Javier de Haedo

Los temas del verano

No me voy a referir a música sino a algunos temas que han estado sobre el tapete en las últimas semanas, y cuyo tratamiento, reflejado en la prensa y en las redes sociales, ha dejado mucho que desear.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Sol y playa. El contacto con la naturaleza es uno de los diferenciales que atrae a los empresarios a radicarse en Punta. (Ricardo Figueredo)

Ha dejado en evidencia, también, el enorme divorcio que existe entre el conocimiento que presumen tener muchos de los que suelen hablar de todo y el que realmente tienen. Los temas son la capitalización de Ancap, el régimen promocional "UTE premia" y (este se ha tratado en las redes sociales) los "altos precios" de bienes y servicios en las zonas más destacadas de la costa oceánica uruguaya.

Primero, la capitalización de Ancap. He seguido el tratamiento del tema en diferentes ámbitos y la principal conclusión que saco es que en general no se entiende de contabilidad básica. La confusión que hay, a todo nivel, sobre la relación entre conceptos tales como patrimonio, pasivos y pérdidas es insólita.

Cuando se produjo la capitalización de Ancap, en torno al inicio del año, no se incurrió en ninguna pérdida neta para el sector público ni en ningún aumento de deuda neta para el sector público. Fue un "juego de suma cero" desde el punto del sector público en su conjunto. Dicha capitalización se realizó mediante la cancelación (o el perdón) de una deuda que Ancap tenía con el Gobierno Central. Las pérdidas, cuantiosas sin duda alguna, se habían venido generando desde hace algunos años (por las tan mentadas diferencias de cambio, por mala rentabilidad en diferentes áreas de negocios, por malas inversiones, etcétera) y fue por eso que ahora, con el patrimonio tendiendo a cero, se debió capitalizar la empresa. Las pérdidas van "comiendo" el patrimonio y llegado cierto punto éste puede ser insuficiente y de ahí la necesidad de capitalizar.

Dicho sea de paso, si se hubiera utilizado algún "seguro" contra la devaluación, no se habrían producido pérdidas por diferencias de cambio pero sí pérdidas derivadas del costo de ese seguro, las que no hubieran sido significativamente diferentes a las primeras en los años en los que éstas fueron relevantes.

Otra cosa son los pasivos, en los que insólitamente muchos pusieron el foco como indicador del "agujero" producido en la empresa. La mera evolución de los pasivos, sin saber más nada, nada dice sobre la empresa, en particular nada malo per sé. Es notorio que Ancap transitó en los últimos años por un período de fuertes inversiones y que ellas fueron financiadas en proporción significativa con capital ajeno, es decir con deudas.

Segundo, el famoso tema del "UTE premia" que dio lugar a los mismos errores de interpretación de todos los finales de año. Este régimen fue iniciado en diciembre de 2012 y consiste en "premiar" a los clientes de la empresa con un descuento por una sola vez en su factura mensual de diciembre. Por lo tanto, el precio promedio que cobra UTE (y que registra el INE en el IPC) baja 21,9% en diciembre y sube 28,0% en enero para volver al mismo nivel de noviembre, previo al descuento. Como la electricidad tiene una ponderación elevada en el IPC (4,6%) entonces aquellas variaciones dan lugar a una incidencia de aproximadamente un punto porcentual hacia abajo en diciembre y hacia arriba en enero.

Este régimen tuvo efecto real en el IPC en el año 2012, cuando se inauguró (y redujo la variación anual del IPC), y lo tendrá en el año en que sea derogado (cuando la subirá). Pero en 2013, 2014 y 2015 su efecto fue nulo. Por lo tanto, todo lo que se dice en torno a fin de año sobre este tema son pamplinas.

Por último, el tema de los "precios altos" en la costa demuestra un desconocimiento total de la ley de oferta y demanda por la cual se determinan los precios en los mercados. Algunos se quejan de que el precio de un refresco en un parador de una playa "top" sea dos o tres veces el del almacén de su barrio en la capital. "Es el mismo refresco", dicen, "y el costo de producirlo es el mismo". Pero el costo de producir un bien y su precio de venta no tienen por qué tener una relación lineal o proporcional, porque los precios dependen de la oferta y la demanda en cada mercado. No se trata del "mismo producto" el refresco en el parador exclusivo y en el almacén del barrio. Como expresó un colega en Twitter, no tiene el mismo precio la entrada a un partido de grupo que a la final en la Copa del Mundo. Y los costos respectivos de ambos boletos son muy parecidos si no idénticos. Dicho sea de paso, los precios mal fijados (por debajo de su nivel de equilibrio) son los que dan lugar a la reventa de entradas, porque los precios mal fijados dan lugar a mercados paralelos.

Es posible que el desconocimiento general por la ley de oferta y demanda lleve a no utilizar a los peajes hacia el Este como elementos reguladores del tránsito, con precios diferenciales según días y horas. O a no entender que cuando la economía vuela aumenta la demanda por servicios de enseñanza privada y que cuando ella se estanca o entra en recesión, esa demanda cae. En el primer caso abren colegios y casi no quedan nombres en el santoral (en español y en inglés) para denominarlos y en el segundo, empiezan a cerrar.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)