ECOS
Pipo Delgado
Montevideo

Presidente que divide

@| “Desde niño mis mayores me enseñaron lo que era ‘nuestro’ país, siempre explicaron lo importante que era la figura presidencial y que a pesar que muchos no lograban con su voto colocar a ‘su’ Presidente, era sabido que se debía respeto y  honra al elegido por las mayorías. Esta persona debía ser respetada porque en la democracia las mayorías son las que llevan el rumbo y los demás acompañan apoyando o no en temas de Estado. Pero este Presidente lo era de todos.

Hace mucho tiempo se habla de obras de caridad y de tener el respeto por los que menos tienen. Así fue que se habló mucho de las familias de Siria y los presos de Guantánamo.

Sin lugar a dudas son situaciones extremas pero muy bien diferenciadas y solo me referiré a las familias sirias.

Esta gente pasó horrores en su tierra, debiendo emigrar para no ser muertos por una guerra de facciones donde no se sabe quién es quién y dónde esta la razón en el uso abusivo de la fuerza.

Sin embargo el presidente de todos los uruguayos en forma legal y responsable puso a nuestro país, uno que no nada en la abundancia y que pelea por emerger y salir de la pequeñez, en el centro del mundo, mostrando que hay que dar para recibir. Por ello permitió que estas familias se asentaran en Uruguay para tener paz, fe en un futuro mejor y alcanzar todo lo que les pueda ser posible con nuestra ayuda.

Un acto de ‘un gran país’ que, según explico el presidente de todos los uruguayos, sería la demostración de lo que hay que hacer y como conducirse sin importar nuestro tamaño. Un mensaje de fe y amor al mundo.

Lamentable es el spot de la ‘la lista del Pepe’ 609, que hace suyo en dicho aviso lo que es de todos. Por eso este tipo de personas son las que intentan prevalecer con la división y el odio a su prójimo (luchas de clases en desaparición) o sea todos los uruguayos que somos diferentes en nuestra forma de pensar a ellos.

Este acto debería ser de todos porque nuestro paisito lo hizo posible (con Pepe circunstancialmente al frente), pero la miseria humana hace que algunos con el afán de figurar y lograr el ansiado poder, lo redujeran a un simple spot de una lista partidaria del Frente Amplio. O sea lo que es de todos, ellos creen es solo de unos pocos (ellos). Sería que este acto generoso solo lo realizaron para poder publicarlo en sus spots. Si es así es lamentable.

Por eso digo a nuestro presidente que su partido divide a los uruguayos y no los quiere unir,  al fin del día esto les impedirá gobernar para todos porque crearon división y enojo en los uruguayos. Como dice un candidato, no miran por la positiva, sino por la negativa con el prójimo, si no es de su partido”.

M. Z.
Montevideo

Promesas…

@| “El candidato frenteamplista en las décadas del 70 y 80 fue presidente del Club Progreso, lo que lo llevó a ser más reconocido que de Médico. Pero hace 25 años que no pisa la cancha del club e incluso solo aparece por el barrio cuando se aproximan las elecciones. Si llegara a ser nuevamente Presidente, se olvidaría también de lo que está prometiendo como lo hizo con su equipo de barrio”.

María Celia Ferrés Sayago
Montevideo @

Mucho para analizar

“Miro las columnas de encuestas coronadas por cifras de votos decididos con sana envidia. Aún pertenezco a esa fracción casi desteñida dentro de los tonos que cubren a los resueltos, la de los indecisos. Nos enfrentamos a una elección que lejos está de ser: una más. Transcurrió el tiempo y tengo presente que he sobrevivido períodos de conducción gubernamental muy diferentes. Muchos de ellos ya ni siquiera pueden ser parte del análisis. El siglo XXI ha transformado el mundo a niveles insospechados. Las voces del más allá me siguen recordando, que nací en un hogar batllista. Considerar la opción actual sin el peso de aquella formación, de la cual jamás dudé en perpetuar, no me resulta sencillo. Menos aún podría relegar el tiempo en que me compré un arma de defensa personal y asistí a pesadas clases de tiro en polígonos subterráneos. Eran las reglas del juego de ese momento. Una guerrilla cubría todos los rincones de nuestra patria. Si no estabas con ellos, podías ser presa de ellos. La industria en que me ocupaba, quedaba enclavada detrás del Cerro y el trayecto hasta ella, era una aventura. Luego de esa travesía riesgosa, seguramente encontraría la fábrica ocupada. Quizás, el agua del bebedero no estaba tan fría como se pretendía. Un operario que debía controlar un proceso se durmió sobre la máquina y provocó un desastre o el sindicato había resuelto acampar en aquellas tierras por un tiempo. También invitar a sus colegas del llamado movimiento ‘26 de Marzo’ para dialogar por unos meses, sentados sobre la mercadería, hasta que ya no quedara nada. Trabajar ya era casi desconocido. Pasamos los años de dictadura y hubo elecciones. Primer gobierno del Dr. Sanguinetti, luego el Dr. Lacalle. Nuevamente el Dr. Sanguinetti y después el Dr. Batlle a quien le siguió el Dr. Vázquez. Hace diez años que nos gobierna su coalición. Es mucho tiempo y uno empieza el análisis desde cero nuevamente. Los partidos colorado y blanco rehicieron sus grupos con gente nueva y están en la contienda electoral buscando cambios. Son cambios que caen de su peso por necesarios. Los períodos de cinco años son suficientes para desgastar a un gobernante. Ya no digamos para enrarecer a sus incondicionales, quienes cómodos en su descontrol, caen en la ilegalidad de procedimientos de diferente envergadura, sin siquiera advertirlo. Ni ellos, ni quienes los debieron controlar. Aquellos guerrilleros que asaltaban bancos, casinos, financieras, raptaban y mataban, para entre otras expectativas, juntar dinero para llegar a gobernantes por las armas -entrados en años- consiguen ingresar por el voto ciudadano. Un Parlamento de mayorías que por política partidaria vota leyes constitucionales y también de las otras, va degradando el valor de su propio objetivo. Las condiciones regionales traen un período de bonanza económica casi imposible de prever. Aquellos guerrilleros que con tanto ‘esfuerzo’ lograban saquear para crecer en su movimiento, ahora hablan de millones de dólares como si fueran monedas. Todo cuesta millones de dólares y se hace. De la misma forma se pierden millones de dólares sin que importe. Los sindicatos adquieren las mismas características de los tiempos repasados anteriormente y olvidan que hay un extremo en el cual ‘la gallina de los huevos de oro’ se acaba. También entran en el juego del ‘me quedo con esto y con aquello’, total, ‘ejemplos’ me sobran… No se necesita solamente asaltar en las calles, matar sin problema a quien tiene una panadería, un mercadito, una farmacia sino además, se impone otra modalidad. La de asaltar abusando del poder que nunca es ilimitado o de cometer acciones que llevan a mayores atracos. Atracos que se resuelven con una orden telefónica. Nadie es quién para poner límites y si lo es, quizás considere que a él -o a ellos- también les tocó asaltar, delinquir y ligarse algún tiro. Entonces…, se quita trascendencia y se expresa: ‘Quien no fue preso alguna vez’ no sabe nada. La honra, la dignidad, la honestidad…, hecha pedazos. Ante este panorama, cuesta resolverse ante la responsabilidad brutal de tener que votar”.

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