LAS TIC DEBEN SER MÁS SEDUCTORAS PARA LOS JÓVENES

Precisamos más talentos para seguir creciendo

Recursos humanos. Es la gran necesidad que sigue teniendo el sector de las Tecnologías de la Información (TIC) y su limitante para seguir creciendo. Álvaro Lamé, presidente de la Cámara Uruguaya de las Tecnologías de la Información (CUTI), dice que no se pueden salir a vender más proyectos porque falta talento para desarrollarlos.

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Lamé. "Queremos crear una aceleradora de exportación para que las empresas salgan por lo menos a un mercado". (Foto: Ariel Comegna)

Y los que hay, a pesar de no ser baratos, son muy competitivos. A continuación, un resumen de la entrevista.

—¿Es buena noticia hablar de "desempleo cero" en el sector informático?

—No, para nosotros es una mala noticia. Resulta una información un poco contradictoria, porque la gente que no está en el sector evalúa positivamente que no haya desempleo, pero para la industria en realidad es una limitante muy importante en el crecimiento. Es una industria que depende pura y exclusivamente del talento, si tenemos gente podemos crecer y si nos falta gente estamos totalmente limitados.

—¿En qué nivel ubicaríamos esa limitación?

—Si hoy llega un proyecto del exterior y demanda 100 o 150 personas, no se va a encontrar una cantidad así de personal disponible. Para lograr esa dotación tiene que sacársela a otras empresas que ya están trabajando. Primero, se empieza a generar una situación incómoda que es estar peleando por el personal de esa forma, y en segundo lugar, el presupuesto se infla enormemente, porque el 80% de las personas que trabajan en el sector están muy bien pagas, trabajan con comodidad, y para moverlas hay que poner mucho dinero.

Si se va a sacar a alguien de algún lado, hay que pagarle mejor y darle condiciones de trabajo que le resulten más atractivas, en un sector que, insisto, ya de por sí está muy bien pago. Todo eso presiona en el mercado. La ventaja que tiene todavía Uruguay es que comparado con otros países de la región y más allá de ella, es que el nivel de los profesionales es muy bueno.

—No es un sector "barato" en mano de obra…

—Al principio se hablaba mucho de que si éramos una industria con buenos recursos humanos y además baratos, íbamos a crecer mucho. Nosotros no somos para nada una industria barata desde el punto de vista de las remuneraciones de sus recursos humanos; estuve recientemente en Colombia y allí se consigue personal para esa industria por un 30% menos. No somos baratos, pero somos buenos, y estamos necesitando más gente. Y no es fácil ampliar la cantidad de recursos humanos. La industria forestal planta árboles para sacar celulosa. Nosotros necesitamos plantar talento, es el recurso básico que tenemos, fundamental. No hay otra materia prima, precisamos seguir incorporando gente capacitada e incluso, para capacitar.

—¿Con que recursos cuentan desde la academia?

—A la universidad están entrando unas mil personas en la carrera de ingeniería de sistemas y salen con el título unos 200. Ahora, ¿por qué pasa esto? No solamente porque haya gente que abandone. Sino porque las empresas los vamos a buscar cada vez más temprano. A veces con un par de años en la facultad y ya les ofrecemos trabajo, los necesitamos, y a veces la carrera queda por el camino. Está bien que necesitamos ingenieros, gente que haga posgrados y maestrías, pero también necesitamos gente que venga de abajo, de las tecnicaturas de UTU por ejemplo. Hay mucha necesidad en los distintos niveles.

Por ejemplo, la UTEC tiene en estos momentos en su tecnicatura unas 160 personas. Es una risa. Bienvenida la UTEC, pero necesitamos 300, 400 por año.

Sería importante que todos llegaran algún día a ser ingenieros o tecnólogos, de acuerdo a la carrera, quizá nos falta a las empresas ser más exigentes con que se mantengan en la academia y darles facilidades, pero la demanda es tal que esas cosas a veces quedan por el camino.

—¿Le faltan políticas promocionales al sector?

—Sin dudas, creo que somos una industria que no ha sabido mostrarse para afuera como debería ser. O sea hacia todo el país. Obviamente que desde el gobierno tienen bien claro quiénes somos y lo que generamos, pero hay que hacer más promoción hacia la población.

Estamos con un proyecto de formación a través de Inefop donde tenemos muy buena visión de lo que puede lograrse allí. Se pueden hacer cosas muy buenas. El programa propone formar en 4 años a 4 mil personas, con una inversión de unos cinco millones de dólares, cuatro de ellos de Inefop y uno como aporte de las empresas. La inversión del sector estaría dada por un programa de sensibilización con el que pensamos recorrer todo el país con una propuesta hacia los jóvenes, mostrando qué es la nueva industria de la tecnología, hoy mucho más intuitiva para los jóvenes, que no resulta tan pesada como hace algunos años. Tenemos que desmitificar eso de que hay que ser ingeniero para trabajar en el sector, o experto en matemáticas. Eso alejaba muchos jóvenes. La industria consume muchos otros conocimientos que nada tienen que ver con eso. Hoy es una actividad mucho más seductora para los jóvenes y confiamos en eso para generar demanda.

Estamos también trabajando en un observatorio para tener con mayor foco qué es lo que estamos precisando. Identificar bien las demandas, y mandarle esa información a los centros de estudio para que capaciten en esas cosas que se necesitan. Con la seguridad de que van a formar gente que vamos a contratar.

Con los fondos que Inefop asignaría el proyecto lo que nosotros haríamos es direccionarlos: necesitamos 500 cupos en la UTEC para tal cosa, necesitamos 200 en la ORT para tal otra formación, manejar eso en función de la demanda. Finalmente, un programa "estudio y trabajo" para las TIC, en el que egrese de esos estudios tenga garantizada una pasantía de ocho meses en empresas del sector, en forma remunerada, aprendiendo en el propio lugar de desarrollo del trabajo. Como un primer paso de acceso al empleo en el sector.

—¿Se puede establecer cuánto personal precisan?

—Hoy no hay techo. Porque cuánto más gente tengamos más vamos a salir a buscar proyectos. Estamos trabajando para todo el mundo. El 27% de las exportaciones del sector son para Estados Unidos pero un 5% son para Japón. Estamos en más de 50 países. Demanda hay, eso no es un problema, pero nos tenemos que adecuar a lo que tenemos. Como nos falta gente, no podemos salir a buscar más proyectos.

—¿Se han perdido proyectos por falta de recursos?

—Ha habido algún caso de que se perdiera un proyecto por falta de gente, pero lo que más nos pasa es que estamos atados y no podemos salir a buscar nuevos. Salgo a vender proyectos que me demandan el trabajo de 15-20 personas, pero si me ofrecen algo que requiere el trabajo de 150 personas, ¿cómo les digo que sí? Tiene que ser algo muy especial, muy importante, y uno sale a buscar al mercado, lo que significa sacárselo a otros. Hay un potencial de producir que está subutilizado por la falta de recursos humanos.

—¿Qué otras estrategias desarrollan desde la CUTI?

—Estamos trabajando en una mayor internacionalización del sector. Estamos con un proyecto de una incubadora para darle mayores posibilidades a nuevos emprendimientos, y estamos hablando con organismos internacionales con la intención de crear también una aceleradora de empresas, un instrumento que nos permita acercarnos a empresas que tienen ya un determinado grado de madurez en su gestión y en productos que estén relativamente probados y a ese tipo de empresas apoyarlas con nuevos mercados, consultorías, etc., que nos ayuden a empujarlos hacia afuera.

La industria absorbió en 2015 la caída de las ventas a Brasil.

—¿Cuáles han sido los resultados del sector en el último año?

—En 2015 en lo que más crecimos fue en el mercado interno, mientras bajamos un 2% en las exportaciones. Tuvimos un tema complicado que fue Brasil. A Brasil enviábamos en 2014 el 17% de nuestras exportaciones y el año pasado cayó al 3%. La buena noticia es que la industria igualmente mantuvo más o menos sus niveles de exportación, unos 280 millones de dólares, de un total de 1.100 millones de lo que produce el sector, contando con lo que nos genera Antel en todo lo que tiene que ver con conectividad. La facturación creció el año pasado 7%, especialmente en el mercado local. Veníamos con crecimientos del 20%, pero la caída de Brasil nos golpeó fuerte. Pero igual salimos. Es una característica del sector. Argentina se llevaba el 70% de nuestras exportaciones cuando estalló la crisis, y ahí debimos salir a buscar otros mercados y los conseguimos. En 2016 esperamos crecer entre 10 y12%.

Álvaro Lamé.

Director de la empresa Netgate y presidente de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (CUTI). Vicepresidente de la Cámara de la Economía Digital de Uruguay (CEDU). Tiene estudios en el IEEM, Escuela de Negocios de la UM.

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