Carrasco ronda los $ 550.

En los planes de Cirillo está poder llevar el servicio este verano a Punta del Este.

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