HORACIO BAFICO Y GUSTAVO MICHELIN

Se espera un aumento de las tarifas públicas

El resultado primario corriente de abril de las empresas del Estado bajó 0,3% del PIB.

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La inflación acumulada habría sido de 9,2% sin el ajuste de tarifas. Foto. F. Ponzetto.

El ajuste fiscal que ingresará en la Rendición de Cuentas es como un segundo capítulo del iniciado a finales de 2014 cuando el actual equipo económico toma el control indirecto de las decisiones de política económica. En aquel entonces, antes de tomar posesión de los cargos, se acuerda que se realicen determinados ajustes que tuvieron el foco en corregir los desvíos que se observaron en las empresas públicas. Medida que dio sus primeros resultados al frenar la tendencia al deterioro fiscal y estabilizar el déficit. Los nuevos datos sobre las finanzas de las empresas públicas llevan a pensar que es posible que se tomen nuevas medidas en las tarifas en el resto del año, generando un tercer capítulo del ajuste fiscal.

La gestión de las empresas públicas se puede analizar desde varias ópticas. Se pueden ver los balances contables y utilizar los numerosos ratios financieros para evaluar la gestión de la empresa. También se pueden ver los servicios prestados, la cobertura de la demanda y el cumplimiento en cantidad y calidad de los objetivos sociales asignados por parte de los representantes de los accionistas. En este último caso se está haciendo una analogía de empresa privada con empresa estatal donde los accionistas son los ciudadanos votantes (un voto por persona) y sus representantes en la asamblea son los representantes y en el directorio los propuestos por el Poder Ejecutivo.

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Cuando se asume que la sociedad es la accionista de la empresa y aportó capital pasa a ser razonable que estas empresas, si tienen utilidades, estén devolviendo a los accionistas una compensación por su aporte. Estos "dividendos" forman parte de los ingresos del gobierno junto a los impuestos que se cobran, bajo el concepto de aportes de empresas públicas.

Desde el punto de vista macroeconómico, la variable resultado fiscal del sector público incluye la situación de las empresas públicas. Es esta óptica de variable macroeconómica se separa el pago de dividendos en primer lugar. El resultado que queda luego de hacer estos aportes se divide en tres partes. Por un lado se consideran junto a la inversión pública los gastos de inversión de las empresas. Esto hace que el resultado que quede sea corriente al excluir los gastos no corrientes. Por otro lado se consideran los pagos de intereses junto a los otros pagos de intereses del gobierno. Esto lleva a que el resultado corriente que queda sea sin intereses y se denomine entonces resultado corriente primario de las empresas públicas. Tal como ya se dijo se trata de un resultado luego de pagar dividendos al accionista y por lo tanto puede haber un resultado corriente primario ascendente junto con transferencias al gobierno crecientes que determine que la variable sea estable.

En el gráfico superior del cuadro adjunto se observa la evolución de este resultado primario corriente para todas las empresas públicas como porcentaje del PIB en los tres últimos años. Cada dato corresponde al total del último período de doce meses. Interesa destacar de esta evolución tres períodos: de mayo del 2013 a junio del 2014 donde ocurre un deterioro. Entre junio del 2014 y noviembre del 2015 donde se observa la corrección realizada antes de que asumiera el nuevo gobierno. Finalmente un período entre noviembre del año pasado y el último dato disponible que muestra un leve deterioro que está dando la señal de que puede haber un nuevo ajuste de tarifas en el futuro cercano.

A continuación se analizan las cuatro principales empresa públicas para ver cómo inciden en esta evolución en tres períodos y fundamentalmente cuáles son sus perspectivas. En el gráfico de la izquierda en la zona media del cuadro se presenta la evolución de esta variable para UTE. Es una de las empresas que mostró deterioro en el período preelectoral de 2014 y de los datos desagregados surge que en ese período tuvo un impacto negativo en la compra de bienes y servicios. Esta situación suele darse cíclicamente en UTE cuando debe recurrir a la generación con combustibles debido a la falta de capacidad hidroeléctrica.

De todas formas, la mejora observada en la segunda mitad de 2014 y en el año pasado parece comenzar a mostrar un nuevo retroceso. Este se debe principalmente a que las tarifas están generando un dinamismo en los ingresos por debajo de lo que aumenta el PIB. Concomitantemente con la menor capacidad para generar recursos, el gobierno le pide a esta empresa menos aportes en efectivo y por lo tanto el aporte macroeconómico se ve menguado en estos últimos meses.

En la gráfica de la derecha en la zona media se ilustra le evolución de OSE. En este caso se trata de una realidad mucho más estable, algo típico de una empresa en que el valor agregado de sus servicios está vinculado a la inversión en capital que se hizo y no depende mucho de los insumos ni de las remuneraciones. En todo caso, la discusión es si se puede mejorar la eficiencia en la gestión, por ejemplo reduciendo las fugas de agua corriente.

Las otras dos grandes empresas públicas son Ancap y Antel y su evolución se ilustra en la parte baja del cuadro adjunto. En el caso de Ancap las mejoras en el resultado corriente primario son relativas porque hay períodos en el que se computan como ingreso las quitas en la cancelación de la deuda con Venezuela. Esta empresa ya tuvo un ajuste de tarifas en 2015 con aumentos por encima de la evolución de los costos y es posible que frente al nuevo escenario del precio del petróleo internacional deba procurar un nuevo incremento real en los precios.

Finalmente la empresa Antel registra una tendencia en su resultado primario corriente francamente descendente. De todas formas, hay una compensación puesto que en el rubro de pago de dividendo (transferencias al gobierno central) registra en los últimos meses un aumento cortando una tendencia descendente entre 2013 y 2015 y pasando del 0,13% del PIB en noviembre del 2015 al 0,22% en el año terminado en abril de 2016.

Por lo tanto, el gobierno necesita recursos líquidos por un lado y eso son las transferencias de las empresas públicas que hasta el momento parecen necesitar más tarifas si se quieren incrementar.

Pero desde el punto de vista macroeconómico también interesa el resultado primario corriente y que se mantenga en niveles que le permitan a las empresas públicas encarar las inversiones productivas que tienen que hacer. Este resultado está mostrando un desmejoramiento que también hace pensar que puede producir un ajuste real en las tarifas públicas en los próximos 9 meses.

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