ECOS
Ricardo Cabrera Trobo, Pte. Club Solís Las Piedras
Canelones

Héroes anónimos

@|Días pasados tuvo gran repercusión la noticia del salvataje de una familia entera por parte de 2 guardavidas. El hecho sucedió el martes 10 cuando tanto Marcelo Pisano como su compañero de tareas, Carlos Ramos, protagonizaron el salvataje de 4 personas en el balneario Santa Ana, de Canelones. Les salvaron la vida, nada menos. Y agrego, a riesgo de las propias. En estos casos, y es el propósito de esta reflexión-comentario los “guardavidas” no miden peligros, sin perjuicio de estar su propia vida en las puertas de la muerte, así sin anestesia. Es cosa seria el trabajo que desarrollan, merece todo el respeto y consideración, y vale la pena que se conozca, sea a través de un diario de alcance masivo o por los medios que sean. Poco se sabe de la heroicidad de quienes se exponen al peligro permanentemente, para literalmente “salvar” a quienes por imprudencia o mala fortuna pueden terminar abruptamente sus días por no tomar las precauciones del caso. Por sentir aquello de “a mí no me va a pasar”. Se sabe de sus reclamos al comenzar la temporada, sea de la Intendencia que pertenezcan. Unas administraciones más otras menos. Que piden elementos de seguridad, ropa adecuada, implementos, etc. A veces son contemplados, muchas se las arreglan por sí mismos con mucho ingenio, pero más responsabilidad. Ellos están a la orden de quien los necesita, y hasta sufriendo muchas veces improperios, actitudes y situaciones de violencia en determinadas playas. Transcurrir entre 8 o 10 horas en una “casilla” observando y observando. Sé que han elegido por propia voluntad su tarea, aunque lo trascendente es que se conozca de su importancia para el resto de los mortales. No ya que se los vea “disfrutando” como puede tomarse la primera impresión. Hechos como el que sucedió dan la pauta de lo trascendente de su accionar. No tengo el gusto de conocer a Carlos Ramos, sí a Marcelo y desde hace años, y por tanto me permite comentar algunos detalles. Fue integrante del plantel de Natación del Club Solís de Las Piedras, hoy día es integrante del plantel de la Liga Master del propio Club. También es docente de natación, donde la mayoría de sus alumnos son chicos carenciados que concurren por becas gratuitas. Marcelo, me consta, entrena todos los días del año para su trabajo. Desde hace meses, está en el Seguro de Desempleo porque la piscina está cerrada a raíz de un inconveniente en su techado, y estamos procurando la solución hipotecaria que nos permita realizar la obra, sin perjuicio de contar con la cifra que demanda la construcción. Ironías de este mundo tan ancho como ajeno. Privar a esos niños de sus clases tanto de Marcelo como de los demás docentes que como él se entregan por la causa. Y asimismo, privarlos de su entrenamiento en nuestra casa. La confirmación de su trabajo serio y responsable como el de los guardavidas en general a lo largo del año, permite alegrías de este tipo donde queda de manifiesto la vida, nada más importante.

Conrado Etchebarne Bullrich
Colonia

Dólar bajo

@|En la página 12 de la edición del viernes 13, un artículo a cinco columnas titula “El dólar debería estar más bajo según el índice Big Mac”. Del contenido del artículo se infiere exactamente lo contrario. De los 44 países mencionados, 36 tienen el Big Mac más barato que el Uruguay. Y eso que el Uruguay es un país productor a bajo costo de carne y papas, que el sueldo por hora que pagan los Mc Donalds es de $u 100 la hora frente a los US$ 12 la hora mínimo que paga EE.UU., y que el valor de alquiler de los locales es cerca de 10 veces más barato que locales similares en los Estados Unidos. La realidad es que el Uruguay tiene un gran problema de atraso cambiario. El dólar está más barato que 14 años atrás pese a que hemos tenido 100% de inflación desde entonces. Es imposible establecer industrias para exportar, y hasta los productores agropecuarios están en dificultades. El problema del atraso cambiario se origina en el déficit fiscal, en el endeudamieno que dicho déficit genera, y consecuentemente al exceso de dólares que se vuelca al mercado al liquidar las divisas provenientes del endeudamiento. Este atraso es el que provoca el déficit comercial y la principal causa del desempleo y consecuente desánimo de los jóvenes uruguayos. Sólo los importadores se benefician de este atraso (y los trabajadores de los países que nos exportan).

Alcides Rodríguez
Montevideo

Registro en Comisión de Discapacidad

@|He llevado a mi señora a inscribirse en el Registro de Discapacitados en la Comisión Honoraria, principalmente por la posibilidad de participar en alguno de los concursos de trabajo. Dos veces le negaron la inscripción, en la evaluación, se le informó que no llega al porcentaje necesario para ser inscripta en el registro. Mi señora tiene esclerosis múltiple, que de dos años a esta parte le ha afectado la marcha, por lo que con 45 años se maneja acompañada y con bastón. Creo que es bastante claro que tiene una discapacidad, aunque para la Comisión no llega al porcentaje… no sé, tendrá que ir en silla de ruedas para que la registren. Llevamos informe de resonancia magnética, la neuróloga de ella completó el formulario que solicitan, no sé qué es necesario para ingresarla. Veo que hay mucho marketing con este tema, pero a la hora de hacer las cosas la burocracia sigue intacta. No puede ser que quede a criterio de una doctora y no comprendo como alegremente le dice “que no llega al porcentaje”, cuando ve que no puede caminar si no es con ayuda. Es realmente indignante lo que nos ha sucedido y que quede en el “pulgar” para arriba o para bajo de una doctora el poder tener un ingreso propio, no está nada bien. Se imaginarán que con sus condiciones físicas actuales es imposible que una empresa u organismo del Estado la tome para trabajar, si no es a través de esta cuota de ingreso que establecerá la ley, la única posibilidad que tenemos es estar inscripto en ese registro, pero la discriminación está mismo dentro de los integrantes de la comisión. Realmente es muy positivo que una persona con una discapacidad se sienta útil, eleva la autoestima de una manera considerable y mejora la calidad de vida… y eso, reitero, no puede quedar a criterio de una “profesional” que toma decisiones aún por encima de lo que piensa otro “colega” que lo estableció por escrito.

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