ECOS
Alberto Zeida
Maldonado

La ANV

@| “Cuando compré mi vivienda en el año 1984 no imaginé que deberían pagarla dos, tres o cuatro generaciones ya que la compra fue en UR.

La UR es una unidad monetaria intangible, de ajuste arbitrario por lo que sus variaciones no se pueden proyectar en el tiempo y por eso se convierten en una trampa. Al momento de la compra la UR valía el equivalente a 3 dólares, hoy la misma UR vale casi 32 dólares. Es decir que una moneda aceptada en el mundo, patrón de la economía mundial, de curso internacional y tangible vale 31 veces menos que la UR. ¿Es entonces la UR la moneda más fuerte del mundo a pesar que no la podemos tocar ?

Esto hizo, ya que la única forma de préstamo al momento de la compra era en UR, que hoy habiendo pagado en dólares casi 100.000 por un préstamo de US$ 13.200, deba la totalidad del valor de la propiedad que estima la ANV que vale. ANV dice que vale         US$ 62.000 -entonces adeudo    US$ 62.000- ¿Lo pagado anteriormente, los casi US$ 100.000, se evaporaron ?

El crédito era a 25 años y hoy, a los 30 años adeudo el valor total de la casa y que extorsivamente, para evitar el remate debí aceptar las condiciones, pero que decidí no callarlo.

Quienes piensen en créditos hipotecarios con esta institución deberán pensarlo con mucho detenimiento ya que es una trampa de la que no se puede salir sin lesiones.

En la vejez, cuando supuestamente podría estar tranquilo con respecto a la vivienda, estoy en la misma situación de hace 30 años, cuando la compré.

A raíz de los errores de ajuste en la UR se inventó la UI pero los que fuimos afectados por la UR seguimos sin modificaciones y por eso deberemos cada vez más, ya que su ajuste supera cualquier razonabilidad.

Cuando se habla del fin social de estos préstamos hipotecarios se engaña al usuario ya que hoy un banco privado de plaza, al consultarle ofreció el mismo monto con un plazo de 5 años menos que la ANV, a una cuota del 50% inferior.

Supongo que el banco privado no tiene una función social y obtendrá su lucro en las condiciones ofrecidas. Entonces el préstamos de la ANV, más gravoso que el privado tiene utilidades mas suculentas a costa de sus víctimas deudoras, por lo que deduzco que su función social es una verdadera mentira y lo único que pretende es hacer sufrir a quienes compramos en esas condiciones hasta el fin de nuestra vida y sin aceptar sus errores y pretendiendo que nuestras generaciones futuras sigan alimentando al dragón.

Para mí es la mayor y mejor estafa organizada del país”.

Luis Aicardo
Montevideo

Ciudado con el agua

@| “Desde siempre hemos escuchado la prédica de OSE del cuidado justificado del agua. En casa nos hemos hecho eco y procuramos ahorrar el máximo del preciado líquido elemento.

Mensualmente utilizamos promedialmente 8 metros cúbicos, cuidando como corresponde su utilización, pero ¡oh sorpresa!, nuestro ente encargado de su cuidado, por cuidar el agua nos castiga con un 25% de ‘multa’ por ser cuidadosos, ya que cobra un mínimo de 10 metros cúbicos!!! Como si fuera poco, todavía nos cobra el IVA sobro los supuestos 10 metros gastados y no sobre la realidad.

¡Sin comentarios!”.

Gustavo Toledo
Maldonado

Presos de Guantánamo

@| Para el Presidente de la República, la causa de que no todos valoremos positivamente la llegada de presos de Guantánamo a nuestro país se debe a que ‘hay gente que nunca estuvo en cana’. En eso, tiene razón: ‘hay gente’ (la mayoría, por suerte) que nunca robó, mató, secuestró, ni atentó contra las instituciones democráticas. Y, obviamente, carece de ese bagaje de ‘sabiduría’ que, según él, brinda la cárcel. Uno lo escucha y todavía se toma el trabajo de analizar sus palabras, de buscarle sentido, cuando lo más lógico (y sano) sería pasarlas por alto.

Por eso, cabezón como soy, me pregunto: ¿será que el hecho de haber estado ‘en cana’ es un mérito y que es necesario estar un tiempo a la sombra para entender cómo son las cosas ‘en realidad’? ¿Será que si te portaste bien en la vida y te mantuviste alejado de los ‘fierros’ (es decir, adentro de la ley) no estás habilitado para hablar u opinar de cuestiones como ésta? ¿Será que la cárcel legitima y valida a individuos de pensamiento totalitario y los transforma en sabios, en filósofos, en sabelotodos?

No, señores. La cárcel no legitima. Ni justifica. Ni siquiera el trato inhumano que el señor presidente o sus compañeros de ruta recibieron durante su detención, ni las torturas de las que fueron objeto (y que, obviamente, todos condenamos) justifican que ahora presten colaboración a su antiguo enemigo, el imperio, para prolongar en nuestro territorio la detención de un grupo de personas que no fueron juzgadas ni mucho menos condenadas por los delitos que las autoridades yanquis les atribuyen. Es más, a priori, quizás ingenuamente, debo admitirlo, algunos imaginábamos que si había alguien que estaba en condiciones de entender que esa gente está detenida en forma ilegal era precisamente quien había atravesado circunstancias similares y que su actitud al respecto iba a ser a favor de las víctimas y no de los victimarios. Es decir, a favor de su liberación inmediata y sin cortapisas. Pero no. Detrás de una argumentación pretendidamente humanitaria en la que se mezclan las naranjas de Salto, el estado del alma de los opositores y el eventual aporte que estos individuos pueden llegar a hacer a nuestro PBI, se esconde, en verdad, una profunda traición a las banderas que levantaron en su momento y por las que tomaron las armas y terminaron en ‘cana’. Ahí está el problema, en la consciencia de quienes cambiaron de bando; no en el ‘alma’ de quienes cuestionamos este dislate.

‘La escritura de Dios’, uno de esos cuentos de Borges para leer y releer varias veces, finaliza con este párrafo memorable: ‘Quien ha entrevisto el universo, quien ha entrevisto los ardientes designios del universo, no puede pensar en un hombre, en sus triviales dichas o desventuras, aunque ese hombre sea él. Ese hombre ha sido él, y ahora no le importa. Qué le importa la suerte de aquel otro, qué le importa la nación de aquel otro, si él, ahora, es nadie. Por eso no pronuncio la fórmula, por eso dejo que me olviden los días, acostado en la oscuridad’. Punto y aparte”.

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