Informe

Auge de autos chinos hace rotar stock de repuestos una vez al año

La importación de autopartes del país asiático creció 35,9% en promedio anual durante el quinquenio 2009-2014; las cajas de cambio fueron las que más aumentaron medidas en dólares.

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Dinamismo. Algunas de los principales representantes oficiales rotan el stock completo de repuestos una vez al año. (Foto: Francisco Flores)

El mercado automotor dejó atrás los «cucos» del made in China. Pero ese fenómeno no solo se explica por el precio más barato de estos vehículos. Ganar la confianza del consumidor fue posible en buena medida por el respaldo del service y de un volumen de stock de repuestos adecuado en cada marca.

Desde 2010 a septiembre de este año y bajo una treintena de marcas, se vendieron 60.000 vehículos 0 kilómetro de ese origen, según la consultora especializada Autodata.

Como consecuencia, el mercado de repuestos se vio naturalmente dinamizado y entre 2009 a 2014 la importación de repuestos de origen chino creció un 35,9% en promedio anual medido en dólares, de acuerdo a datos del instituto Uruguay XXI. En concreto, se pasó de US$ 21,8 millones a US$ 101,1 millones, con un récord de US$ 105,8 millones en 2013.

Si bien parte de esos insumos se destinan a la industria autopartista, la Asociación de Revendedores Repuesteros Automotores del Uruguay confirma que los números reflejan la actividad del sector. Su vicepresidente, Luccio Roberto, indicó que el mercado creció cerca de un 40% anual desde hace unos siete años. El stock de repuestos no está completo y en la actualidad se observa un «impasse» por la baja en la venta de autos, pero «hay volumen y variedad, hoy nadie se queda a pie», resaltó.

A su juicio, el auge de las marcas chinas se debe en parte a la mejora en la calidad de los autos y al menor costo de los repuestos, que en algunos casos llega a ser «un 30% más barato que uno similar de una marca tradicional».

Al momento, las ventas se concentran en autopartes de mayor rotación vinculadas al service (como pastillas de freno, filtros, correas) y a siniestros (faroles, paragolpes, cristales, entre otros). No obstante, el hecho de que varios vehículos ya poseen varios años en el mercado, podría aumentar la demanda.

Según los datos de Uruguay XXI, los ítems que más aumentaron su ingreso al país entre 2013 y 2014 fueron las «cajas de cambio y sus partes», con un alza de 353,4% (de US$ 220.000 a US$ 990.000) y las «cajas, paneles y apoyos de radiadores», con un incremento de 340% en el mismo período. Otros como «guardabarros» pasaron de US$ 2.255 en 2013 a US$ 4.848 en 2014 (un 115% más) y a octubre del presente año roza los US$ 8.000.

Marcas a tono.

Una de las marcas que más sintió el incremento fue Chery. La firma posee cerca de 20.000 vehículos en la calle y un stock de repuestos que llega a las 100.000 unidades —entre 6.000 y 8.000 ítems diferentes—, por un valor estimado de US$ 1,2 millones, el mayor volumen desde que la empresa está en el país.

Con el modelo QQ como uno de sus buques insignia (representa casi un 50% de sus unidades vendidas), Chery canaliza gran parte del negocio de repuestos en el service, que concentra un 60% de su facturación, explicó Mario Núñez, gerente de posventa de Chery. Al principio, la marca vendía repuestos a través de talleres, pero este año sumó su propio mostrador, que ya representa un 40% de las ventas.

Tal es el volumen del negocio, que la firma realiza un pedido mensual marítimo de entre 5.000 y 9.000 artículos, y llega a rotar el stock completo en un año. De hecho, por tratarse de un representante oficial en Uruguay, la empresa está obligada a contar incluso con los repuestos de menor rotación. «Tenemos una caja de cambio automática de Tiggo, el repuesto más caro, que nunca se ha cambiado. Pero el año pasado entró una 4x4 que se le rompió la transferencia y la pieza estaba», ilustró Núñez.

Otra de las marcas que refleja este crecimiento es BYD, lanzada en el país en 2009 y que en 2014 vendió un 90% más (2.213 vehículos) que el año anterior. «Nos llevó tres años posicionar la marca y que comenzara ese crecimiento», indicó Alejandro López, gerente de posventa de Sadar, concesionaria que maneja además Brilliance, Dongfeng y ZNA (armadadora de Nissan).

«El crecimiento de ventas hizo que aumentáramos el número de repuestos. Hoy contamos con un stock de 4.700 artículos diferentes que alcanzan un valor estantería de US$ 800.000. El crecimiento ha sido entre un 40% y un 50% en cantidad y valor», graficó López.

En su caso, las partes de mayor rotación y ventas son las piezas de choque (como guardabarros, ópticas, paragolpes e incluso vidrios). «Por los robos cambiamos dos o tres por día», comentó López.

El service de estos autos se hace en períodos más largos, a los 10.000 kilómetros o al año. «Por eso nuestros principales aliados en el negocio son las compañías de seguro, por donde se canaliza un 45% de las ventas», apuntó el gerente.

La firma realiza un pedido marítimo mensual de unos US$ 60.000 y uno semanal aéreo cuando el pedido supera los US$ 1.500 «o la ocasión lo amerita», afirmó. Al igual que Chery, se rota completamente el inventario una vez al año.

En tanto, el crecimiento de la marca Geely en el mercado —que posee unos 5.500 autos circulando en el país— traccionó la venta de repuestos un 200% de 2009 a 2015, indicó el gerente repuestos de Grupo Fiancar y Bör, Diego López.

La firma cuenta con unas 35.500 unidades de repuestos disponibles en stock. En su caso, las de mayor rotación son las de siniestro que se comercializan principalmente en mostrador y representan un 40% del total de las ventas, explicó López. El resto corresponde a service o mantenimiento. «Ponemos mucho énfasis al sector de repuestos y service porque es lo que asegura que los clientes retornen», resaltó López. «En los primeros dos años, cuando se lanza un auto, los repuestos los obtienen por nosotros, luego cuando ya no está la garantía de marca (más de 100.000 o 150.000 kilómetros o antigüedad de tres a cinco años) depende de cómo trabajamos con el cliente», agregó.

En consecuencia, un equipo de marketing de la compañía analiza qué repuestos se venden y cuáles no, los precios de mercado, además de asistir a distintas ferias para ver las últimas tendencias. Con estos datos sobre la mesa, confecciona un pedido marítimo mensual «lo más cercano posible» a las necesidades del mercado. «Así evitamos por ejemplo utilizar la vía área, que es más cara», destacó. «Hacemos previsiones con lo que se consumirá, lo que el departamento comercial estima que venderá y cuáles son las piezas de mayor rotación. Por ejemplo, en vehículos familiares hacemos pedidos extras en verano por las rentadoras», graficó.

Por lo pronto y con los datos a la vista, parece que a este mercado aún le quedan muchos kilómetros por seguir recorriendo.

Repuestos de autos chinos son un 15% de ventas en Cymaco.

Las concesionarias no son las únicas que entendieron el fenómeno de las marcas chinas. Casas tradicionales de repuestos como Cymaco también se sumaron a este auge hace unos seis años. La firma cuenta con repuestos para unas ocho marcas, principalmente en utilitarios, camiones chicos y autos chicos, explicó el gerente de la firma, Carlos Ligerini. «Cada 20 días traemos un embarque marítimo y casi todos los lunes uno aéreo para alguna necesidad urgente si no hay nada en plaza», dijo. Del total de su stock (unos 40.000 ítems) 5.000 corresponden a repuestos de autos chinos que representan un 15% del total de las ventas de la firma, ilustró.

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