HORACIO BAFICO Y GUSTAVO MICHELIN

Fuerte freno en las importaciones

Comportamiento en el primer trimestre del año es señal de la desaceleración del consumo, inversión y producción nacional.

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contenedores

Las importaciones de bienes siempre fueron un buen indicador de avanzada sobre lo que ocurre en la economía. Al ser Uruguay un país pequeño, depende mucho de los insumos que compra en el exterior. En ese sentido, la evolución de las compras fuera del país oficia como un anticipo de lo que sucede en los trimestres siguientes con el nivel de actividad. Con los últimos datos disponibles para 2015, claramente hay una desaceleración con un componente más fuerte en la producción nacional que en el consumo de los hogares.

El total importado en los 12 meses terminados en marzo de 2015 fue de US$ 11.050 millones, cifra que se encuentra 8,1% por debajo de lo observado un año atrás. Es una caída muy fuerte que está influenciada por la significativa reducción en el costo de las compras de petróleo que registran una caída del -40,5%. Una buena parte de esta reducción es el menor precio internacional del crudo, pero también hay menos exigencia en las importaciones para UTE, que pudo generar electricidad con otras fuentes. En el mercado interno ocurre algo curioso: las naftas registran un aumento del 6,2% de ventas mientras que el gasoil una reducción del -2,0%. Se estima que una parte de esta última variación se debe a compras no registradas o contrabando.

En el Gráfico N° 1 se presenta la evolución reciente de las tasas de variación de las importaciones totales y la de las importaciones excluyendo las compras de petróleo y derivados. El comportamiento en las dos series es similar pero mucho más marcado cuando hablamos de todas las importaciones porque se suma el fuerte impacto de la caída del precio del petróleo. Sin lugar a dudas hay un enlentecimiento en la compra de bienes importados, que tiene su correlato en el nivel de actividad actual y en el futuro.

El freno es notorio desde mediados del año pasado. Es por eso que cuando se mira solo los últimos seis meses terminados en marzo comparados con el mismo período en 2014, se comprueban caídas más significativas. Las importaciones totales en estos últimos seis meses fueron 11,5% inferiores a las de un año atrás y si se quitan las compras de petróleo la contracción fue del -4,4%.

El freno ocurre en las tres principales categorías de uso de los bienes importados: Consumo (-2,4%), Capital (-9,0%) e Intermedios (sin petróleo -3,4%). Por lo tanto, el ajuste está ocurriendo en la inversión, en la producción y en el consumo de los hogares.

Consumo.

El 26% de las importaciones se corresponde a bienes que se adquieren con destino final por parte de los residentes en el país. En esta categoría se encuentran tres grupos diferenciados y un genérico para los restantes bienes. El primer grupo es el de alimentos y bebidas que en el último año registra un aumento del 2,9%. El BCU separa la variación en precio y cantidad mediante estimaciones de índices. El resultado en el último año es un aumento en la cantidad de bienes importados del 2,6% y una variación del precio en dólares de tan solo 0,2%.

La tendencia es decreciente, por ejemplo en junio la tasa de variación estaba en 6,5%. Esto implica que los importadores están vendiendo más que en el pasado pero el aumento es cada vez menor. Es posible que la reducción en la tasa se deba en parte a una decisión empresarial de reducir el nivel de stocks anticipando que el consumo será más lento. La principal razón para el enlentecimiento es el aumento del dólar y el consiguiente encarecimiento en pesos de los alimentos importados.

La comparación de precios arroja que puede haber sustitución de productos nacionales por importados, ya que el promedio de los 12 meses a marzo de 2015 en el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas del IPC fue del 10,3% y el tipo de cambio en el mismo período aumentó 12,4%. Por lo tanto, la canasta del IPC bajó de precio en dólares fruto que los precios no transables no aumentaron tanto como el dólar.

Otro rubro identificado dentro de bienes de consumo es el de automotores. En los 12 meses a marzo hay un total de importaciones que es 7,0% inferior al del mismo período un año atrás. Un retroceso importante que tiene un componente de menor precio (-3,2%) y otro de menor volumen (-4,6%). Si se miran las ventas de la principal categoría en este grupo, que son los automóviles, se observa que hay una caída en las ventas en el mercado interno en el mismo período.

El resto de los bienes de consumo duradero son la tercera categoría identificada dentro de los bienes con destino principal el consumo final. Este grupo registra todavía un aumento significativo (+6,8% en el último año) que es superior todavía cuando se considera la cantidad física de bienes que se compraron (+11,8%). Se desprende por lo tanto que los precios promedio de los bienes duraderos cayeron medidos en dólares -4,6% en el promedio del último año. Esta contracción amortigua el impacto en el precio en pesos fruto de la devaluación del período que fue superior a la inflación.

En definitiva, las importaciones de bienes de consumo siguen reflejando el incremento en el gasto de las familias pero hay señales claras de enlentecimiento que superan el registrado en el consumo final de las cuentas nacionales. Este fenómeno refleja por un lado la sustitución por bienes finales domésticos y un ajuste en el ritmo de rotación de stocks de los importadores. Los dos efectos son señal clara de que el PIB está frenando el impulso de la última década.

Producción.

Los bienes duraderos también pueden tener destino la inversión y por lo tanto ser representativos de la capacidad de consumo futura a través de más bienes y servicios prestados en la economía. En ese caso la categoría utilizada por el Banco Central es de bienes de capital y representa el 19% del total importado. Hay un enlentecimiento con caída en los últimos meses.

Al interior de los bienes de capital el comportamiento es diferente en el caso de las compras del sector privado y del sector público. En el primer caso hay una caída del -1,8% en el último año que responde a una tendencia a la baja en forma gradual. En el sector público la variación del último año es prácticamente nula pero hay un crecimiento fuerte hasta diciembre de 2014 y un freno repentino en el período de transición entre el gobierno de Mujica y el de Vázquez.

La categoría de bienes intermedios se vincula directamente con la producción en el corto plazo. Dentro de estos se encuentra el petróleo crudo y sus derivados que en el período tiene un comportamiento muy particular, ya que el precio medio registró una caída muy importante desde septiembre del año pasado. En la cuenta total, en los últimos seis meses el país compró US$ 608 millones y en el mismo período un año atrás la cuenta ascendió a US$ 1.084 millones.

El resto de los bienes intermedios son fundamentales en la producción y representan en la actualidad el 42,7% del total de las importaciones. En el Gráfico N° 2 se presenta la evolución en los últimos años de esta categoría en dólares corrientes y se comprueba el quiebre que hay desde fines de 2013. De acuerdo a las estimaciones del BCU, la tendencia descendente del último año se debe principalmente a un efecto precios, ya que las unidades físicas que se importaron aumentaron. De todas formas, el aumento es a tasas decrecientes.

En conclusión, hay un enlentecimiento en las importaciones que es el reflejo anticipado de la desaceleración del nivel de actividad que tiene por delante la economía uruguaya. A partir del primer trimestre del año se observan variaciones que pueden significar ajustes en el manejo de stocks de bienes de consumo y un freno importante en cuanto a los insumos de producción e inversión.

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