ISAAC ALFIE

"Algo grave en China sería peor que en Brasil"

La única manera de aminorar nuestro peso de provincia o de Estado brasileño es tener acuerdos de comercio fuera de la región". Así de categórico fue el economista Isaac Alfie, durante el evento que celebró los 20 años del suplemento Economía & Mercado, de El País.

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Isaac Alfie. Foto: Darwin Borrelli

Alfie prendió ciertas luces de alerta a corto y mediano plazo en temas como educación, apertura comercial, tipo de cambio y fue muy crítico en temas tributarios.

De hecho, aseguró que la apertura comercial, principalmente el comercio con China, fue lo que permitió a Uruguay sobrellevar la crisis regional. "El mayor comercio con ese país registrado en los últimos años fue lo que hizo posible que Uruguay sostuviera su nivel de actividad por encima de la región. Somos el país más expuesto a China como ese país no cayó en todo esta redada, Uruguay pudo sostener su nivel de actividad por encima de los países de la región y exportando poca cosa". Graficó ese peso de la "dependencia con el país asiático" al subrayar que si hoy a China le "pasa algo" es "más grave que si le pasa a Brasil". Por eso, para el economista, entrar en la discusión sobre las ventajas del libre comercio o pensar en más y mejor Mercosur es "empezar de nuevo", "perder el tiempo" y "no ir para adelante".

Alfie también fustigó al gobierno por la baja inversión pública en infraestructura de los últimos años. "En teoría, uno para desarrollarse debe tenerla y entre 2015 y 2016 fue 1,26% del PIB del país por año, (0,26% en rutas y carreteras), muy por debajo de la media histórica del país 1,90% y 0,73% del Producto respectivamente. Es la menor inversión pública que tengo en la serie", graficó.

A modo de comparación, citó que, entre 2000 a 2004 "con todos los problemas que tuvimos" se llegó a 1,45% del PIB (0,52% en rutas). Esa realidad pega directamente en el costo del transporte porque si "a eso le agregamos que el combustible es más caro, las carreteras y puertos soportan menos peso —por lo tanto hay que hacer más viajes— el costo por tonelada transportada es el doble que en otros países", fustigó.

Educación.

La falta de rumbo sobre hacia donde se va en educación es otro de los problemas que preocupa al economista, para quien en educación "no se sabe a dónde vamos, se discuten cosas bizantinas y laterales", una realidad que calificó como "terrible" porque el quiebre de la educación claramente trae diferencias "malas" para los que reciben menores ingresos.

Déficit fiscal.

"Al gobierno ya no le quedan herramientas más que las tarifas públicas", alertó Alfie ante el desequilibrio fiscal. Para el economista se trata de "casi la única" salida ante la imposibilidad de colocar deuda pública en moneda local. "Uruguay no hay logrado colocar en dos años ningún bono en su moneda". Sin embargo, Alfie entiende que esto no va a suceder mientras exista financiamiento externo "relativamente barato", para el país porque "es más fácil no hacer el ajuste y hacer un atraso cambiario". Pero alertó el peligro que ello genera si se genera un "corte abrupto". "Vendrán los problemas que todos sabemos". Esto se está dilatando y la pelota sigue creciendo", dijo.

Tributario.

Alfie también cuestionó las últimas medidas tributarias del gobierno porque están "tratando de cambiar el ADN del sistema tributario". "Comenzó en 2011 con el cobro de determinadas rentas en el exterior. Ahora, se busca cobrar rentas sobre ganancias nominales y no reales, y eso está mal. Entonces si se suma impuesto a los dividendos, más la tasa de los impuestos a la renta, más la tasa de impuesto al patrimonio, la tasa de impuesto a la renta queda en el entorno a un 45% de los ingresos. O sea, queda mitad para el Estado y mitad para la empresa, cuando en otras partes del mundo esta tasa está bajando".

Una realidad que se traslada al trabajador, replicó. "Si una persona gana más de $50.100 nominales, por cada peso adicional a esa cifra $ 0,51 queda para el Estado. Esto así no funciona", dijo.

Según Alfie, podría influir en el nivel de inversión, porque en "el mejor de los casos" una inversión grande supondrá un 15% de la inversión total de un año pico, "el resto es de micro inversiones de todos nosotros".

Y la crisis de puede agudizarse ante un escenario que muestra a una industria cayendo hace cuatro años, problemas en los precios de exportación que comenzaron a verse a partir de setiembre de 2014 y la importación que cae en dólares corrientes —excluyendo los molinos de viento—, poco más de 50%.

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