ECOS
N. V.
Lagomar

Cuidar Ciudad de la Costa

@|Para la Comuna Canaria de Ciudad de la Costa: Bienvenidos los trabajos de saneamiento y asfaltado de calles que se están realizando.

Doblemente bienvenida la senda peatonal sobre la rambla Tomás Berreta que nos permite caminar por ella y transitar en bicicleta sin el peligro del intenso tráfico de dicha rambla.

El tramo que está terminado de dicha senda -3 kilómetros aproximadamente- está impecable y estimo que para seguirlo manteniéndolo en esas condiciones sería bueno que la Comuna Canaria dispusiera la colocación de papeleras para que se mantenga la prolijidad, y quien sea observado por tirar bolsas de nailon, la caja de cigarrillos o el celofán del caramelo del nene no pueda alegar que no hay dónde depositarlo.

Preservemos Ciudad de la Costa para que no se convierta en otro Montevideo.

Fernando Queijo
Montevideo

El afán de figurar

@|Todos los días, el dúo dinámico que han formado el Sr. Mujica y la Sra. Topolansky busca formas, no solamente de figurar en los medios de comunicación, sino de ser motivo de discusiones y comentarios en todos los niveles de la sociedad.

Sin duda alguna, les ha gustado demasiado pasar de perseguidos por la ley hace algo más de cuarenta años a su actual condición de personas de gobierno, con capacidad y poder de mover los hilos con que manejan a sus títeres a su entera voluntad.

Manchando la noble tradición del paraninfo de la Universidad, que alguna vez supo ser lugar de gloriosos discursos, hace unos días, el ex presidente se extendió en una alocución de cerca de media hora, en la que deificó a Hugo Chávez, probablemente uno de los más nefastos personajes que registra la historia latinoamericana.

Para Mujica, este señor fue un amigo, un hombre generoso (esto último parece ser bastante cierto, si recordamos el asunto de Antonini Wilson), y que tuvo el gran coraje de emprender la propuesta socialista en el Caribe.

En el marco de un seminario, que durará hasta noviembre, y denominado “Pensamiento de Hugo Chávez”, en donde también se presentó un libro sobre la vida de Chávez (como no lo leí, no sé si incluye su transformación post mortem en el pajarito que revolotea y aconseja a Maduro), no podía faltar la presencia de doña Lucía, y, por supuesto, el diputado Daniel Placeres, hombre importante en el relacionamiento (parece que es al 2 %) de nuestro país con la República Bolivariana.

Lo más interesante es que el Sr. Mujica no siente, o por lo menos parece no sentir, vergüenza alguna de decir en público tantas mentiras y disparates, intentando convertir en pro hombre a un déspota, cuyo pensamiento, si es que alguna vez tuvo uno, apuntó siempre a la magnificación, expansión y eternización de su poder.

Su “socialismo del siglo XXI” me hace recordar que hubo un movimiento que se llamó “nacional socialismo”, predicado por Adolfo Hitler, o que, hasta hace unos veinticinco años la Alemania del este aplastada bajo la bota de la URSS, se llamaba oficialmente República Democrática de Alemania.

Sin duda, es muy fácil poner nombres a los movimientos políticos o a las naciones, para disfrazarlos de lo que sea conveniente al público. Después es también fácil encontrar personajes como nuestro ex presidente que hagan odas y ensalcen lo que en realidad, si fuera realmente un demócrata - está muy lejos de serlo, obviamente - debería rechazar de plano.

Unos días después de esto, y ya en algo que no tiene nada que ver con lo anterior, la señora senadora sale con el exabrupto de que: “les dimos la investigadora para que se dejaran de joder”. Palabras groseras, improcedentes, pero que la llevan a las primeras planas, lo que debe ser la verdadera y única finalidad de las mismas.

Tal vez en este asunto deberíamos ver también un cierto malestar porque no fue elegida como intendenta de Montevideo, lo que también se puede entre leer en la carta que su marido envió al Foro de San Pablo, donde habla de la “nueva derecha” y de “candidatos que se muestran como empresarios exitosos y con un discurso anti político”, palabras que me hacen pensar en Novick (¿o no se refiere a él?), y en la inolvidable sentencia “yo cargaba cajones en el mercado mientras usted cargaba fusiles”.

Han quedado con “la sangre en el ojo”. Está claro que a esta gente hay que pegarles de esa manera, en donde más les duele y en donde más les debería lastimar: simplemente diciéndoles lo que fueron y lo que hicieron.

Su pasado, sin duda, los denigra. Su presente, falso y mentiroso, los condena.

Peter F. Stross
Montevideo

Estado benefactor

@|El senador Agazzi admitió en una charla en la sala B de la coordinadora del Frente Amplio que hay muchas personas de barrios marginales (pobres, fue la expresión que utilizó) que no quieren trabajar.

¿Para qué trabajar? El Estado les da desde hace 10 años subsidios a la vagancia de un mínimo a hoy de $ 15.000 al mes, más la asignación por hijo, que en esos hogares abundan, y los da sin pedir contraprestación alguna. Es más, si declararan que tienen un trabajo legal, les quitan los $ 15.000 mensuales. Esto significa que tienen tiempo para realizar alguna changa sin obligación de cumplir un horario y prácticamente sin tener un patrón, salvo el ocasional contratador. Eso sí, tiene que ser en negro, sin aportes al BPS, porque sino pierden el subsidio Mides. Marina Arismendi es inclusive partidaria de no quitarle las asignaciones por hijo si éstos no acuden al colegio o liceo.

Importancia para el Frente Amplio la creación de burros y vagos dependientes del Estado, porque son sus votantes. Es más, parte de ellos utilizan sus ratos de ocio para planear y concretar rapiñas, arrebatos y hurtos. Otros trabajan desde la casa vendiendo drogas.

La cultura del trabajo hay que socavarla y erradicarla. Es una enfermedad muy contagiosa que le permite al enfermo tener dignidad e independencia.

Además que trabajando aportarían impuestos, lo que significa que podrían transformarse en exigentes ciudadanos reclamando mejor educación y mejor salud.

Pero ya sabemos que la izquierda necesita de dependientes del Estado benefactor para obtener votos.

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