Hay riesgo de que anualizada llegue a 9% en los próximos meses

Mayor suba de precios semestral en 5 años; analistas prevén sea 8%

La inflación de junio fue 0,43%, algo menor a lo esperado, pero aún así la del semestre fue la más alta desde 2008. Los analistas creen que los anuncios de política monetaria de la semana pasada tendrán poca incidencia en aliviar la suba de precios.

El BCU busca que el circulante en la economía ayude a combatir la suba de precios.Archivo El País.

Marcela Dobal

La suba del Índice de Precios del Consumo (IPC) en junio fue inferior al 0,53% que arrojaban las expectativas de los expertos que respondieron la última encuesta mensual del Banco Central, de acuerdo con los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística. Según los economistas consultados por El País, esa diferencia se debió principalmente a que la baja de precios (por segundo mes consecutivo) de legumbres, hortalizas y de la carne fue mayor a lo proyectado para el mes.

Los rubros de mayor incidencia en la inflación mensual fueron transporte, con una suba de 1,74% en sus precios -explicó más de un tercio del incremento del IPC- y recreación y cultura (+1,79%). Le siguieron en importancia restaurantes y hoteles (+1%) y vivienda y muebles, artículos y productos para el hogar (+0,5% y +1,23%, respectivamente). Estos aumentos se vinculan a la fuerte suba del dólar en el mes.

En contrapartida, los rubros que presionaron el índice a la baja fueron alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,52%) y prendas de vestir y calzado (-0,21%).

De hecho, la inflación subyacente, que deja de lado los componentes más volátiles de la canasta (como carne, frutas, hortalizas y tarifas públicas), fue de 0,84% en junio y de 8,17% en los últimos 12 meses, según cálculos realizados por El País. La economista Mercedes Comas, de PwC, consideró que "no deberíamos esperar un escenario muy diferente en los próximos meses" para ese núcleo duro de la inflación.

Tampoco en Deloitte ven señales de "desinflación" de la economía que lleven a corregir sus pronósticos. Florencia Carriquiry sostuvo que las presiones domésticas son "persistentes, incluso pese a la desaceleración que está mostrando la actividad económica".

Ambas economistas incluso esperan un repunte en julio y agosto (acercándose al 9% anual) dado que los niveles de precios de esos meses de 2012 fueron muy bajos por el beneficio que otorgó UTE en sus tarifas ("Tu ahorro vale doble"). Si bien el economista Alfonso Capurro, de CPA/Ferrere, comparte ese análisis, afirmó que con una inflación en junio menor a la que había sido prevista ese temor "se desinfla un poco" y "da más margen" para que el dólar se mantenga alto.

El economista Aldo Lema, de Vixion Consultores, señaló que la inflación subyacente tiene "riesgo de aceleración" debido a que "la menor inflación importada aún se ve compensada por el alto crecimiento del dinero, las escasas holguras (bajo desempleo) y las fuertes presiones de costos laborales unitarios".

Todos los analistas consultados prevén una inflación al cierre del año superior a 8%. De hecho, pese a que la inflación fue menor a lo esperado por los expertos en junio, fue superior a la registrada en igual mes del año pasado, que había sido de 0,30%. Así, la suba de precios acumulada en 12 meses se aceleró de 8,06% a 8,21%. A su vez, en el primer semestre del año se observó una inflación de 4,84%, lo más alto desde 2008, cuando había sido de 5,44%.

¿Y el BCU?

Una de las principales interrogantes es cómo impactará en la inflación la decisión del Banco Central (BCU) del jueves pasado de reducir el ritmo de crecimiento del circulante de dinero (ver recuadro).

Lema estimó que "el crecimiento del dinero (del M1 ampliado) habría sido superior a 15% interanual en junio según anticipa la expansión mayor a 20% de la base monetaria" y que el BCU tiene "un gran desafío por delante".

Capurro, en tanto, dijo que CPA interpretó del anuncio del Central que "se intentará tener el dólar tan alto como sea posible sin que se comprometa la inflación" y que "no parece haber un esfuerzo demasiado alineado por mantenerla muy por debajo de 8%". "No estamos recibiendo señales contractivas: la prioridad no es poner la inflación en 5%", afirmó.

Carriquiry coincidió en que "la política monetaria no tendrá un rol contractivo en los próximos meses" ya que la referencia que se fijó el BCU "es una señal poco contundente". "En un año preelectoral creemos que eventualmente el riesgo es de hecho de una mayor expansión monetaria en los próximos meses, que consolide una inflación en torno a 8% incluso el año próximo", agregó.

Comas indicó que, si las medidas adoptadas para desestimular el ingreso de capitales son efectivas, el Central podrá "moderar el crecimiento de los pesos circulantes" (porque tendría que intervenir menos en el mercado de cambios para sostener al dólar). No obstante, dijo que lo que pueda moderarse el crecimiento de los agregados "no tiene efectos inmediatos sobre la inflación".

Las cifras

0,84%

Fue la inflación subyacente (queexcluye los precios más volátiles) en junio, casi el doble de la inflación verificada.

15%

Interanual en junio, es lo que habría crecido el dinero en poder del público, depósitos a la vista y cajas de ahorro bancarias.

Lo que decidió el Central

El Banco Central resolvió el jueves tras la reunión de su Comité de Política Monetaria moderar el ritmo de crecimiento del dinero circulante como una forma de combatir la suba de precios. Comunicó que se comprometerá a llevar la expansión interanual del "M1 ampliado" (la suma del dinero en poder del público, los depósitos a la vista y las cajas de ahorro del público en el sistema bancario) a 12,5%-13% en julio-septiembre y a 8% interanual en el trimestre que cierra en junio de 2015. No obstante, en el comunicado también puso énfasis en "el sostenimiento de condiciones competitivas de la economía uruguaya".

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