ECOS
Nicolás Etcheverry Estrázulas
Montevideo

Arte, Cultura y Religión (2)

@|Es bueno recordar cada tanto las consignas invariables del marxismo-leninismo, porque en su lógica, todo lo que se ha estado realizando en nuestro país en los últimos años mediante la política y la legislación cumple finalidades muy precisas:

a) En lo económico, suprimir paulatina y persistentemente la propiedad privada y sustituirla por la propiedad colectiva de todos los medios de producción incluida la tierra.

b)Con respecto a la familia y la educación, que deje de ser la primera base de la sociedad y la primera unidad económica para disolverse en la familia social; y que “la guarda y educación de los hijos se convierta en asunto público”. (1)

c) En cuanto a las formas de gobierno, mantener el Estado, las formas democráticas y la pluralidad de partidos políticos mientras sean etapa de transición hacia la dictadura del proletariado y utilizarlos de diversas maneras para -a través de los mismos- poder cumplir con ese objetivo. Insistamos en esta idea; el Estado no es más que una institución transitoria que hay que saber utilizar para “aplastar con la fuerza a los propios enemigos” (2) que son todos los que no compartan y no se sometan a las consignas del Partido Comunista.

d) En lo referente a la religión, como una simple revolución no elimina de golpe la fe religiosa de un pueblo, hay que ir de a poco, concediendo ciertas libertades religiosas pero sin olvidar nunca que -según Marx- “la supresión de la religión, en el sentido de felicidad ilusoria del pueblo, es la exigencia de su felicidad real…”. (3) Años más tarde añadirá que “…es necesario luchar enérgicamente contra los sacerdotes, sobre todo en las religiones católicas, (…) pues esos perros juguetean con la justicia y la cuestión obrera…”. (4) (5) El objetivo final entonces es claro e indiscutible: eliminar paulatina y sistemáticamente todo vestigio religioso en la cultura del pueblo. Si a esta sopa o puchero le agregamos unas pizcas de sal y pimienta gramcista que vayan impregnando de politización el arte y los sindicatos en todas sus manifestaciones, y si fuera posible también el entretenimiento, entonces la comida está servida. Que vengan los comensales y se sienten a la mesa para degustar tan buen alimento. Si al comienzo a algunos la ración les resulta demasiado fuerte, pues habrá que ir de a poco, dándoles cucharadas más chicas para que se acostumbren lentamente, se adapten y el día menos pensado, se hayan tragado todo el plato.

Eso sí, la obsesión por el uno seguirá incólume: Hay que tender a una sola comida, esto es, a un solo partido político, una sola educación, un solo servicio de salud, un sindicato único, una sola clase social y laboral. Pues una vez que la lucha entre ellas haya sido suficientemente fomentada, aguijoneada y estimulada, una vez que el resentimiento entre ellas haya sido eficaz, entonces bastará que por medio de la fuerza y la violencia si fuera necesario, una sola se imponga frente a las demás.

Quien no vea o no crea que detrás de todo esto hay un plan racionalmente concebido, elaborado y desarrollado, olvidó la historia del marxismo-leninismo o es el mayor de los ingenuos.

(1)F. Engels, El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. Ed Fundamento pág.96

(2) F.Engels, Carta a Bebel, marzo 1975, citada en Lenin, El Estado y la Revolución pág 100.

(3) K.Marx, Contribución a la crítica de la filosofía hegeliana del derecho. Karl Marx Fruhe Schriften, Cotta Verlag, Stuttgart 1962, vol 1 pág 489.

(4)K.Marx, Carta a Engels, 1869.

(5)Todas las citas fueron extraídas del texto de una conferencia pronunciada por Fernando Ocariz Braña dada en la Universidad de Navarra el 29 de julio de 1977.

Roque Gallego
Montevideo

¿Matemática electoral?

@|Esta semana sucedieron dos hechos de distinta naturaleza. En uno, el ministro de Trabajo quitó trascendencia a la deuda de ALUR por el pago en negro a cortadores de caña durante 10 años, dijo que el caso de ALUR “es parte del proceso de formalización que se está haciendo en el país” y, por lo tanto, no hay que poner “el grito en el cielo” por un tema que “son $ 600 por mes”. La partida la recibían 1.585 cortadores de caña de azúcar y un conjunto de otros 1.000 trabajadores, entre los que están los llamados rejuntadores de caña, maquinistas, tractoristas y graperos, estos últimos los que cargan la caña en los camiones.

El otro hecho fue de carácter policial. Un hombre entró a una panadería a vender trapos de piso y aprovechó para llevarse la alcancía con donaciones para Paulina, una niña de cuatro años, que a los 2 años se le diagnosticó una displasia cortical de lado izquierdo del cerebro, que le produce crisis diarias de epilepsia. Su madre, empleada de la panadería, explicó que hace dos años que están probando con distintas medicaciones y ninguna hace efecto. Al día de hoy toma ocho medicamentos diarios. Los médicos dijeron que lo mejor era sacarle esa malformación. “Paulina toma una medicación que nos sale $5.000 por mes, aparte de las demás”, aclaró Carolina, la madre. También apuntó que ningún programa estatal les ha brindado apoyo, inclusive agregó que el Banco de Previsión Social (BPS) envió una inspección a su casa al haber sido solicitado a través de él un subsidio, pero el mismo le fue negado al comprobar la inspección que vivían en casa con techo de planchada y poseer calefón y microondas, ese BPS que actúa bajo la órbita del ministro señalado en un principio y que expresaba que no hay que poner “el grito en el cielo” por un tema que “son $ 600 por mes”.

Alguien se preguntará como cambia tan radicalmente el enfoque del gasto público ante estas dos situaciones. Muy fácil. El partido en el gobierno en un caso gana 2585 votos, en el otro pierde dos votos, los de los padres de Paulina… Y el mío.

Homero Francesch
Montevideo

De Pianos

@|Estimado Sr. Gossio: Con sorpresa leí su carta, comentando la nota que me han hecho el 14 de mayo en el País. Antes que nada, no fue mi intención, herir a ninguno con mis respuestas. Pero tampoco preciso el permiso de nadie, para dar una opinión como pianista después de estar en la escena internacional más de 50 años.

Por lo tanto, si alguien me pregunta cómo es la calidad de los instrumentos que encontré en el país, vuelvo a repetir, que para mis exigencias sólo dos reúnen las cualidades. Esto lo saben las autoridades tanto del Solis, como del Sodre, porque son los pianos que se me ofrecen para los conciertos a los que estoy contratado.

Cuando di mi primer concierto después de años de ausencia, casualmente estaba mi “técnico personal” de visita en Montevideo. Le escribí una carta al técnico del Teatro Solís explicándole por qué deseaba que él me prepara el piano. El Sr. Imparatta, un caballero, asintió a mi pedido, se instaló al costado del técnico y tuvieron un diálogo extraordinario. Además agrego que otros colegas suyos también estuvieron presentes. Para su información, yo no excluyo los técnicos uruguayos; en mi último concierto en el Solís hace una semana, el Sr. Imparatta hizo un estupendo trabajo.

Bueno, este es el preámbulo y ahora voy a corregir su discurso porque no todo es cierto y se confunde. Los dos instrumentos a los que Ud. se refiere, A y D no los critiqué yo, sino un colega compatriota que vino de EE.UU. y que declaró que en el piano que Ud. restauró (el D, bellamente laqueado y con un bronceado reluciente), que debía tocar en su recital, no se podía tocar. Por lo tanto, o le traían el 2 do. Steinway del Estudio Auditorio, o él no tocaba.

Esto Sr. Gossio lo sabe muy bien, porque ese pianista fue su antiguo maestro de piano.

Cuando el técnico suizo hizo una evaluación de los instrumentos en varias salas montevideanas, no fue una propuesta mía. Se hizo a pedido de una alta funcionaria del propio Sodre, una vez ella enterada de la visita del técnico al país .

Cuando se refiere a mis dos colegas Gelber y Freire debo decirle que aquí se confunde, porque en los últimos años ambos han tocado en los dos excelentes Steinways (en el Solís y en el Sodre) a los que me refiero. El considerado como el viejo Steinway del Sodre hoy no sostiene la afinación en todo un recital, como se constató durante el recital de una prominente colega en la Goitiño hace unos días.

¿Sabe Ud. lo molesto que es para la pianista luchar contra ese desastre?

Puede ser que antes que llegaran los nuevos Steinways, fueran los otros tocados por Freire y Gelber. Pero ninguno de los dos colegas lo harían hoy. Ni siquiera en el que Ud. con tanto ahínco nombra como restaurado. Si los jóvenes uruguayos han hecho sus recitales en algunos pianos que yo no acepto, no lo hicieron por placer, sino porque no tienen como exigir a las autoridades que les pongan el mejor instrumento. Por eso, Sr. Gossio, reflexione y vea que me está acusando de algo que no tengo responsabilidad.

Los otros técnicos a los que Ud. se refiere me dieron ayer su apoyo y no entienden su proceder.

Antes de cerrar esta respuesta lo quiero felicitar porque Ud. aduce que es el técnico oficial del Sodre desde 2012, entonces debe estar presupuestado, algo que muchos de los Profesores de la Orquesta Sinfónica hace años que lo desean y no lo consiguen.

Por último, tengo que darle un consejo, siempre que pueda aprender de otro, ¡hágalo! Se puede hacerlo más aún cuando se es modesto y abierto.

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