ECOS
Pablo Etchegaray Carvallido
Montevideo @

Puente de Garzón

"No es la construcción del puente lo que debería preocupar sino lo que este podría ocasionar con la facilidad  de acceso a un vulnerable ecosistema lacustre, con una hermosa biodiversidad que puede ser afectada por el vandalismo de algunos visitantes o nuevos habitantes. Por lo tanto creo que de construirse el puente, puede ser una buena idea un costo de acceso al lugar (llámese peaje), excluyendo del mismo a los lugareños, y que este sirva solo para el sustento de la conservación del lugar. La construcción de un puente requeriría, sin lugar a dudas, un mayor control del área (guardaparques y su mejor equipamiento). Yendo atrás en la historia, si tomamos como ejemplo el caso de La Barra de Maldonado, tenemos que en el año 1936, luego de años de cruzar en balsa y bote, ésta tuvo su primer puente, conocido como "El Puente de Madera de Zanoni". Pasarían entonces 11 años, hasta que en 1947, el presidente Don Tomás Berreta inaugurara el primer puente     de material conocido como "El Puente Recto". Pero exactamente 10 años después este puente sucumbe ante las circunstancias de la naturaleza. Sus bases de madera fueron perforadas por el teredo, un pequeño bivalvo que habita las aguas del arroyo. 'Pasó la ONDA, y el puente se cayó', contaban. De ahí en más los visitantes a La Barra, comenzarían  a usar nuevamente el antiguo puente de madera que todavía algunos muy viejos aún recuerdan. 'Era folclórico escuchar el sonido de los tablones cuando uno pasaba en auto', cuentan. Pero en 1965 el ingenioso Leonel Viera luego de ganar la licitación con una ridícula suma, construye el famoso Puente Ondulado, al que le consiguieron una pareja en el año 2000. Los bañados de La Barra de Maldonado tienen un hermoso ecosistema de aguas salobres que forman una increíble biodiversidad. Pero no fue la construcción de los puentes lo que afectó al medio ambiente del lugar sino el incremento de sus habitantes y sus visitantes, sumado a la falta de información y control para la preservación de un lugar que con el correr de los años fue diezmando drásticamente aquella hermosa y original combinación de faunas y floras marino/costeras".

E.J.R.
Montevideo @

Al Hospital Pereira Rosell

"Los padres y toda la familia del niño Mateo Pérez, agradecen con todo su corazón los cuidados que los    médicos y demás personal del Hospital Pereira Rossell brindaron a nuestro pequeño, no escatimando esfuerzo alguno para que pudiera salvarse de su compleja enfermedad. Él luchó por curarse como un verdadero guerrero, y aunque no pudo vencer, quedará para siempre el recuerdo del amor que recibió de todos los profesionales que buscaron por todos los medios salvar su vida. Muchas gracias a todos, en especial a la Dra. Carola López, al Dr. Payssé, y a los colegas que trabajan a su lado, seres excepcionales como médicos y como personas. Nunca olvidaremos todo lo que hicieron".

Hermes Sauleda
Río Negro @

¿Y la presencia policial?

"'Nosotros precisamos que haya presencia policial y no solo para reprimir, sino para marcar presencia en el barrio', indicó el señor Rodolfo Deambrosi, empresario y filántropo de Camino Carrasco y Oncativo, presidente de la Fundación 'Don Pedro', que fue asaltado por menores con un arma de fuego y recibió dos disparos, encontrándose internado.                                                                                                  Es asombroso que un ciudadano ajeno al tema de seguridad, reclame algo tan elemental: Policía en la calle. Ni en Montevideo, ni en el interior existe la rutina de policías a pie de calle recorriendo los barrios, las principales avenidas, donde fuere. Como dijo Deambrosi 'para marcar presencia', algo que es tan elemental, resulta obvio no decirlo, pues para qué queremos al policía en la comisaría, si lo que precisamos es desalentar con su presencia a la delincuencia. Parece que con descubrir que los delitos han bajado en algunas zonas como consecuencia de las cámaras de vigilancia (¿?), el ciudadano común, el que trabaja, estudia, se recrea, trabaja para la sociedad, atiende su negocio, de Montevideo o de los 18 departamentos restantes, debe sentirse protegido. ¿Protegido por quién? La misma percepción del señor Deambrosi la tenemos todos, cuando salimos a la calle y cuando no también, porque los ladrones copan casas, comercios, con o sin ocupantes y, solo fortuitamente la policía logra el éxito de 'abortar' el delito. Y cómo podemos reaccionar cuando escuchamos a las autoridades del ramo afirmar, muy sueltos de cuerpo, que ello es consecuencia de la década de 1990. Aún así, si lo fuera, no se justifica la desprotección a la que se ve sometida  la ciudadanía del Uruguay. Habría que preguntar al Jefe de Policía o al Ministro del Interior el motivo de la baja presencia policial. Pues si no alcanzan, que ingresen más efectivos, que las autoridades no tengan miedo al 'dogma' del Estado muy grande -que ellos mismos preconizaron- y que ahora los tiene acorralados, con falta de personal de la salud, de seguridad, hasta en la UTE. ¡Anímense!".

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