IGUAL se abrirán oportunidades para empresas familiares de menor porte

Habrá retroceso en fusiones y adquisiciones para 2016

Los recursos que dejen de ingresar por menos fusiones y adquisiciones en 2016, los deberían suplir las obras de infraestructura, a juicio del Cr. Rodrigo Ribeiro, especialista en finanzas corporativas. Advierte que 2015 fue un año flojo en M&A (fusiones y adquisiciones) y que 2016 será peor. A continuación, un resumen de la entrevista.

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Rodrigo Ribeiro. Foto: Archivo El País

—¿Cómo se está comportando la inversión extranjera en 2015?

—Refiriéndonos exclusivamente al intercambio de activos entre empresas que ya existen, hay un ritmo claramente menor, por características propias de la región y del país. En 2015 se vio una caída en lo que tiene que ver con el desarrollo de la actividad, y ese enlentecimiento lo vamos a seguir viendo en el próximo año.

Transacciones como las que ocurrieron en la industria frigorífica, hoy en día es más difícil que se den porque en su momento fue una consolidación de frigoríficos uruguayos que hicieron empresas brasileñas; entonces, va a ser más difícil el proceso de una nueva venta.

Por tanto, están jugando las dos cosas: la perspectiva de que el país ya no va a resultar tan atractivo para invertir como en el pasado, y la otra que hemos recorrido un período importante en lo que tiene que ver con transacciones posibles.

—¿Qué negocios están cristalizando hoy?

—Las transacciones que se están dando son a nivel de empresas que están tratando de retirarse, por ejemplo el grupo argentino Los Grobo que fue adquirido por capitales uruguayos. Eso implica una salida del sector agropecuario, que es el que ha sufrido más.

Situaciones como la del grupo Los Grobo no descarto que puedan existir otras. Muchas veces, la capacidad de recomprar activos por parte de capitales nacionales no es muy importante, por tanto no anticipo que haya una gran actividad de recompra. Lo que sí puede pasar es que haya capitales que se retiren y otros que vengan, pagando un precio menor, o bien una detención en los procesos de compraventa. Las que compraron, más allá de la coyuntura, quedarán con el activo en mano hasta que aparezca un comprador que pagará un precio menor, ese será el factor de ajuste.

—Uruguay no escapa al escenario mundial, con tasas bajas de interés y dólar en alza…

—Así es, pero miremos también otras variables que van a acompañar, como las commodities con precios más bajos, todo ello hace una pérdida de atractivo de aquellos países que son productores de materias primas. Agreguémosle otras razones más regionales: este fue un año donde los inversores miraron con perspectiva la situación en Argentina, por ejemplo en el campo. Si Argentina tuviera un vuelco hacia una política más promercado, no hay duda que el campo nuestro va a sufrir, primero porque se nos va a agregar una competencia en el mundo que antes no la teníamos producto de las retenciones en el agro en Argentina, y obviamente el valor de los campos en el país vecino se va a incrementar —en algunos casos, más productivos que los nuestros— y eso va a afectar los valores de los campos en Uruguay.

—Si discriminamos por sectores, ¿cuáles son los ganadores y los perdedores?

—Los sectores que más se han movido y que se verán más afectados son las agroindustrias, donde las transacciones de compraventa de campos estuvieron detenidas durante prácticamente todo este año. Por otro lado está el sector financiero, un caso muy particular, porque ya tuvo en estos años anteriores una consolidación de bancos, obviamente están quedando menos instituciones y eso atenta contra nuevos procesos de compraventa. La última transacción fue la compra del Discount por parte de Scotia, y a nivel de financieras la compra por parte de Santander de Créditos de la Casa.

Un sector que se ha movido bastante y tiene futuro es el de las energías renovables. Se construyeron muchos parques eólicos y se están construyendo granjas fotovoltaicas, y en ese proceso lo que pasa después es que una vez que se construyeron comienza el proceso de cambio de manos de esos parques, lo que se llama un mercado secundario de esos negocios, que ya comenzó a verse. Inicialmente hay proyectos que quienes lo desarrollan siguen siendo los operadores, otros que los sponsors los venden y el comprador los desarrolla, y hay otros que el sponsor lo desarrolla y luego lo vende. Esos procesos ya se están viendo en Uruguay y se seguirán dando.

—Para quién puede ser un negocio atractivo un parque eólico funcionando?

—Un parque que tiene un contrato fijo de venta a UTE, realmente es un "relojito" productor de una cierta rentabilidad, básicamente es como si fuera un bono con riesgo Uruguay. Esto atrae a fondos de inversión, pero sustancialmente fondos de pensión, que tengan que invertir a largo plazo, con tasas que son muy buenas para la rentabilidad que existe en el mundo. Y otra cosa importante que ha pasado en la energía renovable es que el precio fijo es en dólares, y eso da una perspectiva de tranquilidad a largo plazo. Están comenzando a aparecer operaciones de fusiones y adquisiciones y seguirán viéndose en la medida en que se siga adelante con la construcción y puesta en marcha de parques.

—¿Hay otros sectores que destaquen?

—Otro de los sectores que en los últimos años ha tenido transacciones y que seguirá ofreciendo oportunidades es el farmacéutico, muy rentable, con capacidad de exportación, y aquí tenemos laboratorios nacionales que pueden ser vendidos a capitales extranjeros. También ha habido movimiento en el sector retail. Se trata de un sector que denominamos "defensivo". Cuando hay un boom no crece demasiado, pero cuando hay una caída tampoco cae tanto, siempre tiene demanda y lo vemos como un sector clave.

Por último el sector de tecnología, que siempre está porque en Uruguay puede aparecer una innovación que provoque una disrupción a nivel mundial. Eso puede aparecer en cualquier momento, incluso en períodos de crisis. La generación tecnológica ha traído montos importantes de inversión extranjera y eso va a seguir sucediendo.

—¿Cuáles fueron las operaciones de M&A más destacadas del año?

—Las grandes operaciones en 2015 fueron la culminación del proceso de adquisición del Discount por parte del Scotia, la compra de la aseguradora RSA por el grupo SURA y otra operación destacada fue la compra por parte de Parmalat de Indulacsa de Salto, con lo que la láctea italiana incorpora nuevamente activos en nuestro país.

—Muchas empresas familiares tradicionales en el país han pasado a manos extranjeras, ¿ese proceso seguirá?

—Quedan compañías en condiciones de ser vendidas y que pueden ser atractivas. Ahora va a empezar a ocurrir un fenómeno que en el período de alto crecimiento se daba en forma diferente. En períodos de fuerte expansión, las compañías grandes eran atractivas porque un inversor que pensaba en poner 30 millones de dólares en Uruguay no lo dudaba. Hoy en día se está generando una situación distinta, ante el menor crecimiento del país, el inversor mira el "ticket" que le va a dedicar a Uruguay y ese "ticket" ha bajado.

Ante esa realidad, el "ticket" de inversión es menor y eso de alguna manera abre a la puerta a empresas familiares, que tienen negocios que no están en ese rango, sino que se ubican entre un millón y diez millones de dólares, y reciben ofertas por parte de capitales del exterior.

Con las PPP debemos asegurar una rentabilidad en dólares.

—¿Qué espera de la inversión en infraestructura?

—Con el boom de infraestructura que se pretende lograr, si se llega a materializar lo que se espera, debería haber una entrada de capitales importante. Lo que se pretende hacer a través de PPP requiere, además de las AFAP, de dinero del exterior. En ese proceso necesitamos incentivar a los inversores. Les tenemos que dar una seguridad de rentabilidad determinada. Uno de los grandes factores que vamos a tener con las PPP como desafío es que son negocios a largo plazo y le estamos asegurando a los inversores precios en UI. Eso puede ser muy útil para un financiador local, pero no va a ser tan atractivo a inversores del exterior que miden su rentabilidad en dólares.

PERFIL.

Rodrigo Ribeiro.

Chartered Financial Analyst (CFA) especializado en Finanzas Corpora-tivas, Fusiones y Adquisiciones y Valuación de Empresas (USA).

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